28 de septiembre de 2010

Karl Jaspers

Breve reseña biográfica de Karl Jaspers

Nació en Alemania en el año 1883. Estudio Medicina y luego se dedico a la Psiquiatría dentro del campo de la psicopatología general.
Mientras tanto sus ambiciones filosóficas tomaron fuerza y comenzó a dar clases de filosofía.
Durante el régimen nazi en Alemania se refugia en Suiza donde siguió dando clases de filosofía y adentrándose en esta disciplina.
Para comprender el discurso filosófico de Jaspers es esencial tener presente que su
trayectoria conduce a la filosofía a través de la ciencia.
Tras obtener el título de Doctor en medicina en 1908, Jaspers trabajó hasta 1915, como
ayudante voluntario, en la Clínica psiquiátrica de Heidelberg. En su relación con los enfermos, en el examen crítico de la literatura médica y en la investigación de las complejas y múltiples facetas de la realidad en los enfermos mentales madura en él una idea trascendente: los hechos conocidos y las teorías interpretativas no se hallan en un único plano, sino que dependen de las cuestiones planteadas, de los supuestos y de los métodos que, en cada caso, exploran únicamente una disección específica de la realidad.
La Allgemeine Psychopatologie, obra que en 1913 le permitió obtener la docencia en
psicología, expone diversas vías que hacen posible apreciar con nitidez, y en aspectos diferentes, la realidad -en última instancia, insondable- de los enfermos mentales. La comprensión de la individualidad, la investigación de las relaciones existentes y la aprehensión de la totalidad se condicionan y posibilitan mutuamente. La explicación y la comprensión son métodos irrenunciables que, en su diversidad precisamente, concuerdan con la multidimensionalidad del ser humano. Sólo la diversidad de teorías hace justicia al ser humano en su totalidad. Es así como adquieren forma, en la práctica de la investigación concreta y de su reflexión crítica, las posibilidades y límites de la ciencia, que Jaspers llega a conocer, y sobre las que teoriza, como una tarea inacabable e insustituible. A ello seguirá vinculado de por vida, incluso cuando, a los cuarenta años, concibe lafilosofía como una perpetua reflexión sobre aquellas cuestiones a las que la ciencia aún no ha podido dar una respuesta adecuada.
En la tercera edición de La Idea de la Universidad de 1961, Jaspers definió de forma
particularmente convincente la relación recíproca entre ciencia y filosofía. A fin de poner de relieve la esencia de la ciencia, destaca tres rasgos fundamentales. El saber científico es un saber metódico; es decir, conoce el conducto por el que ha sido obtenido, y en qué sentido y con qué limitaciones es válido. A él contrapone la opinión no metódica y la apreciación incuestionada. El saber científico es forzosamente cierto, es decir, es razonable para todo entendimiento. Es diferente de la convicción por la que vive el ser humano, y de la que responde con su vida. El saber científico tiene una validez general, es decir, es reconocido sin limitaciones por aquellos que lo comprenden en su relatividad. A él se contrapone el saber que el ser humano profesa sin excepción.
Jaspers pasa luego a examinar los límites de la ciencia, y constata que «el conocimiento científico objetivo no es el conocimiento del ser» (1923). Está orientado a lo individual, y no al todo. «El conocimiento científico en modo alguno permite postular fines para la vida». No proclama valores válidos. «Tampoco la ciencia permite dar respuesta a la interrogación sobre su propio sentido». Sus motivos no son susceptibles de probación científica.
Por último, Jaspers se pronuncia sobre la relación entre ciencia y filosofía, disciplinas que no coinciden, sino que tienen «un origen, métodos y sentido de la verdad sustancialmente diversos» y entre las que hay, sin embargo, una vinculación.
La ciencia se abstiene con respecto a la filosofía, puesto que se resiste a confundirse con ella, pero le deja «espacio libre en su propio campo» y ejerce una crítica tanto de concepciones no fundamentadas como de pretendidas demostraciones. «Las ciencias sustanciales son al mismo tiempo filosofía concreta» cuando arrojan luz sobre aquellas ideas que se refieren a lo no cognoscible racionalmente en los límites.
La filosofía se abstiene con respecto a la ciencia, aunque la reconozca como indispensable y se vincule a ella, y quiere conocer ilimitadamente lo que realmente, y por fuerza, es cognoscible.
«En la preservación del estilo de pensamiento científico ve una condición indispensable de la dignidad humana».

Unas de las teorías interesantes de Jaspers sobre el Hombre(1956) señala que el ser hombre se nos presenta según cuatro posibles imágenes:
1.- El hombre como objeto de indagación; el hombre puede considerarse como aquello que sabe de sí mismo.
2.- En segundo lugar como objeto de su historia, pero el mismo Jaspers se pregunta el hombre ¿es siempre el mismo a pesar de los enormes cambios en su historia o ha sufrido trasformaciones en su ESENCIA?, la respuesta es la primera opción, esto hace que el hombre sea siempre el mismo, en las más diversas condiciones históricas, por ello el hombre puede desligarse de su tiempo y por estar fuera de su historia no sea simplemente un mero producto de ella. “El hombre rebasa su propia historia …”
3.- El hombre puede ser representado en cifras, según el filosofo el hombre puede ser pensado como un objeto de investigación “pero mi yo no puede ser pensado como objeto de investigación o como un sujeto ajeno o al margen de lo que conoce”. El hombre en su existencia es tan inaprehensible como en su trascendencia. Así que el hombre como objeto de estudio nos habla del hombre, pero no es el hombre en sí.
4.- Finalmente el hombre puede ser pensado como Aufgabe (tarea) para sí mismo. Pero el hombre no es solamente lo que realiza.
Para Jaspers el hombre lo conforma tres elemento: La imperfectibilidad, el riesgo y la apertura y esto conlleva al sufrimiento perse, es lo que el autor llama La patética de la misería: “lo que hace inevitable el sufrimiento del hombre en su existencia: es el reconocerse como finito, pero con vocación de inmortalidad”.
“Sustantia mea tamquam nihilum ante Te”.

Biografía:
-Saner, H. Karl Jaspers in Selbstzeugnissen und Bilddokumenten. Reinbek bei Hamburg, 1991. 112 págs.
-Bock, Irmgard. Kommunikation und Erziehung. Grundzüge ihrer Beziehungen. Darmstadt 1978. 509 págs.
-Horn, Hermann Rudolf. Existenz, Erziehung und Bildung. Das Problem der Erziehung und Bildung bei Karl Jaspers
und die neuere Pädagogik. (Tesis) Gottingen, 1955. 160 págs.
-Röhr, Ferdinand. Die pädagögische Theorie im Denken von Karl Jaspers. Bonn 1986. 310 págs.
-Tollkötter, Bernhard. Erziehung und Selbstsein. Das pädagogische Grundproblem im Werke von K. Jaspers. Ratingen
1961. 147 págs.