20 de mayo de 2009

Reflexiones de la ociosidad

Violación: Victima


Dra. Teraiza Meza


¡Busca ayuda!



La violación es un trauma sumamente serio y una profunda injusticia. Ninguna persona debería estar sola a lo largo de ese trauma. Un problema común para las víctimas de violación es que les resulta muy difícil pedir ayuda pues la violación las ha hecho sentirse avergonzadas, débiles y heridas. Si se te está dificultando pedir ayuda, esto es lo que puedes hacer. Escoge a una amiga o un amigo que sea especial para ti y pídele que te ayude a encontrar más ayuda. Siempre hazte acompañar de una persona de apoyo cuando asistas a citas, reuniones y discusiones relacionadas con la violación. Nunca estés sola en estas situaciones, Éstas son algunas de las razones: En nuestra sociedad existe una tendencia muy fuerte a que la gente culpabilice, descrea o aísle a las víctimas de violación. El tener a alguien a tu lado te brinda estabilidad y te hace sentir fuerte. La persona que te acompaña puede ayudarte a recordar información, así como las preguntas que querías hacer.


Trata bien a las personas que te apoyan. Recuerda que es probable que las amistades que te están ayudando también estén muy molestas y asustadas por lo que te está ocurriendo. Quizás no sepan exactamente qué deberían hacer y se sientan impotentes por no poder resolver todo para ti.


Obtén respuestas para todas tus preguntas tan pronto y tan exactamente como sea posible. Las preguntas sin respuesta generan una intensa ansiedad en las víctimas de violación, y ansiedad es lo último que necesitas.


Asegurarte de tener una buena y confiable comunicación telefónica con alguien es crucial para tu seguridad y para obtener una respuesta adecuada de las autoridades; también es esencial para prevenir el aislamiento.


Prepara un resumen de dos minutos sobre tu caso. Las intensas emociones que experimentas después de una violación pueden apoderarse de ti en forma impredecible, sobre todo mientras hablas con otras personas sobre el ataque. Cuando esto ocurre, tu comunicación puede fácilmente hacerse fragmentada, apurada e incoherente.


Estos cambios emocionales y comunicación dispersa tras una violación son completamente normales. Y deberían ser comprensibles para otras personas. El problema es que mucha gente no es capaz de hacerle frente a la intensidad de esas emociones, o no está dispuesta a hacerlo, y deja de escucharte precisamente en el momento en que más necesitas su atención. Un buen consejo es tener una agenda y anotar todo.


La segunda violación:


A pesar del conocimiento de las devastadoras consecuencias de la violación es probable que te topes con una o dos personas que te darán un mal trato. Podrían no creer tu historia, ridiculizarte, abandonarte o aislarte; también sabotearte, amenazarte, traicionarte o ponerse del lado del violador en contra de ti. De hecho, para las víctimas de violación es particularmente devastador recibir un mal trato de las personas de quienes esperan que las ayuden.


Muchas víctimas dicen que la traición implicada en estas experiencias es tan dolorosa que resulta peor que la violación en sí. A esto se le llama "la segunda violación".


Tales reacciones abusivas llevan a las víctimas de violación a un aislamiento y una desesperación aún mayor. Cuando estos abusos cobran fuerza, pueden provocar que un grupo social o familiar entero se vuelque contra la víctima. Esto puede fácilmente tener como resultado, para ella, la pérdida de relaciones vitales, de empleo, vivienda o centro de estudios; también la pérdida de sus conexiones para recibir ayuda.


El descreimiento, la vejación verbal, la conducta veladamente hostil, la culpabilización y el aislamiento de las víctimas de violación también son peligrosos. Este apoyo tácito perpetua la violación.


¿Por qué algunas personas se ponen del lado del violador y maltratan a la víctima?
1. Todavía vivimos en una sociedad de dominio masculino.
2. Es mucho más fácil para la gente ponerse del lado del violador. Recuerda que, en la mayoría de las violaciones, el perpetrador y la víctima se conocen. Una vez que la víctima presenta una acusación de violación, las personas alrededor de ella y del violador se ven obligadas a tomar partido. Casi siempre es más fácil ponerse del lado del violador. Si la gente le cree a éste, puede simplemente abandonar a la víctima para que se defienda por sí misma. Pero si le cree a la víctima, entonces debe ir contra el violador y tomar acción en su contra. Tristemente, muchas personas no tienen la valentía o fuerza de convicción para pronunciarse contra el violador y sus poderosos aliados.
3. Las víctimas de violación suelen ser mujeres jóvenes. Los violadores son hombres y a menudo mayores que las víctimas. Siendo así, el violador casi siempre goza de una mejor condición social que la víctima.
4. El violador tiene una mentalidad criminal y está dispuesto a mentir, manipular, amenazar y hostigar. La víctima, por otro lado, está lastimada y a menudo demasiado débil para defenderse. Además, ella no es una criminal y, como tal, no está dispuesta a hostigar o intimidar a otras personas que no la apoyan. Cuando el violador empieza a hostigar, a mentir y a alentar a sus amigos a que tomen su lado, a menudo hasta las personas que apoyan a la víctima se sienten atemorizadas y guardan silencio en su defensa de ésta.
5. Siempre se consigue algo para culpabilizar a la víctima. Ella andaba muy tarde en la calle, se comportaba de forma demasiado sexy, muy inocente, bebía mucho, era muy mandona, demasiado estúpida o muy liviana.




En general se recomienda NO CONFRONTAR a las personas que te tratan mal, aun cuando pienses que son tus amigas. Si no te escuchan la primera vez que les hablas, es probable que aprovecharan la situación diciendo y haciendo cosas que podrían lastimarte aún más. Cuando te percates de que alguien se está volcando contra ti, deja de intentar hablarle tú sola en otras palabras evítalos.


Marzo 2008



Tomado de http://www.justicewomen.com/