12 de enero de 2010

Como perdonar lo imperdonable?

¿Cómo perdonar lo imperdonable?

De acuerdo con la Real Academia Española, la palabra PERDÓN y la palabra PERDONAR provienen del prefijo latino per y del verbo latino donāre, que significan, respectivamente, "pasar, cruzar, adelante, pasar por encima de" y "donar, donación, regalo, obsequio, dar (si procede de la palabra donum, lo cual implica la idea de una condonación, remisión, cese de una falta, ofensa, demanda, castigo, indignación o ira, eximiendo al culpable de una obligación, discrepancia o error.

De todos modos, esta definición está sujeta a la crítica filosófica. En términos simples, el perdón sólo puede ser considerado por quien lo extiende y la persona objeto de ese regalo, en términos de familiaridad o amistad de los individuos implicados, en algunos contextos puede ser dado sin que el agraviado pida alguna compensación o algo a cambio, con o sin respuesta del ofensor, enterado o no de tal acción, como sería el caso de una persona fallecida, o como forma psicoterapéutica en ausencia del agresor, en términos prácticos, podría ser necesario que el agresor ofrezca una disculpa, restitución, o aun el pedir ser perdonado, como reconocimiento de su error, para el conocimiento del agraviado el cual pueda perdonar.

Siguiendo con el aspecto etimológico la preposición per significa, según los casos por, con, pasar (por algo), por medio de, en cuenta de, a, a causa de, pasar por (encima, sobre de), en presencia de, durante, en el curso de, muy, excesivamente, total, completamente. Y el verbo donare significa dar o regalar; en la forma de substantivo donum significa regalo, presente, don, y donación.

Según algunos, aunque esta posibilidad parece algo menos plausible, la palabra procede o podría también proceder del verbo perdo acción de destruir, arruinar, tirar (a la basura) o desperdiciar, dispersar o esparcir, desaprovechar, despilfarrar, y hacer perdedizo, así que perdonar vendría a ser la acción de arrojar el agravio a la basura, o destruir la falta.

El perdón consiste en esencia en que el perdonante, que estima haber sufrido una ofensa, decide, bien a petición del ofensor o espontáneamente, no sentir resentimiento hacia el ofensor o hacer cesar su ira o indignación contra el mismo, renunciando eventualmente a reclamar un castigo o restitución, y optando por no tener en cuenta la ofensa en el futuro, de modo que las relaciones entre ofensor perdonado y ofendido perdonante no queden afectadas. También se habla en un sentido impropio de perdonar un castigo o una obligación, en el sentido de renunciar a exigirla.

La acción de perdonar conlleva la existencia de las siguientes situaciones o hechos:

1. Existencia de una ofensa de cualquier tipo;
2. Conocimiento de la ofensa por el ofendido, por la "confesión" del propio ofensor o por otros medios;
3. El perjudicado por la ofensa se siente ofendido;
4. Se modifica la actitud del ofendido hacia el ofensor (resentimiento, situación de enfado);
5. (eventualmente) conocimiento por el ofensor de la afectación de las relaciones entre ofensor y ofendido;
6. (eventualmente) el ofensor siente y/o manifiesta su vergüenza y/o arrepentimiento;
7. (eventualmente) el ofensor reconoce su culpa y/o solicita el perdón;
8. el ofendido concede el perdón, pleno o parcial, condicional o no; en otras palabras el perdonar es un acto individual NO ES UN DEBER, NI UNA OBLIGACION Y MUCHO MENOS UNA IMPOSICION. Es un don o regalo se decide por libertad el darlo o no.
9. recomposición más o menos completa o parcial de las relaciones entre ofendido y ofensor.

El perdón no debe confundirse con el olvido de la ofensa recibida. Quien la olvida no perdona, pues no adopta una decisión de perdonar. Simplemente se le olvido, sufrió de una amnesia disociativa, o de algo por el estilo.

Tampoco perdona quien no se siente ofendido por lo que otras personas considerarían una ofensa. (Si una persona esta acostumbrada a que le caigan a palo limpio, que va estar perdonando a alguien que le golpea, más bien se ofendería si no le cayeran a palazo).

Para solicitar el perdón es fundamental reconocer que se ha cometido un error, tener la necesidad intrínseca de reparar el daño cometido y el fiel compromiso de no volver a incurrir en la misma injuria. De forma sucinta: RECONOCER, REPARAR Y NUNCA REPETIR.
Cuando se perdona una y mil veces la misma falta es simplemente una alcahuetería.

Yo particularmente, de manera muy individual me cuestiono lo siguiente:

“Y si el ultraje va más allá de lo humanamente aceptable: ¿Cómo hace un individuo mortal para perdonar lo imperdonable?. Y en la otra posición, en el que comete el acto, el pedir EL PERDÓN, no sería como ¿Un insulto al intelecto, a la razón y al sentimiento afectivo del lastimado; y por ende una ofensa mayor?".