17 de mayo de 2014

Educación para adultos

Educación para adultos
La vida resulta increíblemente impredecible, un día mi hijo con el tono de voz mas decidido me digo que no deseaba seguir estudiando en un colegio regular, me alarme, lo conozco muy bien se que es un chico disciplinado, amante de los estudios y del saber, asiduo lector, aplicado, con una gran curiosidad academica, los estudios le van de maravilla, pero también sé que es intransigente en sus decisiones, me dio varios motivos, algunos cuestionable pero otros no, me presento la idea de estudiar en educación para adulto, lo que yo conocía como parasistemas, yo me negaba rotundamente…. pero también me asustaba el hecho de que el bajara su promedio de calificaciones, pero lo que mas me aterraba es que el comenzara a odiar los estudios, sé que para instruirse hay que amar los estudios, eso es básico. Entre algunas batallas que dimos, gano e inicio sus estudios por parasistemas. El resultado fue sorprendente, con este tipo de aprendizaje he observado que se le empieza a desarrollar un fuerte instinto de autosuperación, de lucha, una autoestima muy positiva, capacidad para emprender proyectos, incapacidad para amilanarse ante las dificultades, independencia, seguridad y aumento su capacidad para proyectarse en el futuro y elaborar un proyecto de vida, REALISTA. La experiencia hasta ahora ha sido muy provechosa. Tengo que recordar algo que siempre me digo pero que con frecuencia me olvido de aplicar: No hay mal que por bien no venga, Dios nunca nos desampara.
Como también me gusta leer, encontré este artículo que habla sobre los beneficios de este tipo de educación, aquí se los dejo:

Evidencias sobre los mayores beneficios que reporta la educación de adultos»

Beneficios económicos que se obtienen de la educación de adultos

El aprendizaje de adultos puede aumentar la empleabilidad y los ingresos, condiciones que delinean una senda estratégica que conduce a la obtención de una amplia gama de otros beneficios. Por ejemplo, permiten que, en alguna medida, las personas escojan y moldeen el contexto en que desean vivir y trabajar, e incluso mejoren su condición social. Los estudios actuales se concentran en la rentabilidad económica de la capacitación basada en el trabajo y de la capacitación ofrecida por el empleador, lo cual indica que ella puede repercutir significativamente en las ganancias y en la situación laboral de los individuos.
En Gran Bretaña (Feinstein y otros, 2004), se determinó que una capacitación asociada al trabajo reporta un claro aumento salarial de entre 5 % y 10 %.

Salud
La evidencia empírica ha permitido comprobar que el aprendizaje de adultos puede tener efectos transformadores y mantenedores en la salud. Los efectos transformadores se producen cuando el aprendizaje de adultos logra modificar el comportamiento en materia de salud (por ejemplo, dejar de fumar), mientras que los efectos mantenedores se observan cuando se logra que un determinado comportamiento asociado a la salud persista en el tiempo, por ejemplo, la posibilidad de seguir siendo no fumador.
En consecuencia, las personas que asisten a cursos de educación de adultos son más proclives a adoptar un estilo de vida saludable, y existe un cúmulo de publicaciones que describen el aprendizaje de adultos y su relación con la salud mental. Por añadidura, los efectos intergeneracionales que los padres instruidos producen en la salud de los hijos tienen enorme importancia.
Manninen (2010:8) «Modelo para la concepcion de la educación de adultos para reportar mayores beneficios»
En Finlandia, Manninen (2008) llevó a cabo una investigación destinada a analizar los mayores beneficios que se obtienen al participar en la educación humanista de adultos, y elaboró un modelo conceptual de las mayores ventajas derivadas del aprendizaje, sobre la base de 5 categorías (véase la figura a continuación), logrando identificar 35 temas principales.
  Los resultados de Manninen demostraron que la educación humanista de adultos impartida en Finlandia permite obtener resultados provechosos para la vida de las personas, al igual que beneficios para sectores más amplios de la comunidad y para la sociedad en general, por lo menos en el largo plazo. Según cálculos disponibles, alrededor de 900.000 personas han podido desarrollar sus aptitudes y capacidades y adquirir un mayor bienestar. En este estudio finlandés (Manninen, 2010), el 28 % de los encuestados mencionó el bienestar mental como resultado del aprendizaje, y el 13,2 % declaró que había mejorado su salud física.


Cambio de actitud
Es probable que una persona que ha participado en programas de aprendizaje de adultos se diferencie de otra que no ha recibido esa educación, lo que se reflejaría en un cambio de mentalidad. Se ha comprobado (Feinstein y otros) que el aprendizaje de adultos está asociado a la adopción de perspectivas más «libres de prejuicios» respecto de la raza y la autoridad, y a una mayor comprensión de la gente que pertenece a ámbitos culturales distintos, lo cual mueve a cuestionar creencias sostenidas con anterioridad y produce un efecto mantenedor de las posturas alejadas del extremismo. En especial, los cursos de orientación académica son los más adecuados para abrir la mente, y por lo general vinculan el aprendizaje de adultos con un mayor grado de tolerancia racial, una disminución del escepticismo político y una mayor inclinación a adoptar actitudes democráticas. Los efectos más evidentes en cuanto a un aumento de la preocupación y la conciencia ambiental de las personas se observan luego de que estas han seguido cursos de formación profesional (Preston y Feinstein, 2005).
Progresión (educativa)
La progresión hacia otros tipos de aprendizaje es un importante resultado de la educación de adultos. Existen evidencias fehacientes de que un compromiso (fructífero) en actividades de aprendizaje proporciona un incentivo para seguir aprendiendo. Manninen (2010) constató que el 93 % de los alumnos reconoció que la participación en los cursos los había motivado a aprender más.
 Asimismo, los estudiantes describieron sus progresos haciendo referencia a actividades de la vida real que ahora eran capaces de llevar a cabo en una amplia variedad de contextos propios de su existencia (en la práctica cotidiana y durante el tiempo libre, en el ámbito laboral y comunitario, y en la práctica educativa). Adquirir confianza en sí mismos, encontrar un medio para expresarse y abrir la mente a nuevos conocimientos fueron identificados por casi todos los alumnos como aspectos que consideraban esenciales para sustentar su postura frente al aprendizaje. Estos resultados les permitieron mejorar su calidad de vida y pasaron a formar parte de su identidad como alumnos.
 Reducción de los índices de delincuencia
El Centro para la Investigación sobre los Mayores Beneficios que reporta el Aprendizaje sostiene que las personas sin cualificaciones son más proclives a transformarse en delincuentes habituales (Feinstein y otros, 2008). Se señala que el éxito o el fracaso en el aprendizaje se relaciona estrechamente con la propensión a cometer delitos. Schuller (2009) estima que la educación y la capacitación de carácter general permiten disminuir el riesgo de que las personas se dediquen a actividades delictivas y se conviertan en reincidentes. En la medida en que la educación de adultos fomenta las habilidades interpersonales (la autorregulación, el manejo del comportamiento, etc.) al igual que las habilidades sociales y comunicacionales, aquellos que adquieren esas aptitudes son, por ejemplo, menos propensos a cometer delitos. Con todo, se requieren más y mejores análisis sobre los beneficios del aprendizaje a lo largo de toda la vida en relación con un descenso en las cifras de delincuencia y encarcelamiento.

Efectos intergeneracionales, crianza de los hijos
La bibliografía disponible revela que los logros educativos de una generación tienen efectos positivos en la siguiente (Wolfe y Haverman, 2002). Los estudios concuerdan en que los alumnos se transforman en mejores padres, en el sentido de que se muestran más pacientes y comprensivos, y más dispuestos a escuchar y apoyar a sus hijos, compenetrándose con ellos, sirviéndoles de modelo a imitar y convirtiéndose en padres más comprometidos. Las conclusiones del Centro para la Investigación sobre los Mayores Beneficios que reporta el Aprendizaje demuestran que los hijos e hijas de padres sin cualificaciones ya a los 3 años de edad se encuentran rezagados hasta un año con respecto a los hijos e hijas de padres graduados (Feinstein y otros, 2008).
Bienestar y felicidad
Un importante cúmulo de recientes investigaciones han explorado la relación entre aprendizaje de adultos y bienestar. Por ejemplo, la Fundación Bertelsmann (Schleiter, 2008) llevó a cabo una encuesta en la que se pedía la opinión subjetiva con respecto al papel del aprendizaje a lo largo de toda la vida en el fomento de la felicidad y el bienestar. En suma, el 35 % de los participantes en esta encuesta percibieron una estrecha correlación entre el aprendizaje a lo largo de toda la vida, la felicidad y el bienestar.
Por otra parte, el Centro para la Investigación sobre los Mayores Beneficios que reporta el Aprendizaje (Preston y Feinstein, 2004) aporta evidencias de efectos en el bienestar subjetivo, y vincula el aprendizaje de adultos con un aumento de la confianza en sí mismo y de la autoestima. Los efectos directos del aprendizaje de adultos aplicables al bienestar son, por ejemplo, la autoeficacia, la confianza o la capacidad para crear redes de apoyo. En un estudio (Field, 2009) el 80 % de los alumnos de entre 51 y 70 años de edad dieron cuenta de un impacto positivo en áreas tales como confianza, satisfacción con la vida y capacidad para hacer frente a los problemas. Un análisis longitudinal llevado a cabo por Feinstein y otros permitió establecer que, en comparación con quienes no habían seguido ningún curso, los alumnos tenían más probabilidades de evidenciar progresos en materia de autoeficacia y sentido de intervención (Feinstein y otros, 2003).

Resumen: ¿Qué evidencias pueden aportarse con respecto a los mayores beneficios que hoy en día ofrece la educación de adultos?

A modo de resumen, en este trabajo se sostiene que la educación de adultos afecta la vida de la gente de maneras que trascienden con largueza los parámetros que pueden ser medidos en función de las utilidades del mercado laboral y el crecimiento económico. El aprendizaje de adultos produce resultados positivos, e influye en las actitudes y los comportamientos directamente asociados al bienestar de la gente. Las investigaciones indican que la educación de adultos tiene una correlación positiva con la salud (el comportamiento), y produce efectos intergeneracionales además de ayudar a reducir la pobreza y los índices de delincuencia. Ha quedado demostrado que la tolerancia, la amplitud de criterio, lo mismo que el compromiso cívico pueden ser mantenidos en el tiempo y modificados gracias al aprendizaje de adultos.

Los datos confirman que los alumnos adultos disfrutan de importantes beneficios asociados a las habilidades interpersonales, como un mayor grado de confianza en sí mismos, de autoestima y de satisfacción laboral. Específicamente, la sensación de realización tiene efectos positivos en la autoimagen de las personas, mejorando su bienestar psicológico y, por ende, reforzando su identidad. Los beneficios tales como un aumento en los ingresos y una mayor empleabilidad, atribuibles a la participación en intervenciones de educación de adultos, influyen indirectamente en el bienestar.
Por importantes que sean los mayores beneficios reportados por la educación de adultos, en la actualidad no son comprendidos adecuadamente ni se les mide en forma sistemática. Pese a que se advierten algunos cambios, el aumento de las ventajas que ofrece el aprendizaje de adultos sigue siendo un área incipiente y escasamente comprendida, con una precaria fundamentación teórica y empírica. Solo se dispone de estudios selectivos e individuales que se concentran el aprendizaje de adultos, lo cual da lugar a amplias lagunas en nuestra base de conocimientos. Así y todo, durante los últimos años se ha observado un creciente interés por el aumento de los beneficios que ofrece el aprendizaje de adultos, y en general podemos afirmar sin temor a equivocarnos que esas mayores ventajas son comprobables, situación que resulta significativa para quienes diseñan las políticas y para quienes las ponen en práctica.

Referencias
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