10 de mayo de 2014

Radiografía de un violador: Perfil psicológico

Radiografía de un violador
Las claves que definen la estructura psíquica del delincuente sexual. Respuestas a los interrogantes más comunes
Ni "viejos verdes", ni marginales, ni adictos. Tipos de aspecto común y corriente, integrados, de esos que no se caracterizan por llamar demasiado la atención. El perfil de los violadores es frecuentemente tan común a los ojos de su entorno, que se desmarca con facilidad de la imagen que le atribuye un imaginario colectivo tan difundido como poco fundamentado, aseguran algunos especialistas.
abre comillasContra lo que comúnmente se cree, los violadores no son mayoritariamente seres solitarioscierra comillas


Un caso testigo alcanza para demostrar el alcance de esta afirmación y es el de Marcelo Sajen, sindicado como el autor de 59 violaciones en la ciudad de Córdoba y considerado el mayor violador serial de la historia argentina. Cuando no delinquía, la vida de Sajen era tan normal que ni su mujer ni sus hijos sospecharon jamás lo que estaba pasando. "Era un excelente padre, muy cariñoso con sus hijos", dijo todavía shockeada la esposa al pedir perdón a las 59 víctimas, todas ellas jóvenes estudiantes sorprendidas en situación de indefensión. "Mi papá querido, mi papá, ¿qué van a hacer mis hermanitos sin el papi?", era el grito desgarrador de uno de los hijos de Sajen en el hospital donde finalmente el violador serial murió después de dispararse un tiro en la cabeza cuando se vió rodeado por la policía.

¿Qué hay detrás de los actos de un violador? ¿Qué hay en su mente? ¿Cuáles son las causas que lo llevan a cometer actos que se cuentan entre los delitos con mayor y más negativa repercusión social? ¿Son recuperables? Estos son algunos de los interrogantes que vuelven al centro de la escena cada vez que una nueva violación conmueve a una comunidad, como ha ocurrido hace pocos días en La Plata, donde una chica de 13 años fue engañada por un individuo que, después de sacarla de un cibercafé de Plaza Italia, la violó en una casa abandonada en pleno centro. Lejos de tener una respuesta única, estos interrogantes dividen las opiniones de psiquiatras, psicólogos y especialistas en violencia contra la mujer.

UN TRASTORNO PSIQUICO

Los agresores sexuales padecen un trastorno en su estructuración psíquica. Se trata de personas que suelen ser inseguras, inmaduras, poco tolerantes a la frustración y que en la mayor parte de los casos sufrieron, a su vez, agresiones sexuales en su infancia.

Son características enumeradas por algunos especialistas al describir la personalidad de un violador, aunque otros expertos destacan que no existe un solo perfil, sino muchos.

En lo que sí coinciden los que estudian el tema es en la existencia de un rasgo común a todos los violadores: ese que hace que no busquen placer sexual con su delito, sino la dominación total de una persona indefensa.

"El tema que los obsesiona es el poder y no el sexo. Y es por eso que no buscan víctimas físicamente atractivas, sino aquellas que resultan más vulnerables: nenas (o nenes), adolescentes, mujeres jóvenes y solas, ancianas o discapacitadas", apunta, por caso, Olga Cáceres, médica especialista en psiquiatría y psicología, coordinadora del refugio platense María Pueblo, para mujeres víctimas de violencia

En ese sentido es recurrente la diferenciación entre abusadores y violadores: los primeros se caracterizan por pertenecer al entorno de la víctima y por generar una red de intimidación, seducción o engaño para perpetrar actos en los que se persigue el placer sexual y en los que no siempre está presente la violencia física. Los segundos suelen ser desconocidos, perseguir el sometimiento de su víctima y apelar siempre a la violencia.

Psiquiatras, psicólogos y especialistas en violencia contra la mujer también dividen opiniones cuando se habla de las posibilidades de recuperación de los violadores.

Algunos dicen que esa recuperación es muy difícil y se mencionan índices de reincidencia en el delito del orden del 70%.

Pero también se reconoce que no existen en el país tratamientos específicos para recuperarlos, se habla de un sistema carcelario poco preparado para estos tratamientos y se afirma que son pocas las terapias de este tipo que se han experimentado en el mundo, donde incluso las investigaciones en torno al tema son recientes.

LA LUPA SOBRE LA HISTORIA DE VIOLADORES PRESOS

Un estudio realizado por Eva Sanz sobre 60 violadores y abusadores sexuales procesados y o condenados por la Justicia Federal en distintas unidades penitenciarias de capital y provincia arroja algo de luz sobre las características comunes existentes entre quienes cometen este tipo de delito.

El trabajo puso en evidencia un primer dato: que contra lo que comúnmente se cree, los violadores no son mayoritariamente seres solitarios. De las consultas realizadas por Sanz surgió que casi la mitad de los detenidos había dormido la noche anterior al delito junto a su mujer.

El estudio permitió a su vez ubicar la edad promedio de lo violadores entre los 21 y los 35 años (otras fuentes, como la médica Olga Cáceres, ubica ese rango entre los 25 y los 40 años).

El trabajo de Sanz aporta una imagen alejada de un violador socialmente marginado. Indica, en ese sentido, que el 50% de las personas detenidas por violación que fueron consultadas realizó la escolaridad secundaria y universitaria y el 43% se crió en una familia "bien constituida", con padre, madre y hermanos. La mayoría, además, contaba, al momento de ser detenido, con un trabajo estable, un rasgo que los diferencia de los autores de otros delitos y que aparece destacado también en otros trabajos similares al de Sanz realizados en España.

Del mismo modo, destaca que las drogas y el alcohol no tienen una presencia central en la vida de los casos de violadores estudiados. Así, indica que el 63% de los consultados nunca se alcoholizó, mientras que el 85% jamás consumió drogas.

Otro dato obtenido en el estudio afirma que el 80% de los violadores detenidos que fueron entrevistados no tenía antecedentes por otro tipo de delitos, como robo, estafas u homicidios.

Otro estudio, realizado en cárceles de Málaga (España) pone el acento en que los violadores son en su mayoría sujetos que actúan con pleno dominio de sus facultades mentales y que, aún cuando tengan un trastorno mental, la acción delictiva acontece sin relación con la afección.

DIFERENCIAS ENTRE VIOLADORES Y ABUSADORES

Desde el refugio platense María Pueblo, donde se alberga a mujeres víctimas de distinto tipo de violencia, Olga Cáceres diferencia el perfil del autor de una violación del que caracteriza a un abusador sexual.

"El abusador sexual, que habitualmente es alguien del entorno de la víctima, crea un lazo basado en la confianza para obtener de su víctima el placer sexual. En el violador, la búsqueda del placer sexual no es central. El eje fundamental de su accionar pasa por el poder. No buscan obtener placer, sino tener el dominio total sobre el otro", dice Cáceres.

Así como uno de los rasgos salientes del violador es el de mantener su comportamiento abusivo separado del resto de su vida, también destacan en su personalidad otros aspectos comunes. Entre ellos, la inseguridad, la necesidad de obtener la aprobación de los demás, la inmadurez afectiva, el ser proclives a la agresividad y tener una muy baja tolerancia a la frustración.

"La gente tiende a pensar que las violaciones las cometen 'viejos verdes', marginales o alcohólicos, pero lo más frecuente es que detrás del violador haya una persona que para los ojos de los demás es alguien común y corriente", apunta Cáceres.

Adelma Pereyra es psiquiatra, especialista en trastornos de la personalidad y destaca que no hay un solo perfil de violador, sino varios.

"Lo que tienen en común es la presencia de trastornos en su estructuración psíquica que son diferentes en el caso del delincuente que sólo viola que en aquel que viola y mata. La estructura mental de este segundo sujeto presenta, evidentemente, trastornos mucho más graves que la del primero y el perfil es diferente", sostiene la especialista.

Para Pereyra, el objetivo del violador es "mancillar a la mujer, humillarla y hacerla sufrir", lo que estaría denotando la presencia de "una compleja relación del sujeto con el género femenino, en la que quedan descartados el cariño, la ternura y la comprensión".

Contrariamente a lo que piensan otros especialistas, Pereyra no descarta que haya en el violador un interés por obtener placer sexual: "los casos de violación pueden ser evidencia de la presencia de una perversión sexual que encuentra el disfrute en la violencia".

Los factores que llevan a esta situación pueden ser diversos. Los especialistas hablan, entre otros, de la existencia de carencias y dificultades en la infancia que pueden condicionar a la formación de la estructura psíquica.

VIOLADORES IMPULSIVOS, VIOLADORES SERIALES

Karina Arcuschin, perito psicóloga del Poder Judicial, diferencia a su vez otras categorías, como los violadores impulsivos y los violadores seriales.

Al referirse a los primeros afirma que en su caso, "la violación es el resultado de aprovechar la oportunidad que se les presenta en el transcurso de otros hechos delictivos".

En estos sujetos, la especialista distingue una característica, también presente en otros tipos de violadores: "Un grado de inmadurez sexual y de baja autoestima tales que necesitan que su víctima muestre poca peligrosidad e indefensión para evitar así mantener una sexualidad con pares, consentida, en la que los juicios valorativos puedan resultar descalificantes", describe.

En el violador serial, en tanto, dice Arcuschin, la única condición de placer sexual está ligada al sometimiento de la víctima.

"Son sujetos que presentan escasa conexión con experiencias propias de frustración o dolor y fallas constitutivas muy severas en su psiquismo" apunta.

Por su parte, Cáceres hace hincapié en otro rasgo distintivo de este último tipo de violador: la costumbre de perpetrar las violaciones de manera ritual, repitiendo zonas, horarios y signos.

UN MACHISMO MAL ENTENDIDO Y EXACERBADO

"En el caso de los violadores se presenta una exacerbación de ciertos estereotipos sociales ligados a la masculinidad mal entendida. En la mente del violador es el macho superior el que domina a la hembra inferior. Y esto está ligado a una exageración de ciertas construcciones de género presentes en la sociedad", dice Olga Cáceres aportando un nuevo elemento a la descripción del perfil de un violador: un machismo extremo.

Es un elemento presente también en otras formas de violencia sexual contra la mujer, según apunta Karina Arcuschin, quien lo detecta en los casos de maltrato y violencia sexual dentro de la pareja.

"En estos casos lo que aparece en exceso es una ideología machista. Se trata de abusos ligados a la degradación; la intolerancia a las ideas diferentes a la propia reproducen en extremo las diferencias de las jerarquías entre los géneros", dice Arcuschin.

La especialista afirma que en la agresión del violador hay un intento de expresar la superioridad de la masculinidad. Pero al mismo tiempo, la propia vivencia de la masculinidad que hace el agresor es sumamente pobre.
 Fuente: http://www.eldia.com.ar/edis/20061116/informaciongeneral0.htm