16 de marzo de 2013

Respeto por la vida


Un texto que me agrado mucho escrito por:
Maritza Rocío López V.

El respeto por la vida se encuentra relacionado con vivir en armonía con las demás formas de vida, con el respeto a la democracia, la construcción de una sociedad más humanizada, la defensa del medio ambiente, la preservación de los recursos naturales, la gratuidad de la educación, la mejora en la prestación de los servicios de salud, la erradicación de la violencia, el aprecio por sí mismo, el apoyo a la familia, la defensa del matrimonio, la práctica de una sexualidad responsable, la trascendencia de las propias necesidades e intereses y la defensa de los valores humanos.

 No constituye respeto a la vida el secuestro, las minas antipersonal, el aborto, el homicidio, la eugenesia, el suicidio, la corrupción, la injusticia, impunidad, el tráfico de órganos, el consumo de estupefacientes, la trata de personas, la explotación laboral infantil, la negligencia paterna, la falta de modales, el irrespeto a las personas mayores, las ofensas, las burlas, la violencia intrafamiliar ni la tala indiscriminada de árboles.

 El respeto a la vida es posible si se inculca y se actúa en los diferentes ámbitos de la vida, bajo el respeto, la tolerancia, cooperación, responsabilidad y unidad.  Si la comunidad educativa se esfuerza en promover una sana convivencia, si se transmite la enseñanza de actitudes que permitan enfrentar situaciones en las cuales se ponga en funcionamiento la escala de valores humanos y donde la educación constituya la mejor estrategia de superación personal.

 El respeto a la vida compromete a los padres de familia, niños, niñas, adolescentes, jóvenes, adultos mayores, dirigentes políticos, líderes religiosos y comunitarios.  Se evidencia en la cultura de la autoprotección, la correcta utilización de las vías, el respeto a las normas de tránsito y el ejercicio permanente de la honestidad.

 En las instituciones del estado recae mucha responsabilidad frente a este logro.

 El respeto a la vida no debe ser visto como un concepto romántico, idealista o difícil de alcanzar, tampoco como una responsabilidad absoluta de las autoridades o el gobierno nacional, requiere el permanente acompañamiento de los padres de familia, docentes y personas comprometidas con la educación, con el sano aprovechamiento del tiempo libre, la optimización de los recursos humanos, el respeto a los padres de familia y las necesidades de los hijos.  El respeto a la vida es un concepto que es posible, sólo si cada uno se compromete a hacerlo posible, sin señalar, juzgar o esperar que los demás lo demuestren. El irrespeto a la vida no es mas que el reflejo de una sociedad marcada por la podredumbre y la descomposición moral de los individuos que la conforman.

El ser humano, todo ser humano, merece ser tratado desde el respeto y no desde el utilitarismo. En la medida en que el respeto al ser humano, en cualquiera de sus fases y circunstancias, prima sobre la utilidad y la manipulacióninteresada estamos construyendo una cultura más humana y solidaria. De lo contrario la sociedad se va transformado en una selva donde los fuertes oprimen e incluso anulan a los más débiles. No nos vendría mal un poco de humanidad a nosotros los “Humanos”.
 
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