La cultura de las colas
Cuando usted va al cine sabe que tiene que hacer una cola para comprar su tickets y las cotufas, dependiendo del interés que existe en la película sabe que habra más o menos cierta cantidad de personas, lo más interesante es el submundo entretejido de las colas. Siempre se encuentran los mismos personajes, está “El entretenido” aquel que se pone a hablar mientras la cola avanza ocasionando un atasco y por ende, un embotellamiento con la debida pita de los que están atrás. Está “El despistado” ese es aquel que se para en todos lados sin guardar la posición de pararse detrás del anterior, y va creando una especie de zigzag tortuoso en todas las colas. “El pega pega” es aquel que como decía Sor Alícia : No guarda la distancia debida, se te pega como un chicle. También tenemos “El que se orilla” se para adelante moviéndose como por inercia, y ya uno no sabe si llego antes o después. “El chistoso” el que le ve el lado positivo a todo, estos realmente son encantadores, detrás o delante de ellos el tiempo pasa volando. “El quejumbroso “ ya todos conocemos al personaje, así que no lo describo, este tiene esa extraña habilidad de convertir en una eternidad un minuto. Por supuesto no podría faltar “El amigo del amigo de mi amigo” es aquel que con la excusa de saludar a alguien se instala en una charla interminable mientras la cola avanza, pasando de la última posición a la primera. “El busca pleito” plenamente conocido, aquel que intenta marcar su territorio a punta de alaridos.
Estos sería a groso modo, los personajes de este universo. En toda cola hay reglas: uno se para por orden de llegada, espera pacientemente su turno, guarda distancia prudencial, saluda de lejos a sus amigos, guarda respeto y decoro, y por supuesto las normas de buenas costumbles y urbanidad.
Pues bien yo hago cola donde me corresponde hacerlas, guardando al pie de la letra todas las normas, pero hay un lugar donde yo no hago colas y es en mi cocina , en mi baño en mi sala y en mi cuarto, simplemente porque es de mi propiedad, desde hace más de 40 años; porque cada bloque de esas cuatro paredes me costo, esfuerzo , sudor y días de “comer lo que hay” a mi y a toda mi familia, así que allí no hago cola, como lo dije anteriormente yo respeto las normas de una cola en cualquier sitio, menos en mi propiedad, así como no me meto con el amigo del amigo de mi amigo que se para delante de mi o con el que se orilla al lado, o con el médico, o la persona discapacitada ya que se que ellos tienen prioridad, yo en mi casa tengo prioridad, así que hacer una crítica superflua por no hacer la cola en mi casa solo esconde una agenda oculta que enmascara otros intereses, simple mi amigo, así como no hay nada gratuito, todo se paga, si usted defiende algo es porque recibe algún beneficio, del mismo modo sé que si usted busca una aguja en un pajar, es porque a usted le interesa la aguja. Nada mas.
Más claro no puede ser, si usted defiende algo es porque algún beneficio recibe.
En este punto puedo decir: Cada cosa en su lugar: Si yo no me meto en su casa, del mismo modo usted debe respetar y no meterse en la mía, clarito.