9 de octubre de 2014

Palabras que nadie debiera unir

Que triste!:

Por el capricho de alguien, se abrieron abismos nacieron heridas en el alma, se aprendió a no tener esperanzas, se deslazaron familias, se rompieron amores, se abandonaron hijos, se vendió el alma, por el estupido capricho de alguien, se rompieron los cimientos, se deshueso la confianza, y nadie se responsabiliza, y nadie dice nada, cargan su peso de corazones muertos que dejaron a su paso, en el ondo silencio que todo lo trastoca, se auto engañan y se escudan en ideales falsos de buena humanidad. No son nada, no fueron nada y no podrán llegar a ser algo, porque no tienen nada para asirse son solo sacos vacíos trucados por el propio destino que se labraron, buscando el espejismo de un desierto carente de total esencia.
El hambre y la avaricia les apretó el estomago y les corrompió su espíritu . Negaron la verdad y se solidarizaron con la mentira, se agarraron de cualquier rama endeble que justificara sus acciones y aun en caída libre,  abrieron el paracaídas de la indiferencia y amortiguaron el golpe con el aislamiento, rodaron cuesta abajo drogados de falsa alegría, al despertar dolió el golpe y con grandes ojos buscaron alrededor una pizca de misericordia entre los escombros de todo aquello que con sus manos y pies destruyeron, se les olvido que en el infierno no existe la piedad, que el perdón, la piedad y la misericordia esta para aquellos que fueron sus víctimas.
No hay salida para el hueco que uno mismo cava.
Por ello, no hagas daño a nadie!