10 de octubre de 2014

Adultos jóvenes que sufrieron depresión tendrían redes cerebrales hiperconectadas

La Depresión puede ser predicha y ser entendida mejor ahora que la Universidad de Illinois en los investigadores de Chicago ha descubierto que los adultos jovenes que experimentaron previamente la enfermedad mental híper-han conectado redes emocionales y cognoscitivas en el cerebro.
Los investigadores de UIC utilizaron proyección de imagen de resonancia magnética funcional para examinar la conectividad del cerebro de las edades jovenes 18 a 23 de los adultos mientras que estaban en un estado que descansaba. Utilizaron a Treinta adultos jovenes unmedicated que habían experimentado previamente la depresión y 23 mandos sanos en el estudio, que se ha publicado en línea en el gorrón PLOS UNO.
“Quisimos ver si los individuos que han tenido depresión durante su adolescencia eran diferentes de sus pares sanos,” dijimos a Raquel Jacobs, profesor adjunto en psiquiatría en el Instituto de UIC para la Investigación Juvenil, el autor importante de la investigación del estudio.
Los investigadores encontraron muchas regiones que “híper-se conectan - o hablando el uno al otro poco demasiado - entre las que tengan que una historia de la depresión,” Jacobs dijo. Estas redes híper-conectadas del cerebro fueron relacionadas con la rumia, con el pensamiento de individuos en un problema repetidamente sin activamente intentar subir con una solución.
La “Rumia no es una manera muy sana de tramitar la emoción,” dijo a Scott Langenecker, profesor adjunto de la psiquiatría y de la psicología en UIC y autor correspondiente del estudio. La “Rumia es un factor de riesgo para la depresión y para el reoccurrence de la depresión si usted lo ha tenido en el pasado.”
Los investigadores también observaban el mando cognoscitivo (la capacidad de engancharse y de desenganchar en procesos o comportamientos del pensamiento), que es un calculador de la reacción al tratamiento y también de la recaída de la enfermedad.
El “mando y la rumia Cognoscitivos, pues usted puede ser que prevea, se relacionan el uno al otro. Mientras Que sube la rumia, el mando cognoscitivo va hacia abajo,” dijo a Langenecker.
Los investigadores seguirán a estos adultos jovenes en un cierto plazo para ver independientemente de si estas híper-conectividades predicen quién o no tendrá una repetición de la enfermedad.
Los tratamientos Sicosociales y de la medicación para la depresión pueden ser útiles, dijeron a Jacobs, pero en el plazo de dos años de mitad de la recuperación de esos adolescentes recaerá.
La transición a la edad adulta, una época cuando las redes del cerebro son casi maduras, puede ser una ventana crítica para las intervenciones.
“Si podemos ayudar a la juventud para aprender cómo desviarse de estrategias maladaptive tales como rumia, ésta puede protegerlas contra desarrollar la depresión crónica y ayudarles para tirante bien como adultos,” Jacobs dijo.
“Pensamos que la depresión es un resultado de desarrollo, y no es una conclusión previsible que la gente necesita hacer deprimida. Si podemos proporcionar a la prevención y al tratamiento a esa gente que sea la más en peligro, puede ser que poder prevenir la depresión, reducir el número de episodios depresivos, o reducir su severidad,” dijo a Langenecker.