18 de agosto de 2009

Psicopatía

El Psicópata:

“Un anima enjaulado que golpea sus garrotes”

Nietzsche

Dra. Teraiza Meza

Los términos “sociópata” o “psicópata” nos traen a menudo a la mente imágenes de individuos sádicamente violentos, tales como Ted Bundy o el personaje ficticio del Dr. Hannibal "El Caníbal" Lecter en el libro y la película El Silencio de los Corderos (The Silence of the Lambs). Pero creo los rasgos característicos que definen a los sociópatas cubren en verdad un espectro mucho más amplio de individuos de lo que la mayoría de nosotros podría siquiera llegar a imaginar.

El Psicópata es ese individuo verdaderamente absorbido en sí mismo sin conciencia ni sentimiento alguno hacia los demás y para quién las reglas sociales no tienen ningún significado a menos de que sirva para satisfacer sus propias necesidades. Estoy segura de que cuando usted lea este trabajo se dará cuenta de que estuvo en contacto cercano con un psicópata sin ni siquiera enterarse. (Wendy Koenigsmann)

Los psicopata son depredadores sociales, infrenables e imposibles de tratar. Para quienes la violencia es planeada, decidida y carente de emociones. Esta violencia continúa hasta que alcanza un tope alrededor de los 50 años, y luego disminuye.

Su falta de emociones refleja un estado de desprendimiento, de audacia y posiblemente disociado, revelando un sistema nervioso autonómico bajo y una carencia de ansiedad.

Es difícil decir qué es lo que los motiva - posiblemente el control, el poder y la dominación -.

Tienden a operar con una grandiosa conducta, una actitud pretenciosa, un apetito insaciable, y una tendencia hacia el sadismo (El disfrute pleno con el sufrimiento o dolor). Su falta de temor es probablemente la característica prototípica (de base) (la hipótesis del poco miedo).

“La psicopatía, tal como fue concebida originariamente por Cleckley (1941), no se limita al hecho de involucrase en actividades ilegales, sino que también abarca características de la personalidad tales como la manipulación, la falta de sinceridad, el egocentrismo, y la falta de sentimiento de culpa – características que se encuentran claramente presentes en criminales, pero también en cónyuges, padres, jefes, abogados, políticos y directores ejecutivos, por nombrar solamente a algunos pero en realidad el abanico es amplio. (Bursten, 1973; Stewart, 1991).

Wiggins (1995), indica que tales individuos son propensos a enfadarse y a molestarse, y que están dispuestos a explotar a otros. Son arrogantes, manipuladores, cínicos, exhibicionistas, Maquiavélicos, vengativos, buscando causar sensación y siempre un beneficio personal. Con respecto a sus pautas de intercambio social (Foa & Foa, 1974), se atribuyen el amor y el estatus a sí mismos, viéndose como altamente altruistas, respetables e importantes, y es la imagen que es percibida por el publico general saben venderla muy bien. No ve o no creen ni en el amor ni el estatus a los demás, ya que los ven como indignos e insignificantes, solo son objetos de satisfacción de sus deseos. Esta caracterización concuerda claramente con la esencia de la psicopatía tal como es descrita comúnmente.

Los psicópatas no pueden empatizar ni sentir culpa, por eso interactúan con las demás personas como si fuesen cualquier otro objeto, las utilizan para conseguir sus objetivos, la satisfacción de sus propios intereses. No necesariamente tienen que causar algún mal, pero si hacen algo en beneficio de alguien o de alguna causa aparentemente altruista es sólo por egoísmo, para su único y exclusivo beneficio.

La falta de culpa radica en la cosificación que hace el psicópata del otro , es decir que el quitarle al otro los atributos de persona para de esta manera valorarlo como cosa es uno de los pilares de la estructura psicopática, se dice a si mismo “ya no es una persona, ya no eres como yo, ya no eres el ángel que yo creía”, al descalificarlo y desprestigiarlo se puede desechar.

Los psicópatas tienden a crear código propios de comportamiento por lo cual sólo sienten culpa al infringir sus propios reglamentos y no los códigos comunes. Sin embargo, estas personas sí tienen nociones sobre la mayoría de los usos sociales por lo que su comportamiento es adaptativo y pasa “inadvertido” para la mayoría de las personas.

Además los psicópatas tiene como característica: el tener necesidades especiales y formas atípicas de satisfacerlas, que en general implican cierta ritualización.

El problema de las necesidades de los psicópatas es que al no ser compartidas por el grupo, no pueden ser comprendida ni generar empatía, por situarse fuera de las leyes de la costumbre y del bien común, aunque es sentida con fuerza e impele a la acción para el psicópata.

Para el doctor Hare, investigador sobre psicología criminal, los criterios que definen a la personalidad psicopática pueden evaluarse mediante una lista de 20 características denominadas Psychopathy Checklist (PCL). Estas descripciones tuvieron como base el trabajo de Cleckley para definir la psicopatía a través de una serie de síntomas interpersonales, afectivos y conductuales.

Los síntomas que exhiben los psicópatas son:

- gran capacidad verbal y un encanto superficial

- autoestima exagerada aunque en ocasiones no verbalizada, pueden pasar por seres muy humildes sencillos y generosos.

- constante necesidad de obtener estímulos y tendencia al aburrimiento

- tendencia a mentir de forma patológica: Las mentiras pueden ser moderadas o altas. De forma moderada serán perspicaces, mañosos, astutos, y listos; en la forma extrema, serán engañosos, secretos, inescrupulosos, manipuladores, y deshonestos.

- comportamiento malicioso y manipulador

- falta de culpa o de cualquier tipo de remordimiento

- afectividad frívola , con una respuesta emocional superficial

- falta de empatía, crueldad e insensibilidad

- estilo de vida parasitario: una dependencia financiera intencional, manipuladora, egoísta, y explotadora de otros, como se refleja en una carencia de motivación, en poca autodisciplina, y en la inhabilidad de asumir responsabilidades.

- falta de control sobre la conducta

- vida sexual promiscua

- historial de problemas de conducta desde la niñez

- falta de metas realistas a largo plazo

- actitud impulsiva

- comportamiento irresponsable: fracaso repetido en realizar o cumplir con obligaciones y compromisos, como por ejemplo no pagar cuentas o préstamos, realizar trabajos sin cuidado, ausentándose o llegando tarde a trabajar, dejando de cumplir con acuerdos contractuales.

- incapacidad patológica para aceptar responsabilidad sobre sus propios actos

- historial de muchos matrimonios de corta duración

- tendencia hacia la delincuencia juvenil

- revocación de la libertad condicional

- versatilidad para la acción criminal: una gran diversidad de tipos de ofensas criminales, sin importar si la persona ha sido detenida o condenada por su culpa; mostrando un gran orgullo al salir indemne.

La seducción es la base que permite el acto sicopático y se produce mediante una transferencia bidireccional donde la propuesta del psicópata encuentra eco en las apetencias del otro, dado que una característica fundamental de la personalidad psicopática es la habilidad para captar las necesidades del otro.

Este mecanismo se articula cuando el psicópata convence al otro de que él le es infinitamente necesario para suplir necesidades irracionales que éste no puede detallar. En la seducción el psicópata necesita que el otro esté de acuerdo, para lo cual usa la persuasión y el encanto, por lo que es bidireccional, hay un consentimiento por parte de la otra persona, a diferencia de lo que ocurre en las relaciones tangenciales donde el psicópata actúa unidireccionalmente mediante la violencia, que constituye una agresión desde una posición de poder.

Alguien que tiene una necesidad especial debe poseer la amplitud mental, la libertad mental, para diseñar la satisfacción de la misma y darle el marco de justificación a esas acciones, es lo que se conoce en la literatura como la creación de códigos propios. Ya que los códigos comunes lo acotan y estrechan sus posibilidades de satisfacer 'legítimamente' tales necesidades. Es esta libertad la que genera las leyes propias que van a justificar su accionar psicopático, y mientras el psicópata se maneje dentro de esta ley ninguna de las consecuencias de sus actos le generara lo que llamamos culpa. Esta mente tiene la posibilidad de ubicarse en dos planos, el plano de lo cotidiano, lo común, y el plano de lo psicopático. Es así que pueden desempeñar tareas y ejercer conductas que no resultan desfasadas de las conductas comunes a una comunidad. Eso le permite insertarse sin estridencias en cualquier ámbito del corte social y en el otro plano, con otras personas u otras circunstancias desarrollar sus actos psicopáticos. Esto se resume diciendo que el psicópata no tiene el ciento por ciento de acciones psicopáticas sino sería fácilmente detectable, señalado y marginado. La conductas adecuadas y moralmente aceptables no son mas que otra tecnica de manipulación para lograr sus objetivos, encontrando eco en los otros al ser definidos como: “Es que es un muchacho tan bueno”.

Relaciones:

Así como para sacar un clavo, utilizamos una tenaza y una vez utilizada, la tiramos en el cajón de herramientas, así hace el psicópata con las personas, las usa y cuando no le sirven las deposita en el cajón de herramientas ya usadas. (Hugo Marietan)

Un psicópata puede en muchos casos ser de utilidad general, siempre y cuando, los intereses generales o sociales coincidan con sus propios objetivos. Ahí se ve, desde afuera, al psicópata generoso, altruista, sacrificado. Y, sin embargo, él está siguiendo, como siempre, exclusivamente sus objetivos. Repito: “Lo que ocurre es que coincide con el interés general con el interés particular del psicópata“. Cuando ese interés general deja de coincidir, el psicópata comienza a hacer de las suyas.

A pesar de que los psicópatas no conciben al resto: “como personas” si establecen relaciones y vínculos, que suelen ser de tres tipos:

Asociativos, que se producen cuando un psicópata entra en contacto con otro para obtener un objetivo común.

Tangenciales, que ocurre cuando el psicópata encuentra una víctima ocasional en un encuentro puntual, donde utiliza sus tácticas coercitivas de forma temporal.

Complementarios, que determinan una relación de doble vía, que habitualmente ocurre con un neurótico. De cualquier manera, el psicópata sabe a quién "elegir."

No espere un milagro: aunque puedan o deseen cambiar, los estudios han mostrado que en general los psicópatas no cambiarán. La ayuda que usted ofrezca siempre le será pagada en su totalidad con traición (Black).