21 de septiembre de 2009

Teatro callejero

El teatro callejero
Dra. Teraiza Mesa

En Mérida en los últimos años ha proliferado una gran cantidad de artistas y/o actores con una excelentísima calidad histriónica, se pueden disfrutar en cualquier parte a través del muy conocido teatro de calle, basta con acercarse a la Av. 3, la Plaza Bolívar o la Plaza de la Heroínas en donde el entretenimiento de este tipo de manifestación artística hace de las suyas, para todo el que lo quiera ver.

En todas las culturas el teatro tiene sus orígenes en el ritual. Las distintas comunidades en sus
reuniones sociales relataban sus vidas a través de danzas e interpretaciones teatrales de sus
deidades, demonios, animales, costumbres, acontecimientos, etc., creando así el hecho
mágico de la interpretación escénica. La Danza y la interpretación de situaciones, personajes
relevantes o algún hecho, creencia, dan origen al teatro.
Ha de entenderse que para que un arte callejero sea llamado teatro, este debe cumplir una
función más allá del mero entretenimiento o distracción. El actor o intérprete de la calle, en su
leguaje escénico busca transmitir algo más que un mero entretenimiento. El arte debe dar un contenido donde el espectador interactué, piense, cree, reflexione, en resumidas palabras: se sensibilice.

¿Qué es teatro de calle? Primero tenemos que aceptar que para que sea "teatro", este tiene que tener una propuesta de contenido, puesta en escena, actuación, manejo de la escena etc., más allá de la mera interacción con un público casual. Puede ser un Performance, pero aun así este debe tener un contenido. Para lograr esto el Intérprete debe tener una aceptable preparación actoral tanto en voz y dicción, expresión corporal, manejo de la escena, improvisación, etc., actuación o interpretación. En el teatro de calle la expresión corporal se usa en 80 % en la propuesta, por lo tanto es necesario una buena preparación en esta área para obtener un lenguaje escénico aceptable, en el teatro de calle además de las complejidades que encierra hacer un montaje (estudio del lugar, la puesta en escena), a esto se les une ejemplo: los ruidos, los imprevistos, etc. El intérprete de la calle debe buscar que su arte no caiga en el recuso de interacción con un público fácil o que carece de los conocimientos del lenguaje escénico, más bien debe buscar elevar el nivel tanto de interpretación como el de elevar el grado de percepción del público de teatro de calle.

El teatro de calle es probablemente la forma más antigua de teatro: en la mayoría de los actuales espectáculos de masas se pueden encontrar reminiscencias de sus orígenes como espectáculo callejero. Recientemente, artistas que, hace unas décadas, hubieran vivido de trabajar en teatros de variedades, music hall o vaudevilles, ahora suelen trabajar profesionalmente en calles principales de ciudades de todo el mundo.

La historia del Teatro Calle se remonta al Siglo VI (a.c.), cuando un poeta llamado Tespis, detuvo su carromato a la entrada de Atenas y empezó a contar las cosas que le habían ocurrido durante sus viajes. Los habitantes de la ciudad acudieron a ver sus representaciones, que no tenían ningún parecido con las expresiones monstruosas de los dioses de entonces. Tespis, el oficiante que ponía en comunicación al poeta dramático con el público mediante el recitado de un texto que “representaba a otros mediante convenciones establecidas, se hizo tan famoso que su fama atravesó las fronteras de Grecia.

Con el paso del tiempo esta forma de representación se fue perdiendo en medio de aparatosos juegos de circo, pero al llegar a Roma la iglesia le dio nueva vida y nuevos sentidos, utilizando para ello la liturgia, la cual a la luz del drama, dio nacimiento a la tragedia. Después de varios siglos de silencio, el arte teatral renace definitivamente en el siglo XV, y aunque no representó obras de gran valor (Milagros, misterios y farsas), sentó las bases del nuevo teatro, sin cuya evolución no existiría como hoy lo conocemos. Florencia, por razones de protagonismo social y político de los Médicis, da nacimiento al Teatro Italiano con un estilo propio, el cual se ha perpetuado hasta nuestros días. El arte se va integrando a la vida pública, pero la clase dominante impone a los artistas –generalmente mediante mecenazgo- formas que reflejan su ideología.

Mientras se desarrolla ese teatro de corte, con reminiscencias de antiguos clásicos, no cesa de multiplicarse y perfeccionarse con gran protagonismo de actores, supervivientes de los cómicos de la legua que actuaban en compañías ambulantes de una ciudad a otra. La Comedia del Arte, donde todas las posibilidades del juego escénico, dominado por la libertad y el genio del actor estaban permitidas, le devolvió su valor al espectáculo, el cual le exigía al actor creación de sentimientos y de pensamientos por medio de la mímica, la danza, la música y la acrobacia, al igual que sucede con las tendencias imperantes en el teatro moderno hoy en día.

El teatro calle tomó arraigo en Europa, dadas las condiciones de desarrollo económico y cultural y a la gran acogida del espectador común hacia estas manifestaciones teatrales, pero principalmente al derrumbe de viejos patrones sociales imperantes, a la conquista del espacio individual, la música, los movimientos vanguardistas, la lucha contra el desarme y los conflictos bélico-políticos, que de algún modo contribuyeron en gran medida para que la masa amorfa de las calles, encausara sus vertientes creativas hacia espectáculos que, por breves instantes, hacen posibles los sueños de libertad de todos los hombres del mundo.

El teatro callejero es una tentativa para ejercer la libertad a partir del juego perpetuo de la comunicación creadora. Ha existido desde siempre, desde antes de la fundación de la primera calle. Su esencia remota transgredir los términos. Teatro y Calle son palabras que nos aproxima a la noción del espectáculo abierto, a la tradición, a los primeros gestos y a las pantomimas primordiales. No se puede entender la estética del teatro callejero sino se involucran estos criterios.

No hay nada como un buen espectáculo del teatro callejero. Los niños vibran al verlo con sus ojos de inocencia. Un gran aplauso a los maravillosos actores Merideños con los cuales se puede pasar un rato agradable, maravilloso y gratuito.