24 de mayo de 2009

Reflexiones de la ociosidad

¿Verdades absolutas?

Publicado en el Diario Frontera el Martes 13 de Julio de 1999.

Dra. Teraiza Mesa

Mardi Horowitz psiquiatra enumero diversos tipos de mecanismos por medio de los cuales el individuo logra acomodar la historia de acuerdo a nuestros puntos de vista, lo que importa es manejar de algún modo la realidad que envuelve cada día al ser humano.

Estos mecanismos si bien no conducen a una evaluación realista de lo que acontece, puede resultar un ‘poderoso ansiolítico.

Lazarus menciona que dicho proceso es normal “Hay muchas situaciones en la vida generadoras de estrés en la que poco o nada se puede hacer para cambiarlas. El individuo sano siempre utiliza estos paliativos sin que ello tenga un efecto negativo”. El problema quizás surja en el ámbito interpersonal cuando tratamos de imponer nuestra visión a algunos congéneres.

(Extracto).



El virus de la duda

Publicado en el Diario Frontera el Domingo 19 de Diciembre de 1999
Dra. Teraiza Mesa

…La duda se puede definir como el sentimiento de culpa que nos inmoviliza en el presente por cosas que pueden suceder en el futuro. La única medicina contra este virus, es el jarabe eliminador de dudas, el frasco tiene una etiqueta que dice lo siguiente: “Antes de ingerirse pregúntese a si mismo ¿Qué es lo peor que puede pasar? Y ¡que posibilidades hay de que me ocurra?. Por otra parte recuerde el dicho popular: HASTA LA DUDA OFENDE.

Agitese con vigor y tómeselo con confianza. (Extracto)






Francisco Gonzáles Berti

Dra. Teraiza Mesa

En el año 2006 me entere del sensible fallecimiento del Dr. Francisco Gonzáles Berti quien en vida fuera mi profesor de Terapia conductual y sexologia. Y mi Director Medico en el Hospital San Juan de Dios en Mérida, extraordinario psiquiatra quien fundo el Programa de Salud Mental del estado y puedo decir de primera mano ya que tuve la oportunidad de conocer cada rincón del estado y empaparme de la bella labor que mi profesor realizo en cada ambulatorio rural, que aun lo recuerdan como sumo aprecio, se dedico a los pacientes mas desamparados de la geografía Merideña desde Palmira hasta Piñango.


Como docente nunca falto a ninguna de sus clases y sus aportaciones era unicas, con él aprendí que no podemos, como medicos psiquiatras convertirnos en “voyeuristas del sufrimiento humano”.

Como profesional era extremadamente celoso con sus pacientes no permitía que un residente o estudiante tomara alguna decisión con respecto a aun paciente si no era supervisada por el mismo, detestaba como ninguno la mentira y la manipulación y mas aun la innoble posición de pisotear al otro para trepar, como era de entender su mano derecha era el Dr. Alirio Pérez LoPresti, Coordinador de la emergencia y hospilalización del Hospital San Juan de Dios; severo y estricto como el solo, todavía tengo una gastritis que se me reagudiza cada vez que dudo de algún proceso psicoterapéutico. Con de debido respeto que su esposa y sus hijas me merecen es una maravillosa persona, brillante y excelente profesional, dedicado exclusivamente a sus pacientes y en general a todo lo que emprende, yo particularmente le tenia prosaicamente miedo, me enseño que “la psiquiatría es una y el resto se trata de otra cosa”.

Ambos buscaban lo mejor de lo mejor querían estrellas, clase A en su equipo, con ellos había que estudiar y cada paciente era meticulosamente evaluado. Tuve la suerte de tener dos magníficos docentes en mi carrera a quienes les debo lo que soy.

Puedo decir que con esta partida Mérida perdió un valuarte de la psiquiatría. Mi respeto a su familia y amigos. (Extracto. Diario Frontera 2006).