28 de mayo de 2016

Dulces Sueños Bebé

Menores de 2 meses
•Es muy importante que el bebé permanezca despierto mientras come,
ya que así empezará a asociar la comida con la vigilia. Es bastante difí-
cil mantener al bebé despierto porque tiende a quedarse dormido. Los
padres tienen que hablarle, hacerle pequeñas caricias y estimularle sua-
vemente para que mantenga una cierta vigilia. Es recomendable que
los padres alimenten al niño, siempre que puedan, en el mismo lugar,
con luz, música ambiental suave y temperatura agradable.
•Es muy normal que algún intervalo entre las tomas sea más corto o más
largo. No importa. Se deben seguir siempre las mismas rutinas.
•Después de cada comida es importante tener al bebé despierto en bra-
zos durante unos 15 minutos. Esto facilitará la eliminación de gases y,
posiblemente, evitará algunos cólicos.
•Después de cambiarlo, se dejará al bebé en la cuna, procurando que
esté siempre despierto, para que aprenda a dormirse solito.
•Estas rutinas se repetirán todas las veces que el niño pida comida du-
rante el día y en la toma que corresponda a la noche, excepto el tiempo
que se tenga al niño en brazos despierto después de la toma. Ésta será
más corta, sólo de 5 minutos, porque es la toma que poco a poco el niño
irá suprimiendo, y podrá dormir más horas seguidas.
•Es conveniente que los episodios de alimentación durante la noche sean
breves y aburridos. Se trata de lanzar el mensaje inicial al niño de que la
noche es para dormir. Cuando se despierte durante la noche para comer, no
enciendan la luz, no le hablen ni le arrullen. Aliméntelo pronto y en silencio.
Si necesitan cambiarle el pañal, háganlo con el menor estímulo posible.
•Es muy recomendable que la madre siga los mismos horarios de sueño
que el niño. Así se evitará, en parte, la depresión postparto. Se ha de-
mostrado que un factor causante de esta depresión es la falta de sueño
que sufre la madre cuando alimenta a su hijo.

•En relación con el sueño, es importante saber lo siguiente:
•El
El llanto no es igual a hambre
. Durante los primeros meses, el llanto
es el único medio que tiene el bebé de comunicarse. Es importante
conocer los tipos de llanto para poder atender correctamente al
bebé. Cuando el niño tiene hambre, el llanto es enérgico y, poco a
poco, se hace más fuerte y rítmico. En ocasiones, el bebé puede gol-
pearse la mejilla, se muerde el puño o se chupa los dedos. Cuando
siente dolor, el primer gemido es agudo y prolongado, seguido de
una larga pausa de apnea y jadeos cortos, para luego volver a gritar.
Si tiene gases, estira y encoge las piernas y los brazos. Cuando el
niño se siente solo, empieza con un
quejido
, seguido de una pro-testa que cesa en cuanto se le coge en brazos. Cuando el bebé está nervioso, llora con fuerza y no responde a los intentos que hacen
sus padres para calmarle. Suele deberse a un exceso de estímulos y
habitualmente este tipo de llanto aparece por la tarde.
•Eviten jugar con él por la noche. reserven esa actividad, o cual-
quier otra que estimule al bebé (mimos, carantoñas...), para los
períodos en los que permanece despierto durante el día.
•Se debe colocar al niño en la cuna cuando esté despierto pero so-
ñoliento. Su último recuerdo antes de dormirse debe ser la cuna y
no la presencia de alimento. Se trata de que acepte la cuna como
un espacio familiar nocturno.
•Desarrollen, desde el principio, una
rutina presueño
(por ejemplo,baño-masaje-una nana o cualquier otra actividad rutinaria y tran-
quila) que debe finalizar en el dormitorio.
•Sin embargo, no es conveniente que se duerma tan pronto como
la cabeza toque el colchón. Los niños tardan en dormirse unos
20-30 minutos. Los padres deben procurar no estar presentes en
ese período.
Entre 2-5 meses
•Hacer siempre lo mismo a la hora de acostar al niño. Utilizar distintas
rutinas puede dificultar el desarrollo del hábito de sueño.
•No despertar al bebé por la noche para alimentarlo. Si se inquieta, con-
viene esperar 5 minutos para ver si tiene hambre. Antes de alimentarlo,
la madre debe tratar de arrullarlo durante un período breve. Si es pre-
ciso alimentarlo, hay que reducir el tiempo que le ofrece el pecho o la
cantidad de leche del biberón.

•Alrededor de los 3 meses, deberán tomar decisiones respecto del lugar en el
que el niño va a dormir y hacer los cambios oportunos; por ejemplo, traslado
del capacho/cuco a la cuna, del dormitorio paterno a su propia habitación.
Entre 5-12 meses
•Durante los primeros 8 meses puede ser habitual y normal que el bebé
se despierte por la noche. No se le debe alimentar, pues a esta edad un
niño sano ya no lo necesita, y hay que procurar no alterar el ambiente,
encendiendo la luz o sacándolo de la cuna. Se debe consolar al niño con
caricias y frases cariñosas.
•Se le puede proporcionar un
objeto transicional; por ejemplo, un peluche o un juguete seguro, que le sirva de compañero de cuna.
•Se dejará abierta la puerta del cuarto.
•Cada día lleven a cabo y completen la rutina presueño que hayan esta-
blecido (baño-pijama- canción-cuento o cualquier otra acción rutinaria
y tranquila que a ustedes les funcione) y que debe finalizar en el dor-
mitorio del niño.
•Asegúrese de colocarlo en la cuna o la cama somnoliento pero aún
despierto para darle la oportunidad de aprender a dormirse por sí solo.
A partir de los 12 meses
•El ambiente debe ser tranquilo y oscuro.
•La temperatura de la habitación debe ser confortable: un exceso de
calor o de frío favorece el despertar nocturno.
•El ruido ambiental será el mínimo posible.
•La hora diaria de acostarse debe ser aproximadamente la misma todos
los días. La hora diaria de levantarse debe ser aproximadamente la mis-
ma todos los días.
•Hay que evitar acostarlo con hambre. Sin embargo, el exceso de líqui-
dos favorece el despertar nocturno.
•El niño debe aprender a dormirse solo, sin ayuda. Si tiene rabietas, no
hagan caso; los padres deben salir de la habitación y, si se levanta, de-
ben acostarlo rápidamente, evitando hablar con él. Sobre todo, la ac-
titud de los padres debe ser firme: hay que hacer siempre lo mismo y
estar seguros de que eso es lo que hay que hacer.

•Se tiene que transmitir el mensaje de que se le está enseñando a dor-
mir, de manera autónoma, y que no se trata de ningún castigo ni de una
disputa entre padres y niño.
•La actividad física vigorosa se evitará 1-2 horas antes de acostarlo.
•Se evitarán ciertos alimentos, como los refrescos de cola, el chocolate...
•Hay que evitar las siestas muy prolongadas o tardías.
•recuerden que la rutina previa a la hora de acostarse debe finalizar en
el dormitorio del niño. Completarla cada día, de la misma forma, ayuda
a que se sienta seguro y pueda predecir y anticipar lo que se esperar de el.




FUENTE: http://www.guiasalud.es/egpc/TSueno_infado/resumida/documentos/anexos/anexo8.pdf