28 de diciembre de 2009

Narcomulas

Narcomulas

Mil disculpas a la Real Academia por el artículo que pienso laborar.

En estos días me dio por ver una película Llamada María, aparentemente muy bien documentada y llevada a la pantalla grande la misma me pareció ¡muy buena! tanto que produjo en mi una monstruosa cantidad de sensaciones que en realidad pocas veces ciento.

Aunque los calificativos que voy a utilizar son paupérrimos eso no implica que la película sea mala por el contrario cuando son malas me aburro, bostezo y me duermo. Bien, el mundo del narcotráfico y específicamente el de las narcomulas me pareció

¡asqueroso, ignominioso, repulsivo,

nauseabundo, sucio, sicalíptico, inmundo,

mugriento, vacío, vil, obsceno,

depravado, impúdico, infame!

y una gran cantidad de sinónimos que simplemente no se puede publicar, es un mundo en donde la vida es menos preciada que una bolsa de papel plástico, en una de las escenas más repulsivas y escabrosas que he visto en mi vida unos hombres le abren el estomago de una niña ¡simplemente porque no pudo defecar la droga que llevaba!.

Peor es pensar que la escenita no es ciencia ficción sino real. No pretendo ser la Madre Teresa de Calcuta y mucho menos redimir o cambiar a alguien pero creo que hay profesiones más dignas que ser una narcomula.

El fregar pisos con estilo es muy apreciado y en ocasiones bien pagado, y si hay algún jefe que se quiera sobrepasar un buen priapismo en el momento justo enfría a cualquiera.

El articulo en ninguna medida es mi estilo simplemente fue un laxante ante la indigestión que me dio la película.

La recomiendo ampliamente