23 de mayo de 2009

Reflexiones de la ociosidad

BURUNDANGA?

Dra. Teraiza Mesa
Publicado en el Diario Frontera el 1 de Diciembre del 2008.

Es la droga la que hace que los ciudadanos entreguen mansamente todo lo que tienen a los delincuentes; muchos dudan de su existencia y aseguran que no es más que otro mito urbano. 
Pero la burundanga existe y la definen como un polvo blanco filocristalino, sin sabor y sin olor que mezcla escopolamina con somníferos o tranquilizantes. Es muy parecida al azúcar: se considera dosis letal cualquier cosa que pase los 0,1 gramos. Y, al igual que el azúcar, es fácil de disolver en cualquier líquido.

Investigadores aseguran que esta droga ha sido alterada y/o manipulada con otras drogas para producir el efecto de automatismo. La escopolamina es un medicamento de uso delicado y se lo usa bajo prescripción médica.
La víctima estará en un estado de pasividad y en actitud complaciente que aprovecha el delincuente para robarle e inducirle a realizar acciones que pueden lesionarle física, moral o económicamente.

Por lo general es colocada en dulces, gaseosas, licores, perfumes, papel y billetes. Se administra con mucha frecuencia burundanga a víctimas que han consumido previamente bebidas alcohólicas, lo cual hace más difícil determinar cuál o cuáles sustancias son las responsables del estado de intoxicación aguda en que llega el paciente al servicio de urgencias. Las dosis muy elevadas pueden causar convulsiones, depresión severa, coma y muerte.
La burundanga es la droga favorita para los delincuentes. Recuerde que altera transitoriamente el funcionamiento cerebral en aproximadamente 2 minutos. La víctima en tal condición es la presa ideal para abusar físicamente de ella o robarle a voluntad.

Generalmente son pequeńas organizaciones formadas por más de tres delincuentes encargados de seleccionar a la víctima para confundirla, drogarla y robarla.

La droga, al entrar al centro de coordinación, orientación y conciencia, hace que la víctima pierda su capacidad de discernimiento y abdique de sus reacciones más naturales. Los instintos de conservación y protección, así como la iniciativa, desaparecen, y lo que queda es una especie de autómata que responde a conductas guiadas.

Para evitar ser víctima de la burundanga se recomienda:
Evitar citarse con personas desconocidas.
Tener siempre a la vista lo que se esté bebiendo cuando se esté en un sitio público. 
Esta medida es también aplicable respecto a los alimentos. Recuerde que con un mínimo descuido, la persona que quiera suministrarle burundanga podrá mezclarla para que usted la consuma.
No propiciar ni sostener encuentros casuales.
Rehusarse a ingerir cocteles y otras bebidas que se ofrecen en pruebas con fines comerciales, pues estos líquidos pueden contener sustancias psicotrópicas. 
No aceptar volantes, propagandas ni pańuelos, pues pueden contener la sustancia. De este modo se evita inhalarla.
Evitar ser untando(a) con ungüentos y cualquier otra solución aceitosa, ya que la burundanga puede ingresar al torrente sanguíneo por absorción a través de la piel. 
En caso de haber sido objeto de la diseminación de alguna sustancia, lavar bien el área intervenida con agua y jabón.
No acepte (no tocar) papeles u hojas volantes de desconocidos en la calle o en su vehículo. 
No acepte ningún tipo de bebida, dulces o cigarrillos de desconocidos cuando se encuentre en algún evento social o bares.
No deje su botella o vaso de licor abandonados.
Cuidado cuando personas aparentemente inofensivas se acercan a usted en la calle con pretextos de caridad o fingiendo ser analfabetos para que lea una dirección.
Si todavía se encuentra usted semi-consciente y puede distinguir si el delincuente se ha marchado, pida auxilio inmediatamente. ˇˇLUEGO NO RECORDARÁ NADA!!
Dé instrucciones en su casa, NO abrir la puerta a supuestos grupos religiosos, vendedores o simplemente desconocidos.

No acepte pańuelos de extrańos con pretextos de que su cara o ropa están manchadas.
No entable conversaciones con extrańos cuando usted está haciendo cola en el banco.
No acepte demostraciones de productos (inhalación de perfumes) que se suelen vender en la calle o fuera de centros comerciales.