13 de junio de 2009

Paranoia

PARANOIA

Dra. Teraiza Meza

(18 de noviembre del 2008)
En Psiquiatría se entiende por delirio una idea falsa, absurda e irracional que el individuo tiene de sí mismo o de su entorno, es una idea que está totalmente fuera de la realidad, que es imposible de rebatir con argumentaciones lógicas y que no es compartida por las personas de su medio socioeconómico. Es fundamental comprender que estas ideas delirantes el enfermo las vive con absoluta certeza de realidad.
La Paranoia y los demás Trastornos de ideas delirantes, como su propio nombre indica, se caracterizan principalmente por la presencia de delirios, que pueden definirse como falsas creencias de diferentes temas o contenidos (existen delirios de perjuicio, de grandeza, de enfermedad, de seducción, de ruina... y de muchos mas temas) que se basan en una incorrecta valoración de la realidad exterior, no le esta pasando nada en sus vidas y su acontecer diario es tranquilo y sin modificaciones. Es característico que las creencias delirantes se mantengan firmes y no sea posible rebatirlas con una argumentación lógica.
En el caso concreto de la Paranoia la temática del delirio es el perjuicio. Suele ser un delirio bien estructurado en el sentido de que el sujeto que lo padece se siente victima de las acciones de una persona o de varias personas o de una institución, cree que actúan en su contra con ánimo de perjudicarlo, con un entramado argumental comprensible, pero no real siendo demostrado con hechos contundentes, con el que intenta justificar su delirio. El paciente paranoico siente que hay cámaras y micrófonos para vigilarle, aunque no los ve y puede incluir en su delirio a vecinos e incluso desconfiar de sus propios familiares, en una enorme confabulación que a todas luces es errónea y patológica, pero que altera toda su forma de vida previa, pudiendo llegar a presentar claras alteraciones de conducta y agresividad, son altamente peligrosos.
La desconfianza, mas o menos exagerada, un cierto rasgo paranoide, es una característica de personalidad. La desconfianza en si misma solo refleja una actitud y no es una enfermedad. En realidad todos tenemos ciertos rasgos que nos pueden proteger frente al medio en situaciones de riesgo, sin mermar nuestra cordura.
Pero una acentuación de estos rasgos paranoides de personalidad en forma desproporcionada es una enfermedad, no es raro descubrir en estos sujetos antecedentes de suspicacia fácil, creencias exageradas de las posibilidades agresivas del prójimo, vivencias de hostilidad con respecto al entorno y resentimiento. Son frecuentes también la rigidez y el autoritarismo, como rasgos de carácter previo, con mala tolerancia a que se les lleve la contraria y dificultades para la autocrítica.
También son frecuentes cierta frialdad emocional previa al desarrollo de la enfermedad, presencia de egocentrismo, problemas en las relaciones interpersonales y dificultades de diversa índole en la esfera sexual.
En un estudio reciente reportado en la Escuela Politecnica de la USANA en España han demostrado que la estimulación de la zona cortical temporo parietal puede ocasionar sensación de estar siendo perseguidos, sugiriendo que en la paranoia existen alteraciones en los procesos multidimensionales de la percepción, memoria y raciocinio.
Hay teorías que sugieren que la paranoia tiene raíces en la infancia de la persona afectada. Experiencias traumáticas, la acumulación de frustraciones y una predisposición al ensimismamiento son causas del desorden. Lamentablemente estas personas no consultan, por el contrario se niegan rotundamente a hacerlo, a diferencia del que siente desconfianza quienes por lo general aceptan su situación y acuden al psiquiatra.