13 de marzo de 2012

Encontrar la excusa perfecta: Echarle la culpa al otro

Fuente: http://www.vanguardia.com/historico/93652-la-moda-de-echar-la-culpa

 
Tratar de culpar al otro resulta fácil, tan solo usted descarga cualquier responsabilidad, se lava las manos y sigue por la vida sin aceptar sus errores.
Esta actitud es asumida por personas después de un fracaso o una situación que no arrojó el mejor resultado en su vida personal, profesional y emocional.
Muchas personas van culpando a la misma vida porque no fueron personas importantes, van culpando a los padres porque no tuvieron una buena posición económica, van culpando a sus empleadores porque los despidieron sin ningún sentido, y culpan aún más a sus ex parejas porque no lograron valorar lo que tenían al lado.
Pero esas mismas personas nunca se han preguntado ¿en qué parte de la historia tuvieron la culpa?
Otros saben que tuvieron la culpa pero nunca lo aceptarán, pues les resulta más fácil llenarse de una cantidad de pretextos, justificaciones, para demostrar por cielo y tierra que no tienen velas en ese entierro.
Y es que echar la culpa es el camino más fácil, tanto que para muchos se ha convertido en una moda. Ellos le echan la culpa al trancón porque llegaron tarde, culpan al conductor del taxi porque no tiene alas para volar y llevarlos a tiempo al aeropuerto, culpan a la pareja porque no se acordó de pagar los servicios, culpan al vigilante del banco porque no los deja ingresar a pagar, pasado un minuto de la hora del cierre de atención.
Vanguardia Liberal habló con psicólogas expertas para evaluar hasta qué punto a las personas se les dificulta aceptar sus errores, cuáles son las consecuencias de no admitir que se falló y qué tipo de orientación pueden seguir las personas para aceptar la culpa con dignidad, pero ante todo, con ese trasfondo de remediar lo que no pudieron hacer o cumplir a tiempo.
Cómo asumir la culpa
Para nadie es fácil aceptar la culpa frente a determinada situación, pero si usted es una persona sensata sabrá reconocer sus errores y enmendarlos. No le parecerá lo peor agachar la cabeza.
Para la psicóloga Irma Socorro Rodríguez, "la naturaleza humana busca en otros el culpable pues es más fácil que asumir una responsabilidad, le resulta más fácil desesperarse y echar la culpa que entrar a revisarse a sí mismo. Por eso en algo tan sencillo como llegar tarde a algún lugar, la persona prefiere echarle la culpa al trancón y no reconocer a sí misma que durmió más, que hizo pereza, que salió justo sobre la hora y no estudió las posibles eventualidades".
Si aún se pregunta de qué forma puede dar ese paso, los psicólogos consultados le dan pautas para que aprenda a asumir ante los demás sus responsabilidades.
Recuerde que también es de grandes aceptar que falló; son más los beneficios para su plano afectivo, personal y profesional.
Según expresó la psicóloga Olga Susana Otero, "solo basta con darnos cuenta y decir: "Lo siento", "me equivoqué", "te entendí mal", "fui descortés", "fui antipática", "te interpreté mal", "ese error lo cometí yo". Así puedo ayudar a solucionar el problema que creé o mirar cómo puedo hacer para volver a intentar cualquier cosa. Milagrosamente así, el alma se siente leve y libre".
Me culpan, ¿qué debo hacer?
De tener un compañero de estudio que lo culpa de no tener el trabajo a tiempo, de tener una pareja que no es capaz de reconocer sus propios errores y al contrario le dice las veces que sea posible que las cosas no se dan como esperarían porque usted es quien no actúa de la mejor forma, debe entrar a ponerle freno a la situación.
La psicóloga Irma Socorro Rodríguez fue enfática en manifestar que "lo importante es poner las cartas sobre la mesa y decir claro qué me correspondía a mí y qué le correspondía al otro. Es entrar a evaluar hasta dónde fue mi culpa y hasta dónde era responsabilidad del otro".
La profesional dijo que de no aclararle a la otra persona que me involucra lo que está sucediendo, quien se niega aceptar su responsabilidad seguirá así por la vida, creyendo que los demás son los culpables de sus fracasos.
Preguntas y respuestas
Olga Susana Otero
Psicóloga
¿Por qué nos cuesta trabajo aceptar de primera mano que cometimos un error y al contrario vamos mirando a nuestro alrededor a quién recargarle la responsabilidad? Por inmadurez. Somos como niños que no asumimos las consecuencias de nuestros actos, tenemos pensamiento infantil, creemos que somos omnipotentemente buenos o malos. Debemos aprender que un ser humano tiene cosas buenas y no tan buenas. La madurez consiste en aceptar los errores, reconocerlos y repararlos.
¿Qué podemos decir de las personas que en las relaciones afectivas no son conscientes de que también fallaron y siguen responsabilizando a otros antes que mirar sus propias fallas? Que solo un golpe fuerte puede ayudarlas a cambiar, ya sea una pérdida de empleo, de pareja o una tragedia, accidente o situación de riesgo inminente.Una persona no puede gastar el tiempo convenciendo a otras, algún día ellas mismas lo verán.
El dicho tolimense "a cada cura le toca su sacristán" sugiere no afanarnos por enseñarle a nadie. Cada quien aprende de una manera diferente, la vida se encarga de enseñarles.
Es común que las personas que no pueden ver sus errores rompan una relación y más tarde en otra relación se dan cuenta que ellos son los del problema esencial que le adjudicaron a su primera pareja.
¿Qué podemos hacer cuando una persona se encarga de echarnos la culpa a nosotros por algo que no hemos cometido o que no ha sido solo nuestra responsabilidad? El inconsciente podrá tener su parte loca y su parte sana, pero es inteligente y las personas saben en el fondo aunque no lo reconozcan que ellos son responsables, por eso se toman el trabajo de dar muchas razones y explicar el por qué el otro es culpable. Generalmente son personas con muy baja autoestima y que se sienten culpables con facilidad.
Irma Socorro Rodríguez
Psicóloga
¿Por qué a algunas personas les cuesta demasiado aceptar sus culpas? Muchas veces el problema es de patrones de crianza, pues los padres no les enseñaron a asumir sus propias responsabilidades, al contrario se les facilitaba responder en el caso de que sus hijos fueran indisciplinados en el colegio, que ellos no eran los culpables sino los demás compañeros que fomentaban en él el desorden.
¿Qué consecuencia puede representar para una persona el no admitir sus responsabilidades y errores? No aceptar parte de las responsabilidades es ir por la vida evadiendo las situaciones, es generar cierto conformismo, es ir engañándose con frases como "yo llegaba tarde a la empresa porque me pagaban mal", es ir por la vida buscando culpables y terminar siendo irresponsables con nosotros mismos.
Consecuencias que acarrea el no aceptar el error
1. Los demás se alejarán de usted.
2. La gente que usted culpe sin ninguna causa se sentirá criticada y descalificada, lo cual la llevará a huir de usted, porque no sabe asumir las consecuencias de sus actos.
3. Las personas que se sienten perfectas, que nunca se equivocan, las críticas siempre le resultarán una ofensa.