Bitácora de una Cuarentena
Miércoles 29-4-2020.
44vo día
44vo día
Tengo origen Canario, Europeo, Castellano, Guanche, Bereber y nací en América Latina, pero lo que si no soy , es esclava de nadie.
Dos estudios arrojan luz sobre el misterioso origen de los canarios
En algunas de las islas el porcentaje de habitantes con genes indígenas supera el 50%, mientras que en otras ha desaparecido
La historia de las Islas Canarias antes de su conquista en el siglo XV, admiten los expertos, representa uno de los grandes misterios de la arqueología española. Con una comunidad científica muy dividida —ni siquiera se ponen de acuerdo en cuándo se produjo la primera oleada de pobladores indígenas arqueólogos, historiadores y genetistas han dado el primer gran paso para desentrañar el origen de los actuales isleños. Los estudios de la profesora Rosa Fregel, del departamento de Bioquímica, Microbiología, Biología Celular y Genética de la Universidad de la Laguna desvelan que, dependiendo de la isla, gran parte de la población actual porta ADN mitocondrial aborigen. A esto se une que José Farrujia de la Rosa, arqueólogo y profesor de Didáctica de las Ciencias Sociales de la misma universidad, en su reciente libro Identidad canaria (Ediciones Tamaimos), descifra los principales secretos de esta civilización cuya presencia material prácticamente ha desaparecido, pero no su impronta. Entre ellos, Farrujia de la Rosa recuerda los dos sistemas de escritura que poseían, su llegada en dos oleadas desde el norte de África o su carencia de caballos o bueyes, ya que las embarcaciones que los transportaron hasta el archipiélago resultaban demasiado pequeñas.
Todo comenzó por un liquen (orchilla) que servía para elaborar el color púrpura, una tonalidad muy deseada para teñir los ropajes de aquella época. Así que el noble normando Jean de Béthencourt consiguió del rey castellano Enrique III, a principios del siglo XV, el apoyo necesario para conquistar las islas al menos, desde el historiador romano Tito Livio, que las denominó Afortunadas. El choque cultural y militar entre los pobladores insulares (los indígenas canarios) y los castellanos fue brutal: se necesitaron casi 100 años de lucha para tomar las siete islas.
La cultura indígena se adentró así en las tinieblas de la historia. Entre los siglos XVI y XX, se desarrollaron diversas teorías sobre aquel pueblo: desde una supuesta procedencia celta hasta un origen indoeuropeo. Ahora, las pruebas arqueológicas y de ADN han dejado claro que los indígenas canarios no son otra cosa que bereberes (imazighen, en su lengua), un pueblo que se extendió por el norte de África hace más de 3.000 años y que ocupaba desde Libia hasta el Sáhara.Fregel explica que se "puede determinar que la población canaria global tiene una ascendencia aborigen por línea maternal del 55,9%, mientras que los componentes europeos y africano subsahariano son de un 39,8% y un 4,3%, respectivamente".
Cuando el cálculo se realiza para cada isla por separado, los resultados son bastante variables. Los valores más altos de ascendencia indígena se observan en la población de La Gomera (55,5%) y en La Palma (41,0%), mientras que los valores más bajos se encuentran en Tenerife (22,0%) y El Hierro (0,0%). Los resultados de El Hierro, con una supervivencia nula de la población indígena, se pueden explicar por la propia evolución histórica de esta isla (es la más occidental) o por la escasez de las muestras analizadas.
Fregel añade que "gracias a los análisis de ADN antiguo se ha podido desterrar la creencia de que los guanches eran casi vikingos: altos, rubios y de ojos azules. Todo apunta a que proceden del norte de África y que su fisonomía se asemeja bastante a la de los bereberes, de piel blanca, más bien cetrina, y ojos marrones o claros, en algunos casos. Pues si, hay una tribu africana blanca. Lo cierto es que los antiguos pobladores de Canarias no eran tan diferentes a los canarios de hoy en día".
Manel, un concursante del programa «First Dates» ha levantado polémica en las redes con sus declaraciones «He ido a África, pero solo a las Islas Canarias». Muchos canarios se han sentido ofendido, pero debemos preguntarnos si realmente tienen razones para ofenderse por dicho comentario.
Primero, geográficamente Canarias es Africa, eso nadie con un mínimo conocimiento de geografía debería ponerlo en duda. Podemos discutir si somos políticamente, socialmente, económicamente o culturalmente africanos, pero lo que no podemos discutir es que geográficamente lo somos.
Podemos argumentar que nuestro sistema sistema político es europeo, basado en la democracia griega, defensora de nuestros derechos políticos como cualquier ciudadano europeo y que nada tiene que ver con las falsas «democracias» africanas. La realidad es que Carlos Fernández Esquer, de la Universidad Autónoma de Madrid, realizó un estudio titulado El extravagante sistema electoral canario. Comparó 65 sistemas democráticos de todo el mundo y el sistema electoral canario tuvo el dudoso honor de ser el peor de todos junto con el de Tanzania.
Nuestro sistema electoral es uno de los peores del mundo. Es atípico, sesgado, desigualitario y produce un menoscabo del pluralismo político. Está diseñado de tal forma que desincentiva la creación de nuevos partidos políticos y mantiene a los electores cautivos del llamado «voto útil». El 33% de los escaños del parlamento esta mal repartido, es decir uno de cada tres escaños es ilegitimo. Es un sistema que no pasa los mínimos requisitos de higiene democrática.
Por tanto nuestro sistema electoral nos acerca más a Tanzania que a las llamadas democracias occidentales. De hecho nuestro sistema electoral es peor que la mayoría de los sistemas electorales africanos.
Podemos argumentar también que somos ciudadanos de la Unión Europea, y sería cierto, lo mismo que los polinesios de Tahiti y los departamentos franceses en el pacifico, lo mismo que los negros e indios de la Guayana francesa, que los malagasi e hindues de la isla de Reunión en el Pacifico, o que los mestizos caribeños de la Martinica, Guadalupe o las Islas Cayman…. y no creo que a ninguno de ellos se les ocurriera llamarse europeos, de la misma forma que a un Hawaiiano no se denominaría americano sino polinesio, por mucho que Hawaii pertenezca a los Estados Unidos.
También podemos argumentar que culturalmente somos europeos. Yo sinceramente lo dudo. He vivido 12 años emigrado en diferentes partes de Europa y los valores, la mentalidad y la concepción del ciudadano y del individuo en paises como Alemania, Inglaterra, Holanda, Suiza, los países nórdicos o Francia poco tienen que ver con la mentalidad española y mucho menos con la mentalidad canaria.
Canarias tiene un fondo cultural norteafricano y amazig (bereber) del que la mayoría de los canarios ni siquiera son conscientes. Es una tremenda herencia cultural y espiritual que despreciamos rechazándonos a nosotros mismos. En nuestra cultura la herencia norteafricana es palpable y evidente para el que la sabe ver. Canarias también comparte elementos culturales con el mundo sudamericano, y no creo que pienses que un cubano, un mexicano o un colombiano son «europeos».
También podríamos argumentar que en los aspectos sociales somos más europeos que africanos, pero si si me apuras un poco te diría que según los datos e indicadores socioeconómicos como paro o miseria en Canarias, actualmente no estamos tan lejos de los de cualquier economía subdesarrollada del continente vecino. Es más, yo diría que hay muchos países del continente que están desarrollándose mejor que nosotros, e incluso algunos países como Botswana que tienen mayores niveles de gobernanza y menores niveles de corrupción, no ya que Canarias sino que España. Lo mismo ocurre con países americanos como Costa Rica, Chile o Uruguay.
Finalmente podemos argumentar que nuestra economía no es africana, que es una economía abierta y moderna, pero en realidad lo único abierto son los aeropuertos para que vengan turistas, todo lo demás está cerrado. Canarias es quizás una de las economías más cerradas y burocráticas que existen actualmente. Tras ser una economía abierta durante la época de Puertos Francos que empezó en 1852 y duró hasta la primera guerra mundial, Canarias se desarrolló más que nunca. Luego, durante el franquismo, mientras en España primaba la autarquia, en Canarias había de todo.
Finalmente con las sucesivas reformas del REF y la plena integración en la Unión Europea esas libertades se nos han ido quitando, creando un mercado cautivo para la colocación de los excedentes industriales y agrícolas de España. A principios del siglo XX, en pleno auge de los puertos francos y las libertades comerciales que gozábamos, las importaciones desde España representaban el 12% de nuestras importaciones totales. A día de hoy cerca del 90% de nuestras importaciones totales provienen de España, sin que eso se justifique por la competitividad internacional de España.
Te pongo un ejemplo. Me contaba un amigo que, según la orden de medidas fitosanitarias de 12 de Marzo de 1987, Canarias solo puede importar naranjas de España. Si, como lo oyes. No podemos importar naranjas de Marruecos, pero un español si puede importar naranjas de Marruecos a Murcia o Sevilla, empaquetarlas allí y exportarlas a Canarias.
Otro ejemplo, nosotros tenemos una gran producción de aguacates y de mucha mejor calidad que los cultivados en España, pero está prohibido exportarlos a España. La consecuencia es que esa producción se tiene que vender en plaza, si o si, y por tanto los grandes distribuidores como Alcampo, Mercadona, Carrefour, etc… aprietan al productor canario todo lo que pueden.
Quizás la solución sea montar una fabrica de guacamole y exportar el producto manufacturado. Pues tampoco, porque la importación de envases está penalizada con el Arbitrio sobre Importaciones y Entregas de Mercancías en las Islas Canarias (AIEM). De forma que sale mejor montar la industria fuera y desde allí exportar que montarla en Canarias.
Lo mismo ocurre por ejemplo con el aloe vera. Tenemos un aleo vera de gran calidad pero si importo los envases para envasar aquí tengo que pagar una burrada en AIEM, mientras que si alguien, desde España, exporta aloe vera a Canarias no tiene que pagar nada.
En realidad nuestra industria y nuestra agricultura está prácticamente desmantelada. La distribución comercial mayormente en manos foráneas y el sector turístico en manos de los tour operadores. Resumiendo; corrupción, monocultivo, sueldos bajos, paro alto y actividades marginales de la cadena de valor. ¿Es esto el perfil de una economía europea o más bien se parece a las economías africanas durante la época colonial?
A vista de todo esto creo que quien se tiene que sentir ofendido por la inclusión de Canarias en Africa es el africano y no el canario.
Tomado de:
http://lavozdelapalma.com/2016/08/27/canarias-africa-o-europa/
https://elpais.com/cultura/2019/05/31/actualidad/1559304132_653858.html
