4 de junio de 2009

Reflexiones de la ociosidad

FIDELIDAD

Dra. Teraiza Mesa

Creo que prefiero llamar las cosas por su nombre y evitar la utilización de eufemismos baratos que lo que hacen es entorpecer el entendimiento, crear falsas expectativas y malos entendidos; el miércoles 25 de febrero del 2004 envié un articulo al diario el cual fue publicado, ahora bien, no se si fue por su redacción o por que puse una coma en un lugar indebido lo cual trajo como consecuencia una disociación en lo que respecta el entender lo que quise decir con relación al significado de la unión de una pareja en matrimonio y por consiguiente el concepto de fidelidad. En perfecto castellano fidelidad es la decisión de crear y dirigir nuestras vidas a cada instante conforme al proyecto establecido en el acto mismo cuando se realiza una promesa. La fidelidad, por tanto, es una actitud, no se reduce al mero aguante, al hecho de soportar algo de forma inconsciente e irracional. Por otra parte la fidelidad es la capacidad de no engañar, no traicionar a los demás. Es un valor moral que faculta al ser humano para cumplir con los pactos y compromisos adquiridos. Particularmente, en el contexto de la vida de pareja, la fidelidad se refiere a una promesa, explícita o implícita, de entregarse exclusivamente a la pareja.
Sin importar la excusa que utilicemos para justificar la infidelidad, las consecuencias siguen siendo las mismas. La persona infiel tiene que mentir, ocultarse, y de un momento a otro compromete su vida, la de los suyos y su honor, con consecuencias irreparables.
Constantemente, en el matrimonio es bueno preguntarse si vale la pena arriesgar lo que les ha costado construir por tanto tiempo: la familia, los hijos e hijas, el respeto, la libertad de ser una persona de palabra, la salud (porque el SIDA, el VPH, y las enfermedades venéreas existen), y por supuesto la tranquilidad emocional. Piense si le gustaría por un instante que sus hijos fueran enseñados o guiados por otro u otra. O que lo miren a usted sabiendo que es ese alguien que rompió su familia. Duro, pero cierto.

El ejercicio que se detalla a continuación permite valorar lo verdaderamente importante en la vida matrimonial y reconocer la futilidad de una relación extramarital cuando hay tanto en juego.
§ Reconozca cuándo su entereza se encuentra amenazada por la atracción y por lo tanto es vulnerables. Por ejemplo, cuando comienza a propiciar encuentros con alguien que le agrada mucho, recibir y hacerle llamadas muy frecuentes, y sentir que le hace falta. La atracción lleva a la cercanía, la cercanía a la confianza, la confianza a la fantasía y esta despierta deseos incontrolables. Los deseos llevan a la consumación y la consumación al lamento, a la pérdida y al desequilibrio emocional.
§ Si usted, ya sea por sí mismo o porque algún sus amigo o amiga se lo ha hecho notar, percibe comportamientos inadecuados entre usted y otra persona, que podrían llevarle a ser infiel a su cónyuge, no desestime estas advertencias y tome medidas.
§ Tenga amigos que protejan su matrimonio. Atienda sus consejos y recomendaciones. Con su pareja, procuren encontrar intereses comunes, cultiven sus sueños familiares y mantengan proyectos juntos.
§ Cuide la privacidad de su hogar.
§ Aprendan a divertirse juntos y compartir una verdadera amistad.
§ Seleccione bien sus amigos. Si estos le estimulan a la deslealtad aléjese de ellos.
§ No frecuente lugares que estimulan la lujuria.
§ Recuerde que la novedad excita y oculta las imperfecciones.
§ Cultive una buena, franca y profunda comunicación con su cónyuge.
§ Debe ser consciente de que sus sueños y planes pueden obstaculizarse y verse truncados por una aventura.
§ Recuerde que todo lo oculto saldrá a la luz tarde o temprano. Resuelva conflictos, desilusiones y no acumule resentimiento. Así no tendrá “excusas”.
§ Renueve continuamente su pacto de fidelidad, lealtad, respeto, amor, y confianza con su cónyuge y su familia.
§ Procure una vida sexual satisfactoria con su cónyuge.


No hay matrimonio que no tenga dificultades. Por lo tanto, pareciera que todos tienen una excusa para ser infieles. Es importante recordar que ningún cónyuge podrá satisfacer todas sus necesidades en todos los ámbitos de la vida. Nuevamente, valore lo que tanto le ha costado, sea consciente de que construir un hogar no es fácil. Haga una lista de lo que más ama de su familia, de cuánto ha invertido y de lo que perdería si es infiel. Y por último tome una decisión inteligente recuerde que quien puede ser fiel a una pareja puede también comprometerse con cualquier proyecto de vida. En el léxico medico vale la pena bajar los estrógenos y la testosterona a niveles adecuados.
(marzo 2009)