11 de noviembre de 2017

Lo mejor o lo peor de nosotros mismos?

Lo mejor o lo peor de nosotros mismos
Siempre he leído y escuchado que en un momento de absoluta crisis el ser humano es capáz  de sacar lo mejor de sí, hay una  infinidad de ejemplos en donde se coloca sobre la palestra lo mejor de lo mejor y así vamos por el mundo viendo ejemplo de solidaridad, franqueza, amistad, generosidad, impulso, esfuerzo y tesón.
También es cierto que todos tenemos nuestro lado no tan amable pudiendo llegar, el ser  humano a convertirse en alguien desprovisto de cualquier grado de empatía, lleno de miseria, en donde solo impera la ley del  más fuerte, donde la viveza, el engaño y la manipulación están a la orden del día. Los hechos me recuerdan tanto al filósofo alemán Friedrich Nietzsche en su obra: Ecce homo: Como se llega a ser lo que se es, la cual  es quizá uno de los intentos más conscientemente escandalosos y provocadores de toda la obra de Nietzsche, quien con sus hipérboles buscaba desquiciar el puritanismo creciente de la mentalidad europea de aquel periodo. He visto estos dilemas contradictorios y dicotómicos presentarse como fantasmas en la vida diaria, tal como el mismo autor lo relata al borde del abismo de la locura, en este aspecto dicotómico se observa lo mejor y lo peor del hombre. Amigos íntimos que ya no lo son, cambios de la desesperanza a la euforia, desconocidos que te atacan, ironía fuera de contexto, miradas soslayadas de odio y rencor mezcladas con sonrisas de sincero afecto, altruismo bajo el tapete del marketing,  es como estar en un desierto y observarlo desde un oasis. Como se llega entonces a ser lo que se es, cuando se actúa bajo la sombra del instinto? . No es de extrañar entonces, como el filósofo Alemán termina de escribir su libro antes de ser ingresado en un hospital psiquiátrico.

Ecce Homo: He aquí al hombre se constituye entonces en lo mejor y lo peor, Cristo y Dionisio, Demonios con potencialidad de Ángeles.

Aún queda raciocinio enterrado bajo los escombros de los instintos