25 de noviembre de 2011

CIFRAS REALES


¿QUE ESTAMOS HACIENDO?




E Venezuela de acuerdo con información presentada en el Instituto Nacional de Estadistica, en 2003 hubo 20.077 divorcios, cuyas sentencias fueron en su mayoría por ruptura prolongada de la vida en común. No se muestra el por qué de la decisión de separarse, pero sí indican la duración de los matrimonios, 11.440 de estos divorcios fueron uniones con promedio de 5 a 14 años


La periodista y escritora estadounidense Anneli Rufus realizó una investigación tratando de determinar qué factores y cómo influyen en la probabilidad de divorcio de una pareja. Rufus publicó los resultados de su estudio en The Daily Beasts. En la lista compuesta por 15 puntos figuran diferentes factores, incluyendo la edad a la que los esposos contrajeron el matrimonio, el género de los hijos y hasta el nivel de testosterona.

Así, la probabilidad de divorcio durante los 10 primeros años del matrimonio para las mujeres que se casaron antes de cumplir 18 años es de un 48 por ciento.  Si el deseo de la mujer de tener un hijo es mayor que el del hombre, la posibilidad de que se divorcien crece. Los esposos que tienen dos hijas son más propicios al divorcio, que los que tienen dos hijos (el 43.1% contra el 36.9%, respectivamente). Los hombres que tienen un nivel alto de testosterona son un 43 por ciento más propicios al divorcio que sus congéneres con un nivel normal de hormonas en la sangre.


El estado de salud también importa a la hora de divorciarse, señala Rufus. Así, si a la mujer se le diagnostica cáncer o esclerosis múltiple, la probabilidad de que su matrimonio se disuelva es seis veces mayor que si fuera el esposo el que se enferma.
La profesión también influye en el divorcio, conforme el estudio de la periodista. El oficio más peligroso en este sentido es el de bailarín, que tienen el  43.05 por ciento de probabilidad de rupturas, mientras que los optometristas y los físicos nucleares corren el menor riesgo de divorciarse (con el 4.01 por ciento y el 7.29 por ciento, respectivamente).

De acuerdo con la información publicada, la raza también es un factor importante en los asuntos familiares. Así, el primer matrimonio de las mujeres de color se disuelve durante los primeros 10 años en el 47 por ciento de los casos; las hispanas se divorcian en el 34 por ciento; las caucásicas en el 32 por ciento, mientras que las asiáticas en tan sólo 20 por ciento.


Entre las premisas del divorcio figura también un factor curioso. Según el estudio las personas que no salen con una sonrisa en sus fotos de la niñez tienen pocas oportunidades de crear un matrimonio sólido.


La lista hecha por Rufus mira desde otro ángulo las relaciones entre los esposos y las causas que los llevan al divorcio.



Embarazo en adolescentes

Venezuela se encuentra en el primer lugar en América del Sur en materia de embarazos en adolescentes, asegura la asociación civil Prosalud. De cada 1.000 nacimientos, 98 corresponden a hijos de mujeres entre 15 y 19 años de edad (cifra de la Organización Panamericana de la Salud). Según estadísticas del Ministerio de Salud, cada semana mueren dos mujeres en Venezuela por prácticas abortivas en clínicas clandestinas.


La Organización Mundial de la Salud calcula que en el país hay aproximadamente 600.000 embarazos anuales, de los cuales 120.000 corresponden a niñas y jóvenes. La cifra resulta alarmante para Huníades Urbina-Medina, presidente de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría: 'Pone a nuestro país en primer lugar en embarazos en adolescentes en América Latina'.

'Es preocupante que los niños y adolescentes venezolanos tengan una vida sexual activa. Esta conducta hace que 20% de los embarazos en Venezuela sean calificados como precoces. Lo ideal es que toda la sociedad se involucre para combatir este problema a través de campañas de alerta y educación puntual', manifestó.

El 50% de las adolescentes venezolanas se inicia sexualmente antes de los 19 años y el 10% antes de los 15. En zonas menos urbanizadas y rurales la edad disminuye, el 30% se inicia antes de los 15 años y el 70% antes de los 19.

Las adolescentes no suelen usar métodos anticonceptivos en sus primeras relaciones sexuales20. A pesar de que 9 de cada 10 adolescentes conoce los métodos anticonceptivos, sólo 1 de cada 10 los usa21 y solamente 1 de cada 5 adolescentes conoce su período fértil, lo que torna en “muy riesgoso” el tan usado método del coito interrumpido.

La tasa de fecundidad de las jóvenes de 15 a 19 años ha se estima en 97‰, lo que quiere decir que 97 jóvenes por cada mil ha tenido un hijo.22

La tasa de fecundidad para el grupo adolescente se ha mantenido o ha mostrado una discreta tendencia a la baja, lo que no se corresponde con la importante disminución de la tasa de fecundidad para las mujeres de más edad en los mismos lapsos.23

El 21% de los nacimientos vivos registrados (NVR) en el país ocurre en adolescentes entre los 15 y 19 años (MSDN 2001).

El embarazo interrumpe los estudios: 2 de cada 5 adolescentes dejan la escuela como consecuencia del embarazo y a mayor educación, menos embarazos.

Las adolescentes más pobres y menos instruidas tienen 4 veces más riesgo de

embarazarse que las menos pobres y las más instruidas.

El 6.4% de las adolescentes encuestadas en la ENPOFAM había tenido un aborto.

La 3a causa de muerte en las mujeres de 15-19 años obedece a  complicaciones obstétricas.


En el caso de la mortalidad materna, las principales causas de muerte son: abortos (aunque no se conoce su cifra oficial por su carácter clandestino), hipertensión arterial que puede complicar el embarazo, las complicaciones que pueden ocurrir durante el nacimiento, así como infecciones por mala atención de la madre en las etapas prenatales, posnatales y durante el parto.





La práctica del aborto es particularmente alarmante. En el informe se cita un promedio de 60 mil abortos anuales, aunque está cifra no sea exacta por consecuencia del subregistro generado por la ilegalidad de esta acción. Asimismo, se resalta que Venezuela ocupa el cuarto lugar en Latinoamérica en la tasa de embarazos no deseados. La quinta parte de las muertes maternas en el país son consecuencia de abortos clandestinos.



El embarazo en las adolescentes es el segundo gran problema nacional de salud sexual y reproductiva y así lo reconoce el MSDS. Sin embargo, continúa la falta de educación y el poco acceso a los servicios de planificación familiar. La edad mínima para contraer matrimonio en Venezuela es 15 años para la mujer, lo que incide directamente en este problema.

En cuanto a las enfermedades de transmisión sexual, se registró un aumento notable entre el año 1999 (19.386 casos) y el 2000 (36.969 casos). El informe destaca que las cifras no han sido actualizadas, pero se presume que siguen aumentando. En el caso del VIH/sida, Venezuela presenta una de las tasas más altas de prevalencia en adultos, ocupando el sexto puesto entre los países del continente y el primero entre los países andinos.

Según la Fundación Instituto de Capacitación de Investigación (FUNDA-ICI), que estudia a los niños más pobres y capacita a profesionales

para que los atiendan, 4,8 millones de menores de edad sufren los efectos

de la pobreza crítica. Coincidiendo en parte con esa cifra, aproximadamente 1,6 millones de menores venezolanos realizan algún tipo de trabajo, gran parte del cual es mal pagado y sin prestaciones.


Padre ausente


El fenómeno del padre ausente afecta a 54% de las “familias marginales”, según Francisco Espert, presidente de FUNDA-ICI. Esa clase de inestabilidad obliga a trabajar a muchos menores latinoamericanos, los que generan la alarmante media de 24% del ingreso de las familias marginales

FUNDA-ICI informa que de los casi 1,6 millones de niños venezolanos que trabajan, 300.000 lo hacen en la economía formal, más de un millón en el sector informal y 200.000 en “actividades marginales” tales como el

comercio de drogas y el hurto. Esos menores aportan un ingreso muy necesario para sus familias. Aunque algunos se esfuerzan por mantener un trabajo e ir a la escuela, muchos terminan por abandonar la educación del todo entre 25% y 50% de los niños venezolanos ni siquiera culmina la educación primaria Deanna Albano y Gustavo Misle, cofundadores y directores de Muchachos de la Calle, subrayan la necesidad de mantener a los menores en la escuela. “Si todos los niños estuviesen en la escuela, no hubiera niños de la calle”, dice Albano. Afirma que dos millones de menores de edad  venezolanos se han salido del sistema educativo. Misle sostiene que rescatar “las escuelas debe ser el norte”, al acometer el problema de los niños de la calle, y agrega que las escuelas deberían proporcionar servicios básicos tales como el de atención médica, en coordinación con las dependencias gubernamentales pertinentes.

Haciéndose eco de Albano y Misle, Pérez dice que “con los niños trabajadores, el trabajo no va a desaparecer, pero pueden tener más tiempo sano”.