9 de mayo de 2009

Reflexiones de la ociosidad

“El campo de las pasiones…

Dra. Teraiza Meza

….puede disputarse, si las cosas en general y el alma en particular, estuvieran hechos de aire, fuego o de otro elemento, pero lo que no duda ningún hombre es de que vive, obra, piensa, ama y desea”.
Esto lo escribió San Agustín hace no se cuanto tiempo. Lo cierto de ello es que cuando comienza la batalla en el campo de las pasiones dicha experiencia puede desencadenar un estado depresivo importante, entre ellas se encuentra la perdida de un ser querido.

La palabra duelo viene del latín dolus y etimológicamente significa “dolor”, el proceso de duelo tiene varias fases la primera es el schock inicial en el cual predomina la incredulidad y el adormecimiento, para después dar paso a un malestar agudo y alejamiento social. Durante este proceso no podemos captar bien las cosas, el pánico se apodera de nosotros pudiéndose llegar hasta la distorsión de la realidad. Las creencias se tambalean se pierde la capacidad de juego de imaginar y de proyectarse en el futuro. Para llegar a la ultima que es la restitución y reorganización de nuestras vidas en la cual reconocemos el grado de la perdida y desviamos la atención de nosotros mismos, hacia nuestro ambiente, retornamos a los roles antiguos o adquirimos unos nuevos y volvemos a experimentar placer.
Lo importante es saber que vamos a transitar por estas etapas pero que no podemos quedarnos en ninguna de ellas, ni tampoco prolongarlas en el tiempo, ya que esto es insano y daría paso a problemas emocionales más serios.

Publicado en el Diario Frontera de la ciudad de Mérida el Martes 31 de Mayo del 2005.