12 de octubre de 2009

Quieres escuchar como gritan

Quieres escuchar como gritan: Anatomía de la violencia humana

Dra. Teraiza Mesa


Marcos y Eloisa visitaron a X, a quien apenas conocía ella era madre de varios niños. Luego de esta visita pasaron varios días y sus parientes se preocuparon cuando ella no respondía las llamadas, fueron a su casa y se encontraron con los hijos solos y asustados, su madre y hermana no se encontraban. Los cuerpos de X y R, su hija de 9 años, fueron encontrados al poco tiempo, ambas fueron estranguladas por la pareja.La misma mañana en que cometieron este hecho la pareja entró en la casa de M y H. Marcos ató a la pareja con los cables de teléfonos que habían cortado, robaron el dinero y el carro, también se llevaron un reloj. La violencia del dúo no terminó allí. Ese mismo día la pareja se presentó en la casa de un sacerdote. Quien les dio asilo, al pasar de los días la pareja se comprometió a cuidar de la iglesia y asistir a misa, cuestión que cumplieron a cabalidad.

A la semana la pareja se dirige a otra ciudad en donde se encontraron con dos niñas que caminaban a casa tras comprar dulces. Marcos les ofreció dinero a cambio de direcciones, pero cuando A y T subieron al coche fueron amenazadas con un cuchillo. Marcos llevó a las niñas a un área con árboles.

Allí fueron atadas y amordazadas con partes de la camisa de T, cuando los gritos de la niña de 7 años molestaron a Eloisa, la mujer cubrió su boca con la mano mientras Marcos aplastaba su pecho y la estrangulaba con un elástico. A la mayor de las niñas fue molestada sexualmente por la pareja, después de esto fue golpeada y ahorcada, pero la niña de 9 años sobrevivió y narro la historia. La abuela no supo sobrellevar el evento y posteriormente se quitó la vida. El cuerpo descompuesto de T fue encontrado el 19 de junio de un año cualquiera.Ese mismo día Marcos se hizo amigo D de 25 años, aunque no tuvo mucho tiempo de conocer al asesino pues al poco tiempo ella y su carro desaparecieran. El 11 de julio su cuerpo descompuesto fue encontrado, su vehículo estaba cerca de la escena del crimen a sólo cuatro cuadras de donde vivía la abuela de Marcos.

En otra ciudad Marcos se acercó a W de 15 años, cuando ella salía de clases, uno de sus compañeros la observó hablando con él. Cuando la adolescente no llegó a su casa después de clases, sus padres preocupados notificaron a la policía. Tras 8 días de búsqueda su cuerpo fue hallado en un edificio abandonado, fue apuñalada varias veces y recibió dos disparos en la cabeza que terminaron con su vida.

El 13 de julio la pareja se hizo pasar por clientes interesados en comprar la casa rodante de H y M. Dentro de la casa Marcos golpeó a H en la cabeza con un candelabro, la señora M fue atacada mientras traía un pastel de limón a los invitados. Con ambos inconscientes Marcos procedió a atarlos, M fue golpeada brutalmente 25 veces con alicates que desgarraron su rostro, y cabeza, después fue atacada sexualmente y finalmente la estranguló hasta la muerte.La pareja escapó en el coche de H. Cuando W llegó del trabajo por la tarde, se encontró con una pesadilla al ver a su madre muerta tras haber sido golpeada y su padre en estado comatoso, pero vivo. Sin embargo el golpe que Marco le propino astilló un hueso del cráneo que se clavó en el cerebro ocasionándole un daño cerebral permanente, por esto H no recuerda todo el evento.

Una semana después de estos acontecimientos Marcos y Eloisa fueron arrestados y llevados a juicio desde mayo de 1985 hasta abril de 2002, momento en el que la pareja se quedó sin apelaciones y argumentos para evitar la pena de muerte. Antes de que Marcos fuera sentenciado a la pena dijo: “lo único que me apetece es: un filet mignon con cebolla, pechuga de pollo frito con una ensalada de aderezo francés. También helado con crema batida y papas fritas, anillos de cebolla, pan de maíz, brócoli con queso derretido y galletas María con café con leche. Mientras entonaba una canción “el señor es mi pastor” cuando recibió la primera inyección de tiopental sódico que indujo al asesino a un profundo sueño, de inmediato se le administró la inyección de bromuro de pancuronio , un relajante muscular cuya función paralizó el diafragma y los pulmones.

Finalmente recibió la inyección de cloruro de potasio que detuvo el corazón. Su pareja fue condenada de por vida en la cárcel de mujeres.

Lo anterior pertenece a la vida real no es ficción. Tratando de indagar un poco sobre el hecho de la agresividad humana encontré varios puntos importantes desde el punto de vista etológico y clínico, lo comparto con ustedes:

Cuando se analiza la agresividad en los animales esta revela una serie de condiciones básicas, lo mas común es que ellos recurran a la conducta de depredación para el alimento y el territorio o con fines reproductivos.

Con respecto a los humanos algunos estudiosos sugieren que las condiciones que provocan la agresividad son esencialmente las mismas para todas las especies y que no hay nada especial en la agresividad de los humanos con respecto a la de los animales. Al fin y al cabo, los humanos comúnmente matan a otras especies para alimentarse, entablan guerras por el control del territorio, infligen heridas y muerte a otras personas para hacerse con sus objetos de valor y recurren a la violencia para defender lo que estiman y quieren. A menudo, la riva­lidad sexual también conduce a la brutalidad. Los humanos, como tantas otras especies, están dispuestos a utilizar la fuerza para conseguir lo que desean.

Las pasiones, responsables finales de los actos desenfrenados en los seres humanos, han sido localizadas en el sistema nervioso, y en especial, en esa fina capa de células que es la corteza cerebral. Parece suficientemente demostrado que el funcionamiento de áreas cerebrales identificadas está relacionado con las conductas violentas en exceso; sin embargo no queda definitivamente aclarado el por qué de las diferencias entre el criminal frío y el pasional.

Los estudios realizados hasta el momento indican un bajo nivel de actividad prefrontal en los asesinos afectivos, mientras que los planificadores presentan nula o poca variación de actividad con las personas no asesinas. Sin embargo, ambos grupos de asesinos, depredadores ( sin ánimo de ser peyorativa) y afectivos, presentan muy altas tasas de actividad en las zonas subcorticales, de la amígdala, el hipocampo y el subtálamo, que, en definitiva, son las estructuras más primitivas de la corteza, productoras de impulsos libres de modulación, e implicadas en el aprendizaje, la memoria y la atención.

Se ha visto que las lesiones en áreas prefrontales se traducen en comportamientos arriesgados, irresponsables, transgresores de las normas, con predisposición clara a los actos violentos.

La personalidad de los afectados en el frontal se ve perturbada en el plano de la madurez, hay falta de tacto en la evaluación de las conveniencias sociales y predisposición a la respuesta desproporcionada.

Hay una pérdida de la flexibilidad intelectual y de la capacidad de razonar a partir de la elaboración de la información verbal.

Hay una especie singular de individuos violentos, el psicópata, que ejerce de manera instrumental, depredadora y a sangre fría. Estos sujetos parecen no codificar adecuadamente los mensajes emocionales emitidos a través de lenguaje.

Tal vez esto parezca ciencia ficción para los que no están muy familiarizados con el tema pero existen, esa son las grandes ligas de la vida. Que tengan un feliz día.