20 de junio de 2009

Una noche mas para atrapar a Morfeo

Una noche mas para atrapar a Morfeo
Dra. Teraiza Mesa R.
Publicado en el Diario Frontera el Domingo 15 de Julio del 2001

Aquí vamos de nuevo son las 10:00 pm. y ya termino el noticiero, a ver si mi adorado Morfeo me abraza esta noche, me acerco a mi cama, llevo en mis manos el vaso de limoncillo, formula mágica que me recomendó la vecina, me sumerjo entre las sabanas y disfruto del liquido, bendiciendo a la naturaleza por tener tan poderoso somnífero en su extensa variedad. Apago las luces y empiezo a relajarme … ¡OH NO! De nuevo los pensamientos, vienen uno tras otro como el metro de Caracas, doy vueltas tratando de callarlos, pero no me funciona … tengo que buscar ayuda, URGENTEMENTE.

Fui al psiquiatra y me entere de varias cosas, primero que es altamente frecuente sufrir de insomnio de un 10 a un 50 % de las personas pueden presentar un cuadro severo de insomnio, que es mas frecuente en las mujeres que en los hombres –yo creo que es porque nosotras nos enrollamos mas que ellos-. Yo ya tenia mi discurso preparado para decirle al psiquiatra del porque no iba a tomar ningún medicamento, no quería de ningún modo volverme adicta a las drogas, ya tenia suficiente con mi insomnio. Cuando se lo dije al psiquiatra me dijo que el no era ningún NARCOTRAFICANTE para mandarme a consumir drogas que el mandaba ¡fármacos!.

Me realizo una serie de preguntas entre las que recuerdo estaba si había salido a viajar a otro país, yo no tengo ese problema ya que mi sueldo no me alcanza como para salir de mi estado, por fin le encontré algo bueno a mi salario. Otra de las causas es que si tenía que trabajar en horario nocturno, pero no tampoco era mi caso. Me pregunto si movía muchos las piernas para dormir, ya que existía un síndrome llamado piernas inquietas, en ese momento tuve que llamar a mi adorado esposo para preguntarle si yo movía las piernas dormidas, pero me dijo que no, pues tampoco ese era el problema ……….. y así siguió la hora pregunta tras pregunta y nada que dábamos con el origen yo creo que el doctor se estaba cansando de tantas negativas hasta que me pregunto ¿en donde duermo y como duermo?, me dije a mi misma que le importa saber a este como duermo. Le comente que estábamos remodelando la casa y que había tierra por todos lados, que tuve que cambiar de habitación, que aunque era agradable, me molestaba la luz del poste de enfrente, el psiquiatra me miro como si me atravesara, me dio esa bendita sensación que dicen por allí, "los psiquiatras le leen la mente a uno".

Me quede perpleja, el cambio de habitación era lo que me había trastocado el sueño, bien de la consulta salí no con un recipe, tampoco con una piedra para pegarle al bombillo de la calle, por el contrario salí con una hoja llena de recomendaciones para que mi sueño fuese placentero. Cosa que pude realizar y volví a recuperar mi dulce descanso, a menos claro que mi esposo tenga otros planes…. Eso no estaba en la hojita, y sinceramente me dio pena preguntárselo al psiquiatra, pero tampoco pienso regresar, no sea que piense que tengo problemas en esas área, ¡que va!….. (Extracto)