5 de agosto de 2012

Save the Children

Saber que hay seres que dan la vida por defender a un perro o a un animal y su corazon es inmutable ante esto:



Realmente hay que ser una lacra, una basura humana para no conmoverse con esto:





Un año después, la maldición se repite. La organización "Save the Children" advierte de que el actual conflicto bélico, así como la escasez de lluvias y el retardo en la cosecha amenazan con empujar a Somalia hacia una nueva hambruna.
 “La crisis (de 2011) ha dejado una inmensa cantidad de familias incapaces de sobrellevar los efectos de la sequía”, asegura Sonia Zambakides, directora del programa de "Save the Children" en Somalia.
De igual modo, la responsable humanitaria denuncia que gran parte de los desplazados por el conflicto y la sequía (1,4 millones) sufrirán la peor parte de la nueva crisis, ya que dependen de las buenas cosechas para mantener a la baja los precios de la comida.

En esta dramática previsión, especialmente influyente se muestra la actual crisis política que asuela el país africano. Como aseguraba recientemente a ABC el teniente coronel Paddy Ankunda, portavoz de la misión de la Unión Africana en Somalia, ya el pasado año, la milicia islamista Al Shabab frenó de forma dañina la entrega de ayuda humanitaria al sur del país (Sin embargo, durante los meses más cruentos de la hambruna, varios de sus generales entablaron negociaciones -desoyendo al propio líder del grupo rebelde, Ahmed Godane- con organizaciones internacionales para permitir la llegada de suministros de urgencia a los afectados por la crisis).
Crisis humanitaria
El coste humano no fue menor. Sin datos reales sobre el número final de víctimas -la declaración oficial por parte de Naciones Unidas de estado de hambruna se prolongó de julio de 2011 a febrero de este año- pueden valer algunos resultados parciales.
Según el centro para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU., en los primeros noventa días, fallecieron más de 29.000 niños menores de cinco años. De igual modo, al menos 300.000 personas abandonaron el país huyendo de la sequía y los enfrentamientos armados.
Y no sería por falta de previsión en el anuncio.

Dos meses antes, la Red de Sistemas de Alerta Temprana Contra la Hambruna (Fewsnet) ya había advertido de que el Cuerno de África se enfrentaba a una de las crisis alimentarias más graves de las últimas dos décadas.
Por su parte, en septiembre de 2010, el Departamento Meteorológico de Kenia aseguró que más del 80 por ciento del país se vería afectado por la sequía, y pidió soluciones urgentes para proteger a la población de los efectos resultantes.

En aquel momento, la “única” medida del Gobierno de Nairobi fue la introducción de una línea directa para denunciar situaciones de riesgo. Sin embargo, como asegura el diputado Ephraim Maina, más del 50% de los potenciales afectados carecen a día de hoy de línea telefónica, por lo que la medida resulta ciertamente de siniestra comicidad.
Ahora, solo falta comprobar quién se toma en serio las palabras de Save the Children.


Por un instante, si la mediocidad de su razonamiento le permite imaginese que esta es la punta del icebergs, piense por una milesima de segundo lo que hay debajo de esto:








Felíz día