16 de mayo de 2009

Geisha

Geisha
Dra. Teraiza Meza

Mineko Iwasaki en colaboración con Rander Brown elabora una exquisita obra en donde lo cultural e idiosincrásico de un pueblo son expuestos para dar a conocer el misterio que gira alrededor de esta profesión.

Por ejemplo el termino Geisha significa Artitas en otras palabras es “Una mujer de arte, de danza”. Es una profesión a la cual se entra a los tres años de edad formándose a dedicación exclusiva, son elegidas con suma meticulosidad, por características personales y familiares. Una geiko de categoría es la que se halla siempre expuesta al resplandor de los focos. La única ambición de cada una de ellas es alcanzar la perfección, desde como tomar una servilleta, el manejo del te en dicha ceremonia y la conversación.

Los kimonos son el vestuario que las identifica, estas son prendas muy preciadas y tienen valores exorbitantes. Son de seda pura, con hilos de oro y diseños cargados de simbolismos cada Kimono es único.

Además del arte son mujeres extremadamente cultas, ya que a parte de aprender la destreza o habilidad en el espectáculo tienen una instrucción académica muy rigurosa que va desde historia, cultura hasta economia. Cuyo grado es a los quince años.
Las danzas que realizan son de dos tipos el nö y el kabuki.

El teatro nö nació en el siglo XIX se basa en una danza cortesana interpretada en honor a los dioses. “es aristocrático, majestuoso y lírico”. El kabuki es el entretenimiento para el pueblo es “animado y se equipara a la ópera occidental”. Es una tradición familiar que se remonta a diez generaciones o más.

Lo primero que realizan las Geishas al amanecer es rezar y posteriormente las labores concernientes al oficio del hogar. Muy contrario a la visión occidental que se tiene de ser supuestamente mujeres dedicadas a complacer al sexo masculino. Ironicamente no se le es permitido entrar a los hombres en la casa solamente a uno: el sacerdote quien iba a oficiar la misa, los niños podían ir un poco mas allá de la entrada.

Los proveedores solo llegaban a la entrada un lugar llamado genkan y solo a partir de una determinada hora, cuando las habitantes de la casa se habían marchado a sus clases. Si bien es cierto que los que solicitan los servicios de las geishas son hombre, ellas son contratadas para ocasiones especiales: como año nuevo o en caso de negocios para agasajar a alguien importante.

Al terminar la jornada de trabajo siempre se reúnen con las esposas e hijos del cliente. La cultura karyukain fomenta por encima de todo las relaciones duraderas, basadas en la confianza y en la lealtad.

Por ello más que antros, la casa (okiya) donde ellas viven son consideradas un santuario. Les invito a leer esta maravillosa novela llamada Vida de una geisha. La verdadera historia. Editorial Byblos enero 2004. Nombre original Geisha. A life (Año 2009)