Aclaremos para evitar confusión:
No milito en ningún partido,
No comulgo con ideologías partidistas,
No estoy al servicio de ningún ente político,
No soy de derecha,
No soy de izquierda,
No creo en Superman, ni en el lobo feroz,
No soy COMERCIANTE, No poseo ni abastos, ni supermercados,
No compro mercancía para revender,
No me aprovecho de la necesidad de los otros,
Le compro a los Bachaqueros por simple necesidad y porque no tengo otra salida, pero no soy uno de ellos,
No uso mi conocimiento para enriquecerme,
Alguien me dijo que no podía ser Apartidista o pertenecer al apoliticismo, aclaremos los términos:
El concepto apartidismo se refiere a la no pertenencia o adscripción a ningún político concreto o, más generalmente, el apartidismo permite partir sin un posicionamiento preestablecido para alcanzar puntos en común, aquello que pueda ser propuesto y ejecutado para un bien común sin partir de premisas ideológicas, por no requerir una cosmovisión completa de la realidad, sino de cada aspecto en concreto.
Los grupos apartidistas están compuestos por aquellos ciudadanos que presentan una alta movilización cognitiva, pero no tienen una conexión cercana con el sistema de partidos. Teóricamente este grupo tiene los elementos para involucrarse en la dinámica política sin depender de una movilización partidaria.
El apoliticismo entendido como un disenso o ruptura del pensamiento político clásico es una actitud que se adopta, de forma individual y unilateral, como una resolución derivada de abstracciones sobre la política o tras un proceso de crisis que se resuelve en un estadio que desembocaría en criterios de incredulidad y en una percepción final des-valorizada de la política en general. La actitud apolítica reconoce implícitamente (igual que no se puede evitar que llueva) la imposibilidad de sustraerse prácticamente de las acciones o efectos derivados de las actividades políticas clásicas de terceros, procedan estas de individuos, grupos o entidades.
El apoliticismo no es una actitud asocial, ni es equivalente a una desafección puntual o transitoria hacia la política o a una actitud antipolítica. Figuradamente y en su extremo, es una actitud análoga al ateísmo, contextualizado como este, se significaría en un «ateísmo político» (a-política).
Personajes apolíticos de la historia
Que se han declarado apolíticos Editar
Thomas Mann
Salvador Dali
Con conducta tendente hacia el apoliticismo Editar
Unamuno
Considerados apolíticos por sus críticos Editar
Antonio Canova
YO SOY APOLÍTICA Y PRACTICO EL APOLITISISMO, es decir:
YO SOY POLÍTICAMENTE ATEA: : clarito!!!
Así que es mi deseo expreso que no se manipule la información tratando de involucrarme en cuestiones a las cuales NO PERTENEZCO.