Risperidona es un compuesto químico antipsicótico de segunda generación creado en los laboratorios Janssen i. y aprobado en Estados Unidos por la Food and Drug Administration (FDA) en 1993 para el tratamiento de la esquizofrenia.
En 2003, la FDA aprobó el uso de la risperidona para los breves estados de acceso maníacos asociados con el trastorno bipolar. En 2006 la FDA autorizó el medicamento para el tratamiento de la irritabilidad en chicos y adolescentes con trastornos autistas. Como otros antipsicóticos atípicos, ha sido usada "extraoficialmente" para el tratamiento de ataques de ansiedad (Ataque de pánico), así como para el trastorno obsesivo-compulsivo (o TOC), al igual que para tratar depresiones resistentes a tratamientos convencionales, con o sin problemas psicóticos; síndrome de Tourette; problemas de comportamiento anormales en chicos de corta edad o trastornos de alimentación, entre otros.
Con fecha 22 de agosto de 2007, Risperdal fue autorizado como el único medicamento válido para el tratamiento de la esquizofrenia en menores de 18 años, así como para el tratamiento de la depresión bipolar o trastorno bipolar en menores con edades comprendidas entre los 10 a los 18 años.
Según estudios realizados, los adultos de edad avanzada con demencia (un trastorno del cerebro que afecta la capacidad para recordar, pensar con claridad, comunicarse y realizar actividades cotidianas, y que puede ocasionar cambios de estado de ánimo y personalidad) que toman antipsicóticos (medicamentos para las enfermedades mentales) como risperidona tienen mayor riesgo de morir durante el tratamiento. Además, los adultos de edad avanzada con demencia tienen mayores probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular o un mini accidente cerebrovascular durante el tratamiento. Dígales a su médico y a su farmacéutico si está tomando furosemida (Lasix).
El Gobierno de España a través de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS; anteriormente AGEMED) aprobó el uso de la Risperidona en ancianos con demencia, aunque hace las siguientes advertencias:
- Limitar el uso a los pacientes que no respondan a otros tratamientos.
- Acortar la duración del tratamiento lo máximo posible según la evolución clínica del paciente.
- Efectuar controles del riego sanguíneo en el encéfalo con el objetivo de detectar de forma previa cualquier forma de isquemia cerebral.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) no ha autorizado el uso de la risperidona para el tratamiento de problemas de conducta en los adultos de edad avanzada con demencia. Hable con el médico que recetó este medicamento si usted o algún familiar o ser querido suyo tiene demencia y está tomando risperidona.
Efectos secundarios:
Algunos de los efectos que causa son: aumento de masa corporal, discinesia, acatisia, falta de energía, aumento de salivación, disfunción sexual, eyaculación retrógrada, ansiedad, insomnio, sedación, dificultades con el sueño, entumecimiento nasal, obturación nasal, dolor de cabeza, náuseas, sangrado de nariz y sobre todo falta de energía, debilidad física constante, dolor muscular constante, etc.
Ocasionalmente, el medicamento puede provocar tensión en los senos y, más raramente, galactorrea en ambos géneros. Muchos antipsicóticos son conocidos por su capacidad para aumentar los niveles de prolactina debido a la inhibición de la dopamina. Así, la risperidona es bien conocida por incrementar la prolactina por encima de las tasas habituales con otros antipsicóticos, como, por ejemplo, el haloperidol. Se piensa que debido a que la risperidona causa elevados niveles de prolactina en sangre, podría provocar la aparición de tumores no cancerígenos en la glándula pituitaria, aunque no existen hechos fehacientes que lo demuestren. Ante esta posibilidad, no cabe sino buscar tratamientos alternativos con otros antipsicóticos diferentes.
Como todos los antipsicóticos, la risperidona puede causar potencialmente discinesia tardía, efectos extrapiramidales y el síndrome neuroléptico maligno, un trastorno que no es frecuente, aunque sí grave, si bien el riesgo usando risperidona es menor que con otros antipsicóticos clásicos.
Asimismo, como todos los antipsicóticos atípicos, la risperidona puede agravar la diabetes y otros problemas graves del metabolismo de la glucosa en el ser humano, incluyendo cetoacidosis y coma hiperosmolar.
Precaución:
Demencia: la risperidona aumenta el riesgo de ACV en ancianos particularmente en pacientes con demencia mixta o vascular Para esta indicación, risperidona sólo debe utilizarse en tratamientos a corto plazo en caso de agresión persistente en pacientes con demencia tipo Alzheimer, y reevaluar su uso regularmente.
Enfermedad de Parkinson: puede provocar síntomas extrapiramidales, aunque la incidencia es menor que con antipsicóticos típicos.
Enfermedad cardiovascular: los pacientes con insuficiencia cardiaca, infarto de miocardio o arritmia tienen más riesgo de hipotensión, descompensación o prolongación QT.
Hipotensión: se recomienda precaución en aquellas condiciones que predisponen a la hipotensión (deshidratación, hipovolemia, tratamiento antihipertensivo).
Epilepsia: disminuye el umbral convulsivo y puede alterar el curso de la enfermedad.
Prolongación del intervalo QT: aunque es muy raro que risperidona lo produzca, debe tenerse precaución en pacientes con hipopotasemia, hipomagnesiemia o antecedentes familiares de prolongación QT.
Embarazo: categoría C de la FDA. Se han observado algunos efectos mediados por prolactina en el SNC. No se han detectado efectos teratógenos. Solo debe usarse cuando los beneficios justifiquen los riesgos.
Lactancia: se excreta en la leche materna. No se recomienda.
Pediatría: puede producir hiperprolactinemia en adolescentes y afectar a largo plazo al crecimiento y desarrollo puberal. No se recomienda en menores de 18 años con esquizofrenia. No debe utilizarse en menores de 5 años por falta de estudios
Perfil de la risperidona.
Risperidona es un fuerte bloqueador antagonista de la dopamina, por ejemplo, inhibiendo la funcionalidad de los receptores postsinápticos dopaminérgicos.
Risperidona actúa también como antagonista del receptor de la serotonina 5-HT2A y 5-HT2A, y puede ser usado como un bloqueador rápido y eficaz de drogas agonistas de los receptores 5-HT2A, como el LSD. Por otro lado, el uso de antipsicóticos en personas bajo los efectos del LSD ha sido analizado como extremadamente desagradable, siendo descrito por algunos pacientes como un auténtico "choque químico". Como resultado, el diazepam es más comúnmente recomendado para reducir la ansiedad en el bien conocido "mal viaje" de las personas intoxicadas con LSD.
Alcanza los picos más elevados de niveles de plasma en sangre rápidamente. La fuerte reacción de bloqueo dopaminérgico es bien conocida porque causa con frecuencia náuseas entre los pacientes que lo ingieren. La risperidona es metabolizada en el hígado rápidamente, de manera que su potencial para provocar náuseas decrece tras dos o tres horas después de la ingesta.
La preparación intramuscular es usada comúnmente para administrar la forma depot del medicamento. Puede ser muy útil para llevar un control exhaustivo en pacientes que tienen problemas para tomar su medicación oral de forma regular. Mucha gente prefiere la forma depot, administrada una vez cada dos semanas, que la ingesta diaria de píldoras, lo cual permite además asegurar al médico el cumplimiento regular del tratamiento. En su presentación depot, la dosis habitual varía entre 25 a 50 mg administrados mediante inyección intramuscular.