17 de mayo de 2009

Reflexiones de la ociosidad

¿Por qué me enseñases a ser gente?

Dra. Teraiza Mesa

Estas pequeñas líneas no tiene connotación política, ni partidista, ni proselitista o religiosa, son simplemente la traducción de los pensamientos que nos invade en el que hacer cotidiano en letras.

Quien tuvo la oportunidad de ver MAROA, protagonizada por Tristan Ullola, Yorus Domínguez, Elba Escobar, Luke Grande, Enghel Alejo, que entre paréntesis me pareció una maravillosa historia llevada a la pantalla por nuestro cine venezolano, en una de las escenas la protagonista hacia el siguiente planteamiento:

“… ¿Por qué me enseñaste a ser gente si después me ibas a botar como a una basura?”. Dura frase para ser pronunciada por una niña de 11 años. Literalmente me movió la silla, me hizo pesar sobre la importancia de poder sentir algún tipo de culpabilidad por los actos que llevamos a cabo diariamente, la frase estuvo enmarcada con un cierto grado de manipulación, sin embargo, al colocarnos en el puesto de quien recibe la expresión, percibimos en nuestro interior un cierto grado de sentido de culpa.

El hombre como ente o ser vivo va adquiriendo conciencia de sus actos en el transcurso de su vida y esta (la conciencia) a su vez sea el motor que promueva el sentimiento de culpa, ya sea como temor al castigo, como frustración, o como producto de la responsabilidad y el deber, quizás esta ultima opción seria la forma mas adulta de actuar.

La culpa en un sentido sano de responsabilidad y deber, nos impulsaría a realizar acciones a favor de una enmienda, es decir tener la necesidad intrínseca de reparar el daño realizado. Si lo extrapolamos a la comunidad, los pueblos y la nación, estoy casi segura de que seriamos capaces de construir. (Año 2006).