11 de febrero de 2013

¡Me quiero morir!

El suicidio es la segunda causa de muerte en población joven, después de los accidentes de circulación.

La problemática del suicidio y del intento de suicidio en la población adolescente no es tampoco ajena a la crisis que acompaña, de manera indefectible, a este período de la vida de todo sujeto. Esta crisis debe entenderse bajo dos aspectos. En primer lugar, la crisis del adolescente comporta el momento en el que habrá de decidir su futuro, y ello en diversas áreas de la vida: labora, formativa, afectiva.

Los factores de riesgo del suicidio varían de acuerdo con la edad, el sexo y las influencias culturales y sociales. A continuación, se incluyen algunos de los factores de riesgo que pueden presentarse:

1.      Uno o más trastornos mentales diagnosticables o trastornos de abuso de sustancias

2.      Comportamientos impulsivos

3.      Acontecimientos de la vida no deseados o pérdidas recientes (por ejemplo, el divorcio de los padres)

4.      Antecedentes familiares de trastornos mentales o abuso de sustancias

5.      Antecedentes familiares de suicidio

6.      Violencia familiar, incluido el abuso físico, sexual o verbal/emocional

7.      Intento de suicidio previo

8.      Presencia de armas de fuego en el hogar

9.      Encarcelación

10.   Exposición a comportamientos suicidas de otras personas, incluyendo la familia, los amigos, en las noticias o en historias de ficción

Señales de aviso de sentimientos, pensamientos o comportamientos suicidas

1.      Muchas de las señales de aviso de posibles sentimientos suicidas son también síntomas de depresión. La observación de los siguientes comportamientos ayuda a identificar a las personas que pueden encontrarse bajo el riesgo de intento de suicidio:

2.      Cambios en los hábitos alimenticios y del sueño

3.      Pérdida de interés en las actividades habituales

4.      Retraimiento respecto de los amigos y miembros de la familia

5.      Manifestaciones de emociones contenidas y alejamiento o huida

6.      Uso de alcohol y de drogas

7.      Descuido del aspecto personal

8.      Situaciones de riesgo innecesarias

9.      Preocupación acerca de la muerte

10.   Aumento de molestias físicas frecuentemente asociadas a conflictos emocionales, como dolores de estómago, de cabeza y fatiga

11.   Pérdida de interés por la escuela o el trabajo escolar

12.   Sensación de aburrimiento

13.   Dificultad para concentrarse

14.   Deseos de morir

15.   Falta de respuesta a los elogios

16.   Aviso de planes o intentos de suicidarse, incluyendo los siguientes comportamientos:

17.   Verbaliza: "Quiero matarme" o "Voy a suicidarme"

18.   Da señales verbales como "No seré un problema por mucho tiempo más" o "Si me pasa algo, quiero que sepan que ..."

19.   Regala sus objetos favoritos; tira sus pertenencias importantes

20.   Se pone alegre repentinamente luego de un período de depresión

21.   Puede expresar pensamientos extraños

22.   Escribe una o varias notas de suicidio

Las amenazas de suicidio significan desesperación y un pedido de auxilio. Siempre se deben tener en cuenta muy seriamente los sentimientos, pensamientos, comportamientos o planes de suicidio. Todo niño o adolescente que exprese ideas de suicidio debe ser sometido a una evaluación inmediatamente.