13 de mayo de 2012

Waxman-Geschwind Syndrome

Geschwind Syndrome (or Waxman-Geschwind Syndrome)

Synonyms

Geschwind syndrome (or Waxman-Geschwind Syndrome); Interictal personality syndrome; Temporal lobe syndrome

Definition

A distinct syndrome of behavior described initially by Stephen Waxman and Norman Geschwind that occurs interictally (i.e., between seizure events) in some patients with complex partial seizures with involvement of the temporal lobe (usually associated the most with individuals with left temporal lobe epilepsy). These changes have been described to include alterations in sexual behavior (usually hyposexuality or decreased interest in sexual behavior), increased religiosity (hyper-religiosity and/or hyper-morality), increased verbal output, hypergraphia, circumstantial thinking, stickiness or viscosity in thinking and social interactions, and deepened emotionality.



Entre 1974 y 1975, Waxman y Geschwind,17,18 describieron a ocho pacientes epilépticos con foco irritativo, predominantemente temporal no dominante. Todos tenían tendencia a la hipergrafía, hiposexualidad, irritabilidad e hiperreligiosidad, y mostraban preocupación por cuestiones de carácter místico, moral, ético y filosófico. Roberts y colaboradores publicaron seis casos similares. Sus pacientes, además, presentaban delirios persecutorios, elación, sentimientos místicos, de misión en la Tierra, déjà vu y alucinaciones auditivas. Sacks, por su parte, describió el caso de un artista con crisis parciales complejas, quien durante sus crisis producía bellos cuadros de su ciudad natal, a la cual veía, olía y sentía en este estado.

La epilepsia del lóbulo temporal (ELT) se considera actualmente como un síndrome adquirido multifactorial, que se asocia con lesiones como la esclerosis hipocampal, tumores, traumatismos, malformaciones vasculares, plasticidad neuronal o excitabilidad celular anómala; recientemente, numerosos investigadores han mostrado evidencias de la existencia de componentes genéticos para el origen de algunos tipos de ELT. Es un síndrome epiléptico dentro del cual se incluyen crisis originadas en estructuras mesio-basales (hipocampo, amígdala, corteza entorrinal) o en neocorteza temporal lateral, siendo las más frecuentes las originadas en las zonas temporales mediales. De todas estas estructuras, probablemente la más importante fisiopatológicamente es el hipocampo.

La fisiología de la religiosidad en cerebros patológicos en donde encontramos fenómenos religiosos ictales y postictales puede resultar de una alteración en las funciones corticales y la disfunción en el sistema límbico,26 todo esto soportado por el contenido emocional de esas experiencias. En 1975, el neurólogo Norman Geschwind describió una forma de epilepsia en la cual los ataques se originan en el lóbulo temporal; los pacientes con ese tipo de desdorden reportaron experiencias religiosas intensas. El neurocientífico Vilayanur S. Ramachandran relata en su libro Fantasmas en el cerebro que palabras como “Dios” evocan intensas respuestas emocionales en pacientes con epilepsia del lóbulo temporal, indicando una gran propensión hacia los sentimientos religiosos.

El primer gen descubierto para la epilepsia focal del lóbulo frontal es el CHRNA4. Este gen codifica para un canal iónico presente en el cerebro; un segundo gen que codifica para esta enfermedad es el LG/1. La mutación de chrna4 permite identificarlo en genes de 15 canales iónicos causantes de epilepsias primarias generalizadas. La mutación de un canal de potasio provoca convulsiones neonatales benignas, y la mutación del un canal de sodio provoca epilepsia generalizada con ataques febriles,o bien alteraciones más severas como la epilepsia mioclónica severa de la infancia. En el caso del canal de cloro se encuentra afectado en niños con sindrome de epilepsia con crisis de ausencia, y en epilepsia mioclónica juvenil (JME). La mutación de gen EFHC1 ocurre en familias con JME; existe una asociación entre jme y un polimorfismo en el gen BRD2 y el gen me2.27

Las creencias religiosas en la historia de la especie humana han surtido transformaciones de acuerdo con el contexto biológico-histórico-social en el que se desarrolla, y sus interpretaciones, por lo tanto, variarán de acuerdo con ese mismo contexto; es por eso que, como escribe Echarte, “lo destacado, pero no novedoso, en el reconocimiento de correlatos físicos en las experiencias místicas es descubrir que la llamada del hombre a lo divino se refleja en los niveles más materiales de su naturaleza.” 2

El interés por la relación entre experiencia religiosa y neurociencia ha aumentado tanto en el presente siglo que personalidades del ámbito religioso son invitadas a participar en eventos científicos; como ejemplo, podemos citar la asistencia del Dalai Lama al congreso anual de la Society for Neuroscience en 2005.

En la Universidad de California se han realizado experimentos con pacientes con epilepsia del lóbulo temporal y personas sanas, para comprobar la conexión entre las experiencias religiosas y esta enfermedad, habiéndose comprobado una mayor respuesta cerebral en los enfermos que en los sanos, al ser sometidos a estímulos religiosos.



Científicos de la Universidad de Montreal,28 realizaron un estudio con fmri (Imágenes de Resonancia Magética Funcional ) con el objetivo de identificar las correlaciones neurales de la experiencia mística en monjas Carmelitas; el estudio fue realizado cuando éstas se encontraban en lo que se identifica como “estado místico de unión con Dios.” Se activaron varias regiones cerebrales como la corteza orbitofrontal, la corteza temporal media e inferior derechas, lóbulo parietal superior e inferior derechos, núcleo caudado derecho, corteza prefrontal media izquierda, corteza del cíngulo anterior izquierda, lóbulo parietal inferior izquierdo, ínsula izquierda, caudado izquierdo, y tallo cerebral izquierdo. Otros lugares activados fueron la corteza visual extraestriada. Estos resultados sugieren que las experiencias místicas se encuentran mediadas por múltiples regiones cerebrales y sistemas.



En el año 2007, estudios de resonancia magnética funcional hechos en la Universidad de Wisconsin-Madison por Davidson y Lutz,29 con monjes budistas tibetanos practicantes habituales de la meditación, encontraron cambios en la corteza evocados por estímulos visuales que reflejan el impacto de la meditación en la atención; el estudio se realizó en personas con dos tipos de meditación, encontrando que en la meditación con un foco de atención (meditación FA) se activan múltiples regiones en el cerebro (corteza prefrontal dorsolateral, corteza frontal, surco frontal superior, área motora suplementaria, surco intraparietal); individuos con más horas de práctica presentaban una menor cantidad de áreas activadas. Las implicaciones del estudio de la meditación en las funciones cerebrales son muy interesantes debido a que la meditación puede reducir el ruido neural e incrementar la señal en ciertos tipos de tareas, lo que podría ayudar a mejorar el aprendizaje.

Quienes critican estos estudios arguyen que tales experimentos no pueden probar que una revelación mística sea la consecuencia de la activación de zonas específicas del cerebro, ni pueden negar el valor que para muchos individuos puede tener la idea de Dios, o la religión misma y sus prácticas. Incluso, se afirma, podrían probar lo contrario si se interpretaran de otra manera, como por ejemplo, que ciertas estructuras cerebrales se pueden llegar a modificar en algunas personas sensibles, haciéndolas receptoras de experiencias trascendentes con ciertos estímulos externos que realmente existen pero que no todos pueden per-cibir. No obstante, cada día existe una mayor evidencia acerca de que ciertas estructuras cerebrales juegan un papel central en la experiencia religiosa y, por tanto, que ésta tiene una base material que puede ser explicada desde la biología.

R E F E R E N C I A S

1 Biello D. Searching for God in the Brain. Scientific American Mind 5 (2007) 39-43.

2 Echarte LE. ¿Cerebro sin religión? Actas del vi Simposio Internacional Fe cristiana y cultura contemporánea ”¿ética sin religión?”. Ediciones Universidad de Navarra S.A., Eunsa, Pamplona (2007) 449-467.

3 Devinsky O, Lai G. Espirituality and Religion in Epilepsy . Epilepsy & Bahavior 12 (2008) 636-647.

4 James W. The varieties of religious experiences. New York: Longmans, Green University of Michigan Libraries. IV and V (1902) 78-129.

5 Dewhurst K., Beard A.W. Sudden religious conversions in temporal lobe epilepsy. Epilepsy & Behavior 4 (2003) 78-87.

6 García-Albea R. La epilepsia de Teresa de Jesús. Rev. Neurol 9 (2003) 879-887.

7 Foote-Smith E, Bayne L. Joan of Arc. Epilepsia, 32 (1991) 810-815.

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9 Douglass, HE. How to survive in the 21st century. Review and Herald Pub. Association, (2000)

10 Couperus M. Elena G. de White: ¿Profeta de Dios o epiléptica del lóbulo temporal? Parte 4: Síntomas Conductuales en la epilepsia de lóbulo temporal. (1974) http://www.SinDioses.org

11 Moretti LT. El legado histórico de la medicina griega. Rev. Chil Neurocirug 28 (2007) 89-100.

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18 Waxman SG, Geschwind N. The interictal behavior syndrome of temporal lobe epilepsy. Arch Gen Psychiatry 1 (1975) 580-586.

19 Miranda H, Godoy J. Epileptogénesis del lóbulo temporal.(2006) http://escuela.med.puc.cl/publ/cuadernos/2006/epileptogenesis.pdf

20 Herrera-Peco I, Fernández-Millares V, Pastor J, Hernando-Requejo V, Sola RG, Alonso-Cerezo C. Factores genéticos asociados a la epilepsia del lóbulo temporal. Rev Neurol 10 (2009) 541-546.

21 Zhou JL, Shatskikh TN, Liu X, Holmes GL. Epilepsyand forgetfulness: one impairment, multiple mechanisms. Epilepsy Contents 1 (2008) 25-26.

22 Lee TS, Mane S,Eid T, Zhao H, Lin A, Guan Z, Kim JH, Schweitzer J, King-Stevens D, Weber P, Spencer SS, Spencer DD, de Lanerolle NC, Gene expre-ssion in temporal lobe epilepsy. Mol Med. 13 (2007)1-13.

23 Izquierdo Y. Crisis convulsivas. Concepto, Clasificación y Etiología. Emergencias 17 (2005) 568-573.

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25 Proposal for revised classification of epilepsies and epyleptic syndromes.Comission on Classification and Terminologyof the International League Against Epilepsy. Epilepsia 4 (1989) 389-399.

26 Trimble M, Freeman A. An Investigation of religiosity and the Gestaut-Geschwind syndrome in patients with temporal lobe epilepsy. Epilpsy Behav 9 (2006) 407-414.

27 Turnbull J, Lohi H, Kearney JA, Rouleau A, Delgado-Escueta AV, Meisler MH, Cossete P, Minassian A. Sacred disease secrets revealed: the genetics of human epilepsy. Human Molecular Genetics 17 (2005) 2491-2500.

28 Beauregard M, Paquette V. Neural correlates of mystical experience in Carmelite nuns. Neuroscience Letters 405 (2006) 186-190.

29 Davidson RJ and Lutz A. Buddha’s Brains: Neuroplasticity and Meditation. IEEE Signal Processing Magazine. (2008) 172-176.