12 de junio de 2009

Hasta el Titanic se Hundió

Hasta el Titanic se hundió

Dra. Teraiza Meza*

Sin pretender ser juez, ni mucho menos meterme con la ley, ya que este no es mi oficio y tampoco me atrae el rol, me gustaría compartir con ustedes un cuadro psicológico, que fue descrito por primera vez por el etólogo Konrad Lorenz y que posteriormente el psiquiatra alemán Heinz Leymann publico un estudio piloto sobre el mismo, este cuadro adoptado por la psiquiatría es denominado con el termino ingles “mobbing”, y cuya traducción significa “terror psicológico, psicoterrorización, o maltrato psicológico”. Consiste en todas aquellas conductas, o comunicación hostil sin ética, que es dirigida por uno o varios individuos hacia otro, esta persona es arrastrada a un estado de indefensión y desvalimiento tal que el maltrato por lo general termina en una considerable miseria mental, psicosomática y social.¿Como saber si uno es blanco de un mobbing?. Simple contéstese a si mismo las siguientes preguntas: sus superiores y compañeros no lo dejan hablar, interrumpen su discurso, le gritan, critican su trabajo, su vida privada, tiene llamadas acusaciones o escritos amenazantes, no lo miran o lo hacen con desprecio, lo ignoran, no se dirigen a usted, le evitan, lo ubican en un lugar aislado, si usted habla no le responden, le calumnian y murmuran a sus espaldas, la evaluación que hacen de usted es injusta, malintencionada, o parcial, le cortan las iniciativas, sus ideas son devaluadas, minimizan sus esfuerzos, logros y aciertos, ocultan sus habilidades y competencias, exageran sus fallos y errores, se burlan de sus defectos, religión, política y/o vida privada, hay insinuaciones o reales ataques sexuales, y daño de sus pertenencias.
Como pueden apreciar esto es una técnica solapada que no se puede demostrar, lo que es cierto es que cada uno de estos acontecimientos constituyen un microtrauma especifico que daña la autoestima, dignidad y sentido de competencia del individuo que la sufre, además los sujetos en tales circunstancias acaban por desarrollar síntomas sicológicos y psicosomáticos importantes, tales como cansancio emocional, agotamiento físico, sensación de impotencia, desesperanza, actitudes negativas hacia si mismo y a la vida en general, evitación y aislamiento, actitud fría distante y despectiva hacia las personas del entorno, sentimientos complejos de inadecuación profesional y personal con deterioro progresivo de su capacidad laboral y/o en ocasiones se puede presentar de manera paradójica un síntoma, en donde la persona realiza esfuerzos titánicos por mostrar dedicación a su trabajo. Pensamientos intrusivos, sueño repetitivos relacionados con la situación de acoso, hiperactividad simpática, irritabilidad y desarrollo progresivo de conductas de evitación.
Las complicaciones pueden ser graves y el riesgo es mayor en los profesionales altamente calificados, ya que por lo general las personas que son blanco del acoso grupal, son individuos brillantes, activos, eficaces y emprendedores. Una de las características mas resaltantes del cuadro clínico, es la incapacidad de la persona para entender lo que esta pasando, por lo que esto constituye el mayor obstáculo para el tratamiento del síndrome.
Por ello el titulo de este artículo, el desgaste emocional es solamente comparable con el hundimiento del barco que era considerado insumergible, en donde fallecieron 1.513 personas de 2.220 (The European Journal of Work and Organizacional Psychology, 2000: 5 (2): 165 -184).

(29 de marza 2005)