17 de agosto de 2014

Mutantes de nuestro pasado



Nacer, crecer, madurar, envejecer y morir. Todo ser humano atraviesa esas etapas en un proceso de continuos cambios físicos, sicológicos e intelectuales.  En una evolución irreversible y permanente de cambios. Si nos diéramos cuenta que el pasado, como el futuro, son solo espejismos, viviríamos nuestro presente con más entusiasmo y dedicaríamos menos tiempo a cosas que no existen.  Sin embargo, muchas personas consultan por problemas que tienen que ver con un pasado que ya no pueden cambiar. Viven eternamente en un espirar repetitivo de hechos que no les permite avanzar en nuevos procesos de desarrollo  y de descubrimiento de vivencias que pueden ser enriquecedoras para su mundo. El repetir conductas, hechos, pensamientos es patológico y contra-natural, el pasado esta solo para aprender de él y no volver a repetir hechos que resultaron en experiencias negativas.
El pasado, además de marcar a la persona, la condiciona hacia el futuro. Una persona que quedó entrampada en un dolor sentimental no abre su mundo a nuevas experiencias. Como el temor al vacío es tremendo, es preferible un mal recuerdo que nada. Ahora, claro, un mal recuerdo no abre opciones y estanca, manteniendo a la persona en una zona de confort mágico, pero esa no es la vida.
Hay personas no son capaces de seguir adelante y aceptar el pasado porque experimentan grandes sentimientos de culpa, fracaso e incapacidad. Estos normalmente se asocian a la muerte de un ser querido, a accidentes o a decisiones importantes, de las cuales la persona se siente responsable. En este caso, la persona no logra aceptar que las situaciones de su vida han cambiado y regresa continuamente al pasado en un vano intento de buscar una solución. El problema reside en que la situación, la vida y las personas evolucionan por el normal fluido existencial.
No podemos vivir en el pasado,  sólo podemos enmendar nuestros errores, superar nuestras desilusiones y seguir adelante. No existe tal máquina del tiempo, que un día nos lleve a aquellos momentos en los que éramos felices con alguien que hemos perdido, ni nos llevará a recuperar los trozos de nuestro corazón, ni nos permitirá enmendar nuestras malas decisiones del ayer… Sólo podemos hacer algo: Hay que pasar página, seguir adelante. Lo mejor que podemos hacer es, pensar mejor las cosas cuando tomamos decisiones ….  te equivocaste, te enmiendas y sigues adelante.  Todo pasado, no es mas que nuestra tarjeta de crédito, llena de experiencias, que nos permitirá la construcción de un futuro mejor sin parches de hechos negativos ni de arrepentimientos. Feliz día, disfrutemos de estar vivos y de ser cada día mutantes mejores de nuestro pasado.