17 de mayo de 2009

Reflexiones de la ociosidad

Compendio culinario de ética

Dra. Teraiza Mesa

¿Cuándo ten convertiste en una asesina de almas?
Cuando no estoy atenta a tus necesidades
Cuando por honor a la verdad peco en mi discreción y se me olvida el Manual de Carreño
Cuando mis ojos te esquivan
Cuando trafico con tu dolor
Cuando se que algo no es conveniente para ti y sedo ante tus exigencias poniéndote en las manos lo que mas te hace daño
Cuando se me olvida que eres parte fundamental en mi vida y te trato como a un invitado
Cuando se que el infierno es precisamente la tierra en que vivimos y ni siquiera intento evitarte que conozca ese lado del mundo. Y te expongo a ello rompiendo el deber mas sagrado de mi esencia que es cuidarte y protegerte
Cuando te quito lo que mas te gusta y disfruta
Cuando no tuve la suficiente empatía para saber que me necesitabas
Cuando espere a que todo estuviera tranquilo para no enfrentarme con el filo de tus palabras
Cuando a pesar de saber que tenias la razón callo la voz de mi conciencia para hacer valer mi autoridad
Cuando te exijo algo que se que aborreces olvidándome que una manifestación del amor es precisamente evitar realizar lo que amarga al otro
Cuando tiro al cesto de la basura lo que mas quieres
Cuando hago triza tus sueños porque los míos son mas importantes
Cuando me siento conspicuamente en la primera fila del escenario de tu vida y apunto tal cual ametralladora con todo mi arsenal para que abandones ostensiblemente todo intento de superarme
Cuando solo por tenerte a mi lado aniquilo tu individualidad
Cuando sostengo y le muestro al mundo lo insignificante que eres
Cuando es más grande mi avaricia que tus necesidades básicas, y me convierto en una simple Burguesa de la Girondina
Cuando se me olvida que los limites de tus fuerzas no son el Rin, el Océano y los Alpes
Cuando con mi actitud te convierto de La Maison de Santé en una pensión de Barranco y es aquí cuando en mi insensatez no soy mejor que uno de esos que en 1789 tomaron por la fuerza uno de los baluartes mas hermosos del mundo: La Bastilla Francesa
Cuando descalificó tu intelecto pensando que no te das cuenta y no veo que tu mutismo es simplemente … buena educación
Cuando todavía creo en mi impudicia ignorancia y te exijo que te disculpes por un error que solo yo cometí, es entonces cuando se me vuelve a olvidar el Manual de Carreño y critique tu rostro producto de mi mezquindad
Cuando te recibo con displicencia en el momento en que te acompaño la desgracia, cuando con sátira cáustica y mordaz incendio y divido los ánimos buscando cerrar las puertas de la razón y del convencimiento de todo aquel que te rodeaba y admiraba
Cuando no pude menguar mi necio e impotente orgullo y no te dije cuanto me haces falta
Cuando con mis celos y ambición infinita borre todo pasado de brillante lucidez, cualquier gallardía, acto de sortilegio impulsado por nobleza. O del reconocimiento aquel que merecisteis similar al que se le hacen a los dioses con la construcción de un coliseo paralelepípedo. Y como si fuera poco lo trasforme en algo tan elemental y rodante como efímera cita galante
Cuando a pesar de estar conciente de todo lo anterior me mofo de ti diciéndote: discúlpame ya me revisé y yo percibo que no me he equivocado en nada ¡claro solo en amarte y querer hacer cosas por tu bienestar¡
Y así día a día encuentro tras encuentro voy esculpiéndote, trabajándote para trasfigurarte de una frente de bronce en un alma de hielo. (Año 2007).