20 de enero de 2013

Carta a un imbécil


Carta al imbécil:

Tengo, gracias a Dios, una familia con una solida posición económica y de los cuales me enorgullezco. De ellos aprendí, entre otras cosas el valor del trabajo honesto y honrado. Yo lo hago desde los 16 años, a esa corta edad dirigí y administre una tienda, no por necesidad sino por tener la satisfacción de comprar mis cosas y no sentirme como un parasito mediocre mantenido de mis padres. Cuando he necesitado de su ayuda siempre la he tenido, en todo los aspectos tanto económico como afectivo. Ni yo ni mi familia somos unos muertos de hambre.

Se por experiencia propia que un rumor es capaz de destruir hasta el más solido de los matrimonios y ni se diga de la reputación de una persona, así que estas palabras son para hacerle saber que me he sentido en extremo ofendida en que alguien como usted se haya dado a la tarea de revisar mis finanzas y no solo eso sino que haya supuesto que mis ingresos provenga de hechos bajos y sucios, no tengo en absoluto nada que esconder, jamás en estos 20 años como medico he vendido mi criterio!!! , no se que clase de reptil usted esta acostumbrado a tratar pero le aseguro que no soy yo.

Me siento extremadamente ofendida; el robo, la información falsa, el abuso de poder y la estafa van en contra de todos mis valores tanto familiares como católicos y si eso no esta acorde con lo que usted cree que debe ser un medico es su problema y no el mío; no porque usted tenga la mente tan impúdica le voy a permitir ensuciar mi nombre y el de mi familia.

Disculpe usted que no le vuelva a dirigir la palabra, pero usted no tuvo ni la mas mínima decencia de averiguar quién soy y de donde vengo para enfilar toda la artillería de su mordaz lengua en contra de una mujer y de su familia, cuestión que no me sorprende ya que para lo único que a usted le sirve el proceso comunicacional es para descalificar y difamar. No todos estamos al mismo nivel de mediocridad rastrera que usted, en el mundo hay gente decente.

Como no soy política, no milito en ningun partido, tampoco ando promoviendo movimientos subversivos. Sería interesante saber porque razón usted se dio a la tarea de averiguar mis asuntos personales y mas interesante aun es saber como consiguio los datos de mis cuentas. Sería muy bueno escuchar su explicación.

Pido perdón a Dios y de rodilla por lo que voy a decir: “maldito el día en que lo conocí”.

Attm:

Dra. Teraiza Mesa Rodríguez