10 de marzo de 2011

Las personas que tienen esquizofrenia usualmente pierden el control aunque en la mayoría de los casos no son violentos.

Hace unos días los estadounidenses fueron víctimas de una masacre cuando un joven de 22 años disparó indiscriminadamente contra una multitud de gente inocente en Tucson, Arizona, dejando seis muertos y 14 heridos, entre los que se encuentra la congresista Gabrielle Giffords.

Aunque las autoridades no han dado un diagnóstico médico oficial sobre el agresor, mucho se ha especulado sobre su estado psíquico y algunos especialistas aseguran que el joven sufre de un trastorno psiquiátrico conocido como esquizofrenia paranoide. Y es que esta tragedia ha vuelto a poner sobre el tapete a las enfermedades mentales y ha hecho que expertos en el área de la psicología hayan renovado sus llamados para aumentar y mejorar los servicios de salud mental en Estados Unidos.

El Instituto Nacional de la Salud Mental (NIMH) calcula que un 26% de los estadounidenses mayores de 18 años padece algún tipo de trastorno mental diagnosticable cada año."Hay muchos tipos de desórdenes mentales. La gente puede tener depresión, pánico, ansiedad y desórdenes psicóticos. Algunos trastornos como la depresión son difíciles de ver, porque la persona está muy callada y los síntomas están muy adentro; son internos. Pero con la esquizofrenia es más fácil ver los síntomas, porque si la persona tiene señales de psicosis, tendrá ideas y comportamientos muy extraños e inusuales", informó el doctor Alan Lipman, profesor asociado de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento del Centro Médico de la Universidad George Washington, en Washington D.C.

Los sujetos psicóticos suelen experimentar alucinaciones, pensamientos delirantes y trastornos formales del pensamiento, por lo que tienen dificultad para interactuar socialmente e incapacidad para llevar a cabo actividades de la vida diaria. "Estas personas comienzan a hablar con ellos mismos, respondiéndole a las voces que tienen en su mente. Tienen falsos pensamientos de persecución; creen que hay fuerzas externas que lo vienen a buscar y que su mente está siendo controlada. Todo esto es señal de desorden psicótico", expresó Lipman.

Según la NIMH, la esquizofrenia es un trastorno cerebral serio que afecta a aproximadamente 2.2 millones de adultos en EE.UU., el equivalente a casi el 1.1% de la población mayor de 18 años.

El doctor Lipman explicó que la esquizofrenia y otros desórdenes psíquicos, como el trastorno bipolar, tienen un fuerte origen genético. "Si tú tienes esquizofrenia es muy probable que algún familiar tuyo también la padezca. Si una persona crece con un padre esquizofrénico, es muy probable que esa persona también sufra de la enfermedad. Existe un componente hereditario, pero también afecta el hecho de crecer en un ambiente distorsionado".

Lipman, quien es fundador del Centro para Estudios sobre Violencia, señaló que las personas que tienen esquizofrenia usualmente pierden el control aunque aclaró que la mayoría de los esquizofrénicos no son violentos.

Los expertos opinan que una de las principales formas de prevenir nuevas tragedias como la de Tucson, es educando a la ciudadanía sobre las enfermedades mentales, para que no ignoren las señales que indican que alguien está padeciendo un trastorno psíquico.

Fuente: http://www.psiquiatria.com/noticias/psicosis/esquizofrenia/50555/