17 de enero de 2015

La tríada oscura de la personalidad: Narcisismo, sociopatía y maquiavelismo


Se denomina “triada oscura” al conjunto de los siguientes tres caracteres: narcisismo, psicopatía (carácter impulsivo, comportamientos de riesgo y afición a las emociones fuertes) y maquiavelismo (tendencia a manipular y explotar a los otros) y tiene, según un trabajo publicado el año pasado (P. K. Jonason et al, 2009), base genética. Aunque se trate de un conjunto de caracteres claramente negativos, el hecho de que persistan en el tiempo y aparezcan en una gran variedad de sociedades (se ha identificado en 57 países) indica que deben de reportar algún beneficio para los que los poseen, esto es, que reportan ciertas ventajas en términos de éxito reproductivo.
Lo cierto es que cada uno de los rasgos que caracterizan a la tríada pueden resultar beneficiosos si no se manifiestan de forma extrema. Así, cierto grado de psicopatía suele estar asociada con ausencia de neurosis y ansiedad, lo que puede facilitar la consecución de objetivos bajo circunstancias adversas; del mismo modo, el narcisismo está ligado con la autoestima; y el maquiavelismo con la capacidad para la manipulación social, lo que puede facilitar la obtención de beneficios.
La tríada oscura facilita un estilo social tendente a explotar a los otros, ya que los caracteres que la conforman están asociados con altos niveles de egoísmo y escasas cualidades empáticas. Por eso, una vez que los caracteres de estos individuos son conocidos por el resto de personas con las que interaccionan, empiezan a ser considerados indeseables y evitados como potenciales socios o parejas. Eso hace que las relaciones que establecen sean de corta duración.
Jonason y colaboradores investigaron específicamente las implicaciones de la triada oscura en relación con el emparejamiento y encontraron que las personas caracterizadas por presentar altos registros en los tres caracteres que la definen tienen más parejas sexuales, una sociosexualidad menos restringida que el resto y una mayor preferencia por relaciones de corta duración[1]. Según los autores del trabajo, la tríada oscura puede representar el extremo de un rango de variación interindividual en los caracteres que la definen. Reflejaría, seguramente, una táctica evolutiva estable, en el sentido de que puede reportar niveles de éxito reproductivo suficientes como para que persista en las poblaciones humanas. Al parecer esto ocurriría porque los individuos caracterizados por exhibir ese comportamiento se emparejan en más ocasiones que el resto.
Un elemento importante de la triada oscura es que para que sus portadores tengan éxito, deben poder tener acceso a parejas potenciales confiadas y cooperadoras. Esto es, se trata de una personalidad que no puede delatarse en sus rasgos más indeseables de forma evidente, y por esa razón, o bien deben mantenerse ocultos esos rasgos, o bien el individuo que los posee debe permanecer durante poco tiempo con un mismo grupo de personas.
Un dato relevante en relación con este asunto es que el comportamiento propio de la triada oscura puede resultar ventajoso para los varones pero no tanto para las hembras. Ello es así porque el éxito reproductor del varón puede ser independiente del esfuerzo que destina a la prole, pero en las hembras no lo es. Las mujeres, por ser las que soportan energéticamente los costes, al menos, del embarazo y la lactancia, están en principio más interesadas en relaciones de pareja de larga duración, en la que el varón se comprometa en la crianza de la prole. Por ello, los comportamientos característicos de la tríada oscura no resultan, en principio, deseables para las mujeres.
Y esta es, a mi juicio, la paradoja de todo este asunto, porque está claro que debe haber mujeres a quienes los rasgos de los individuos de ese carácter les resulten atractivos; dicho con otras palabras, resulta que cierta dosis de vileza masculina resulta atractiva para algunas mujeres; si no fuese así, esos rasgos serían prácticamente inexistentes, sobre todo de forma conjunta. Pero también está claro que a muchas otras, quizás la mayoría, no les resultan atractivos, no al menos como parejas estables, pues de lo contrario tendrían una mayor presencia en la población. Y tampoco hay que descartar, por supuesto, que no sean pocas las mujeres que establecen relaciones ocasionales con estos individuos aunque luego no sea con ellos con los que saquen adelante a los retoños que han concebido con los anteriores.
Referencias:
D. L. Paulhus y K. Williams (2002): The dark triad of personality: narcissism, Machiavellianism, and psychopathy”. Journal of Research in Personality; 36: 556-568.
P. K. Jonason et al (2009): The dark triad – facilitating a short term mating strategy in men”. European Journal of Personality; 23: 5-18.

FUENTE:  http://www.blogseitb.com/cienciayhumanismo/2010/04/13/la-triada-oscura/