7 de marzo de 2010

Trastorno narcisista de personalidad

El trastorno narcisista de la personalidad se caracteriza por un patrón general de grandiosidad, una sensación exagerada de autoimportancia, necesidad de admiración constante y falta de empatía.

Son personas que se sienten especiales y fuera del alcance de la “gente corriente”. Intentan recibir halagos y admiración por parte de los demás. No toleran bien las críticas y pueden reaccionar con furia y de forma desafiante, si éstas se producen. Sienten un excesivo orgullo por sus propios logros y no aceptan sus propios defectos o limitaciones.

Normalmente no perciben los sentimientos y necesidades de los demás y tienden a focalizar todas las conversaciones en sus propios intereses. Suele haber también, una falta de demostraciones emocionales.

El DSM IV describe el trastorno de personalidad narcisista como : “Un patrón general de grandiosidad (en la imaginación o en el comportamiento), una necesidad de admiración y una falta de empatía, que empiezan al principio de la edad adulta y que se dan en diversos contextos como lo indican cinco (o más) de los siguientes ítems:
1. Tiene un grandioso sentido de autoimportancia (p. ej., exagera los logros y capacidades, espera ser reconocido como superior, sin unos logros proporcionados).
2. Está preocupado por fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantez, belleza o amor imaginarios.
3. Cree que es "especial" y único y que sólo puede ser comprendido por, o sólo puede relacionarse con otras personas (o instituciones) que son especiales o de alto status.
4. Exige una admiración excesiva.
5. Es muy pretencioso, por ejemplo, expectativas irrazonables de recibir un trato de favor especial o de que se cumplan automáticamente sus expectativas.
6. Es interpersonalmente explotador, por ejemplo, saca provecho de los demás para alcanzar sus propias metas.
7. Carece de empatia: es reacio a reconocer o identificarse con los sentimientos y necesidades de los demás.
8. Frecuentemente envidia a los demás o cree que los demás le envidian a él.
9. Presenta comportamientos o actitudes arrogantes o soberbios.”

“El trastorno narcisista de la personalidad es un problema especialmente grave porque aquellos que lo padecen tienen dificultades para aceptarlo. Todos conocemos a personas que llevados por su euforia o entusiasmo cometen errores estrepitosos en sus acciones.
Una fe ciega en sí mismos y en su “grandeza” les lleva a creer, en los momentos de euforia, que pueden conseguir aquello que pretenden simplemente con darlo a conocer.
O bien se quedan instalados en una personalidad “gurú” que son capaces de aleccionar sobre el bien y el mal, a todo el que les rodea, creando entornos asfixiantes.
Detrás de todo ello se encuentra un terrible complejo de inferioridad, que oculta un profundo temor a fracasar o a no ser adecuados en las tareas que tienen que acometer en la vida. Eso no significa que todos los narcisistas fracasen en la vida, en absoluto, aquellos cuya dimensión patológica no supera la neurosis, y conservan un buen principio de realidad, pueden llegar a ser exitosos, especialmente si son capaces de rodearse de un buen círculo de cortesanos o sometidos que les permitan funcionar eficazmente.
Pero aquellos que se acercan a niveles más psicóticos, y que, por tanto, pueden despegarse de la realidad, creando un mundo y una percepción delirante sobre sí mismos, están condenados al fracaso ya que al distorsionar la realidad cometen graves errores.
En casos extremos se puede llegar a estados paranoicos donde uno puede creerse un enviado de Dios o un cantante de fama internacional, en grados menos severos un pequeño éxito en un asunto particular puede hacer que la persona se desborde invirtiendo dinero y esfuerzos en algo improductivo.
Este es una psicopatología que permite en la mayoría de los casos, un funcionamiento más o menos normal del que la padece, aunque es de difícil tratamiento porque el paciente está muy arraigado al personaje que ha construido. Entre otras cosas porque, si toma conciencia de ello, lo primero que puede empezar a llegar es una depresión”. Damián Ruiz. www.eoriocc.com