El término prostitución o Trabajo
Sexual Comercial (TSC), es definido por la Organización Mundial de la Salud
(OMS) como toda "actividad en la que una persona intercambia servicios
sexuales a cambio de dinero o cualquier otro bien" (OMS 1989, citada en
Bizarroque-Hidalgo, 2003). En este sentido, la "profesión", si puede
considerarse de esta forma, está explícita por diferentes grados o tipos de
prostitución, considerando su estatus, ubicación y forma de consecución de los
clientes. En algunas sociedades, como las de la antigua Grecia y el moderno
Japón, esta clasificación puede institucionalizarse, de forma que las mujeres
pertenecientes a los distintos grados de prostitución reciben diferente
preparación y desempeñan roles sociales diversos. En Colombia, aunque su
clasificación es más popular -por lo que no aparece bibliografía
científicamente sustentada-, se puede definir en: La prostitución callejera: el
grado más bajo de prostitución, ejercida en forma abierta, las mujeres buscan a
sus clientes en los lugares públicos. En casi todas las sociedades son
marginadas y es considerado una deshonra el asociarse con ellas para fines que
no sean sexuales. En esta clase de prostitución no hay criterio selectivo que
valga; se atiende a todo tipo de clientes. La prostitución telefónica: las
mujeres que la practican permanecen en sus apartamentos por razones de su
oficio, los cuales les sirven de vivienda y negocio. Sus citas las realizan por
teléfono. Los clientes tienen conocimiento de ellas a través de otros clientes
o de otros agentes, pues, "se anuncian en revistas, panfletos
especializados y prensa de todas las clases" (Acuña & Cañas, 1996, p.
77). La prostitución "prepago": es la prostitución de categoría más
alta y por lo tanto las mujeres que la ejercen no siempre pueden identificarse
como tales. Son lo suficientemente presentables, bellas y preparadas
académicamente como para aparecer en público con sus clientes y ser sus
compañeras temporalmente, además de tener relaciones sexuales con ellos. Son
frecuentemente contratadas por agencias proxenetas, por compañías de negocios y
otras organizaciones como parte de la hospitalidad ofrecida a los clientes y
visitantes oficiales; la hospitalidad en tales casos es considerada más cortés
si la joven no aparece como "profesional" de la prostitución.
Definido el término prostitución y señalados los diferentes
tipos que pueden tenerse en cuenta, no es difícil observar que aunque
habitualmente termina atribuyéndose la mayor responsabilidad acerca de la
prostitución a principios sociales, podría ser posible que existan otras causas
para que una mujer termine prostituyéndose, más aun si se dedica a la
prostitución "prepago", la cual presenta unas características, en
gran medida, alejadas de lo convencional. No hay duda de que los factores
socioeconómicos son por supuesto importantes elementos de conocimiento de la
"población sujeto" y por lo tanto indispensables para orientar las
intervenciones; pero más complicado es asumir que los componentes del perfil
sociodemográfico son automáticamente causas. De hecho, en varios países el
análisis comparativo de estudios realizados sobre la población femenina en su
totalidad y estudios realizados con muestras de mujeres que ejercen la
prostitución, permiten presumir que los factores socio-económicos no son los
únicos o principales factores determinantes, puesto que el perfil de las
mujeres prostituidas no se diferencia de forma significativa del perfil de las
mujeres que pertenecen a su mismo estrato socioeconómico. En una investigación
realizada en los años 90 en Perú, Lorena Nencel, comparó los resultados de tres
censos realizados en Lima sobre la población femenina en 1908, 1920 y 1931 con
una investigación que en 1936 describía el perfil de las mujeres prostituidas
de la ciudad. Después de esta comparación concluye que: "las prostitutas
corresponden al retrato sobre la mujer de clase media limeña, las cuales
estaban limitadas en sus opciones como las mismas prostitutas" (Nencel,
2000, p. 66).
Siendo reiterativos, las causales socioeconómicas no son las
únicas razones por las cuales una mujer decide ingresar a la prostitución, ya
que de ser así, las investigaciones arrojarían resultados en los cuales todas
las mujeres dedicadas a ejercer este oficio responderían que sí dejarían la
prostitución por otras condiciones de vida. Además teniendo en cuenta el
estudio mencionado acerca del perfil socioeconómico de las mujeres, los
resultados arrojarían diferencias significativas en cuanto a las condiciones
socioeconómicas de las prostitutas y del resto de mujeres de clase media baja,
mientras que los resultados arrojan igualdad en cuanto a las limitadas
opciones, lo cual llevaría a pensar que todas las mujeres que viven en un nivel
socioeconómico bajo se dedicarían a ejercer la prostitución. Por otra parte,
tal vez, no se presentaría la prostitución "prepago", ya que ésta es
ejercida por mujeres que no tienen necesidades económicas significativas puesto
que pertenecen a estratos socioeconómicos medios o medio-altos. Por esta razón,
la investigación se centra en las mujeres dedicadas a la prostitución
"prepago", ya que se está convirtiendo en un fenómeno social cada vez
más preocupante debido a la proliferación de personas dedicadas a esta
actividad cuando aparentemente no tienen ninguna necesidad.
Los modelos explicativos a los que ha estado acostumbrada la
sociedad respecto al fenómeno de la prostitución originan lo que la
investigadora Nencel (2000, p. 77) llama "imágenes fijas sin
escapatorias" o "callejones sin salida", en los cuales las
mujeres quedan atrapadas, transformadas en víctimas de las circunstancias y
simultáneamente víctimas de sí mismas. Y todo esto porque no se puede aceptar
en ningún caso la elección, como factor determinante para ejercer la
prostitución. Por esto, la necesidad de realizar esta investigación, en la cual
se abandonan las concepciones socioeconómicas para explicar la prostitución,
centrándose en los aspectos psicológicos de las mujeres dedicadas a este
oficio, ya que como se ha venido aludiendo, es posible que las características
psicológicas sean uno de los factores determinantes para ejercer la
prostitución, más aún si se trata de la prostitución "prepago". De
esta manera, se toma como punto de partida la teoría de personalidad (Hall
& Lindzey, 1957, citado en Millón & Everly, 1994), centrando la atención
en la exploración de los estilos psicológicos de la personalidad; pues, la
noción de personalidad ofrece orden y congruencia a los diferentes tipos de
conducta manifiesta por un individuo; y el concepto de Estilo Psicológico (EP)
por su parte, tiene algunas ventajas, sobre todo si lo que interesa es una
perspectiva más dinámica que estática del comportamiento humano. Es decir, el
EP es útil si lo interesante no es sólo conocer la estructura, sino también la
dinámica y el desarrollo de las diferencias individuales. Esto es, si lo que
interesa estudiar es el patrón de cambio, que es lo que en muchas ocasiones
caracteriza realmente al sujeto. El EP permite reconocer lo
"invariante" de una persona a través de conductas muy distintas, es
decir, permite reconocer al individuo.
La prostitución es un fenómeno de gran controversia, por lo
cual ha inspirado cuantiosas investigaciones desde diferentes enfoques: desde
el biológico, el psicológico o psiquiátrico, al histórico, antropológico o
social. Muchas de estas investigaciones, han tenido como objetivo la búsqueda
de explicaciones acerca de los principales determinantes del ingreso a la
prostitución y generalmente concuerdan en reconocer un rango de variables
sociales que contribuyen a la decisión de las mujeres de ejercer esta
actividad; variables por las cuales su comportamiento no está condenado, sino
enmarcado como comprensible y sus posibilidades de "redención,
rehabilitación, recuperación o salida" de la prostitución son favorables.
En este sentido, el abanico de los factores causantes es demasiado amplio, tal
y como lo señalan numerosos estudios efectuados en diversos medios sociales.
Por ejemplo, "en la investigación llevada a cabo por la cámara de comercio
de la ciudad de Bogotá, en 1990, se indica que la primera causa, 36%, es la
carencia de ingresos suficientes para la manutención propia o de la familia. Le
sigue la falta de capacitación, 27%, luego, la violencia en el hogar, 23%, el
desempleo, 10%, y otras causas, 4%" (Acuña & Cañas, 1996. p. 113).
Ahora bien, aunque se presente diversificada según las circunstancias, "la
causa o motivación primigenia es la obtención de recursos económicos para
resolver situaciones de precariedad. Por otro lado la falta de preparación
educacional y laboral y la carencia o pérdida de vínculos familiares donde
apoyarse les impide vislumbrar soluciones que no estén inmersas en el propio
mundo de la marginalidad" (Fundación solidaridad democrática, 1988. p.
71); la necesidad perentoria de encontrar dinero les presenta la prostitución
como uno de los posibles caminos. Hablando de los discursos victimizantes que
se manejan enEuropa frente a la situación de las mujeres prostituidas
migrantes, Laura Agustín (2003) en su artículo "Las migraciones de las
mujeres como reestructuración de las relaciones de género", expresa lo
siguiente:
"Un elemento fundamental sobre el cual se basa esta
reacción generalizada tiene su raíz en el supuesto de que el cuerpo de la mujer
es sobre todo un lugar sexual. Según este supuesto, las experiencias y los
órganos sexuales de las mujeres son elementos esenciales de su autoestima.
Aunque este concepto puede ser cierto para algunas, no lo es para todas, y la
utilización del cuerpo para obtener una ganancia económica no resulta ni
perturbador ni tan importante para muchas prostitutas, quienes generalmente
manifiestan que la primera semana de trabajo les resultó difícil pero que
después se adaptaron. Algunos teóricos suponen que algo como el alma o el
verdadero yo es "alienado" cuando se mantienen relaciones sexuales
fuera del contexto de "amor", y que las mujeres quedan
irremediablemente dañadas por esa experiencia, pero son sólo hipótesis
moralizantes sin comprobación. Algunas mujeres se sienten así y otras derivan
placer de la prostitución, lo cual sólo significa que no existe una única
experiencia corporal compartida por todos, un resultado no tan sorprendente,
después de todo. En cualquier caso, incluso las prostitutas a quienes no les
gusta lo que hacen dicen que es mejor que muchas otras opciones que tampoco les
gustan; aprender a adaptarse a las circunstancias e ignorar los aspectos
desagradables del trabajo es una estrategia humana normal".
Cuando se habla de la prostitución femenina se tienen una
cantidad de explicaciones que despiertan diversos sentimientos que van desde la
consideración hacia las mujeres que la ejercen hasta el rechazo y la aversión,
todo dependiendo de las causas con las que se asocie la inserción en la misma.
Claro está que popularmente la prostitución "callejera" es asociada
con la obtención de recursos económicos para la manutención de la familia, lo
que la hace "socioeconómicamente justificable". Pues bien, al hablar
de prostitución "prepago" el panorama se complica, ya que de acuerdo
con los comentarios que se escuchan respecto a la misma, las mujeres que se
dedican a ella no tienen la necesidad perentoria de encontrar dinero, pues se
cree que son de estrato socioeconómico medio y alto. Sin embargo, aunque la
obtención de recursos económicos no es la única causa por la que una mujer
ejerce la prostitución, no debe descartarse ésta como una de las motivaciones
principales, ya que ha de saberse lo siguiente:
Martí Olivilla (1995) en su libro "El poder del
dinero" señala que la moneda ha llegado a ser, de buen grado o a la
fuerza, en muchas culturas contemporáneas, una pieza clave en las relaciones
humanas. Con ella, en ella o por ella, las relaciones entre individuos,
naciones y sociedades aumentan o disminuyen, se equilibran o se desequilibran,
llegan a ser justas o se corrompen. Esta ambivalencia de la moneda se debe al
uso que se hace de ella: instrumento de dominio, de poder, de corrupción... o
instrumento de intercambio.
Al iniciar con la descripción de los estilos psicológicos de
personalidad encontrados en las 44 mujeres que participaron en la muestra, de
un estudio realizado en Colombia, es importante recordar que Theodore Millón,
en su teoría de Estilos de Personalidad Normal, hace referencia a tres grandes
áreas: Metas Motivacionales, Modos o Estilos Cognitivos y Vínculos o Relaciones
Interpersonales, donde se incluyen 12 pares de bipolaridades, que necesitan un
adecuado equilibrio para tener un sano funcionamiento, ya que "el
funcionamiento "normal" u óptimo parece requerir, al menos entre los
seres humanos, un equilibrio flexible que entremezcle ambos extremos de cada
bipolaridad" (Millón, 1991 p. 33).
En cuanto a las, Metas Motivacionales (MM), las cuales
tienen relación con la orientación de la persona a la hora de obtener refuerzo
del medio; en la primera bipolaridad, Apertura - Preservación, la muestra
obtuvo una calificación media en apertura y baja en preservación, es decir,
predomina en ellas la variable Apertura sin ser lo suficientemente alta como
para considerar que la mayoría poseen este estilo psicológico; es más apropiado
decir que poseen actitudes y conductas medianamente destinadas a promover y
enriquecer la vida, "a producir alegría, contento y satisfacción, por
medio de tener experiencias y enfrentar desafíos vigorizantes, aventurarse y
explorar" (Millon,1991 p. 32). En la segunda bipolaridad, Modificación
-Acomodación, en la muestra están presentes ambos estilos de personalidad, sin
embargo, no hay uniformidad en la calificación como para decir que haya un
equilibrio entre ambos estilos, pues mientras en unas prevalece la modificación
en otras la acomodación. Lo cual significa que en parte de la muestra impera la
intención de alterar y proveer la forma a los eventos vitales y en otras la
intención de reaccionar a esos eventos y adecuarse a ellos, no obstante también
habrá situaciones en las que prepondere uno u otro estilo aunque no sea el
habitual; lo que sí puede deducirse de los resultados es que mientras algunas
se satisfacen explorando alternativas para buscar estímulos y evitar el
sufrimiento permaneciendo en estado de alerta, vivacidad, energía y empuje, tal
como el estilo modificador, el estilo psicológico de acomodación obtiene mayor
complacencia por medio de la pasividad, siendo a menudo reflexivos y prudentes,
mostrando escasa iniciativa para alterar los acontecimientos, más bien dejan
que las cosas sucedan y luego se adecúan a ellas.
En la bipolaridad de Individualismo - Protección, la
calificación está en el total extremo, presentándose el estilo psicológico de
individualismo, caracterizándose por la excesiva confianza en sí mismas más que
en los demás. Existe en ellas una muestra clara de haber aprendido, "que
el máximo placer y el mínimo dolor se consiguen centrándose únicamente en sí
mismos" (Millón, 1991 p. 79). Toman decisiones sin consultar a nadie, pues
no perciben la necesidad de recabar opiniones ajenas ni de contar con la
aprobación de los demás. Se esfuerzan por superar obstáculos que podrían
impedir la actualización del potencial que creen tener y tratan de convertirse
en lo que consideran que están destinadas a ser. "Cuando su conducta no se
encauza adecuadamente, pueden llegar a ser egocéntricas, indiferentes a las
necesidades y prioridades de los demás y atentas por sobre todo a sus propios
intereses" (Millón, 1991 p. 37).
Por otra parte, en cuanto a los Modos o Estilos Cognitivos
(EC) y sus cuatro bipolaridades, las cuales se refieren a los estilos o modos
de procesamiento de la información, la muestra presenta el estilo psicológico
de Extraversión en la primera bipolaridad de esta área. Esta función se
relaciona con las fuentes a las que recurren las personas para adquirir
conocimientos sobre el mundo, bien sea si se dirigen hacia sí mismos o hacia
los otros, y está claro que las mujeres que ejercen la prostitución
"prepago" se caracterizan "por el interés puesto en el objeto
externo, la sensibilidad y la disposición a aceptar los acontecimientos
externos, el deseo de influir en los sucesos y ser influido por ellos, la
necesidad de participar y seguir la corriente, la capacidad de soportar el
bullicio y los ruidos de todas las clases y, en realidad, de disfrutar de
ellos" (Jung, 1937 /1971, citado por Millón, 1994).
Es preciso recordar aquí que Millón propone que a partir del
conocimiento de los defectos o desequilibrios en las bipolaridades descritas
por él (Millón, Ederly & Davis, 1995), es posible derivar de forma lógica
los trastornos de personalidad. Conforme a esto, puede deducirse que el
predominio excesivo de individualismo en combinación con la extraversión,
denota una personalidad que se satisface siendo el centro de la atención, para
lo cual buscan activamente el refuerzo de los demás y pueden llegar a ser
demandantes, desconsiderados y pretenciosos con expectativas de recibir un
trato de favor especial o de que se cumplan automáticamente sus intereses.
Por su parte, en la bipolaridad de Sensación - Intuición, la
cual tiene relación con la forma como las personas reciben la información,
existe predominio de la variable sensación, resultando un tanto sorprendente
que la calificación está en los extremos de la variable, es decir, aunque
predomina la preferencia por la información tangible, la cual hace referencia a
que es accesible por medio de los cinco sentidos (sensación); también algunas
de ellas prefieren la información intangible, la cual apunta a fenómenos que
solo pueden ser captados por medios ignotos, inconscientes y penetrantes, pues
carecen de un orden intrínsecamente distintivo y de claridad estructural
(intuición). Claro está, como ya se había mencionado, que el estilo que predomina
en ellas es la Sensación, favoreciéndose las fuentes que proporcionan
información tangible, ordenada y bien delimitada, asequible a través de los
cinco sentidos, teniendo su correlato en una amplia diversidad de conductas
relacionadas, "como las de elegir acciones pragmáticas y realistas,
preferir los sucesos que tienen lugar aquí y ahora, y dirigir la atención a
cuestiones que requieren una base fáctica y precisión cuantitativa"
(Millón, 1991 p. 44). Posiblemente debido a esto es que las mujeres que ejercen
la prostitución "prepago" elijan estudiar carreras relacionadas con
los números como contaduría pública, administración de empresas, negocios
internacionales, entre otras.
En la bipolaridad de Reflexión - Afectividad, en la muestra
se evidencia que la información, una vez registrada por los sentidos es
evaluada objetiva y razonadamente, es decir, en ellas impera el estilo
psicológico de Reflexión. En este estilo de personalidad existe la preferencia
por interpretar la experiencia a la luz de la razón y la lógica. "Los
acontecimientos son analizados por medio de la razón crítica con intervención
del pensamiento racional y sensato, aumentando la indiferencia afectiva, es
decir, reduciendo el ingobernable aporte emocional de los demás y los efectos perturbadores
del propio estado emocional" (Millón, 1991 p. 45). Teniendo en cuenta este
estilo de personalidad se considera pertinente mencionar ciertas creencias
verbaliza-das por las mujeres de la muestra en relación con el oficio de la
prostitución "prepago", una de ellas es que es un trabajo "común
y corriente", otra es que se autodenominan "acompañantes o damas de
compañía, no es prostitución": otra es la división que se realiza del
cuerpo, ya que alguna de ellas decía "no vendo mi cuerpo, permito el uso
de una parte elegida por mf\ Estas verbalizaciones indican cierta relación con
dicho estilo psicológico, pues denota indiferencia afectiva y predominio del
pensamiento objetivo.
En Sistematización - Innovación, la última bipolaridad de
transformación cognitiva, la cual tiene que ver con el asunto de si la
información es moldeada de manera que se acomode a representaciones mnémicas
preexistentes, o bien organizada mediante la imaginación en formas más
novedosas. En la muestra predomina la Innovación, definiéndose por su
disposición para crear nuevas e imaginativas construcciones cognitivas de
representación espontánea. "Se sienten inclinados a buscar ideas y
soluciones creativas, por hallar nuevos modos de organizar la información y
acumular entropía negativa, por así decirlo, apartándose de lo dado y lo
conocido a fin de establecer un nivel nuevo o más elevado de organización
cognitiva"(Millon, 1991 p. 46). Este estilo está relacionado con la falta
de prejuicios, la espontaneidad, la invención, la informalidad, la
impresionabilidad, etc. Quizás este estilo se relacione con la forma de
percibir la prostitución "prepago" de las mujeres que la ejercen.
En la última área, Vínculos o Relaciones Interpersonales
(RI), las cinco bipolaridades están orientadas hacia los rasgos conductuales,
es decir, hacia los rasgos que caracterizan las acciones de la gente. Millón,
además, introduce el componente interpersonal; proponiendo evaluar el estilo de
relacionarse con los demás. A partir de este modelo elabora cinco pares de polaridades
que se cruzan con las estrategias instrumentales activas y pasivas.
En la primera de las bipolaridades conductuales, lo que se
puede llamar dimensión de "gregarismo / alejamiento" opone dos
estilos interpersonales de relacionarse que representan extremos en el grado de
afabilidad y comunicatividad. Aunque la mayoría de las personas se muestran a
veces sociables y otras retraídas, esta variable evalúa cómo se comportan de
uno de esos modos con más frecuencia que del otro. Pues bien, la muestra se
comporta más frecuentemente con el estilo de Comunicatividad, evidenciado en
las respuestas que indican que "se desviven por ser populares, confían en
sus habilidades sociales, están convencidas de que pueden influir en los demás
y cautivarlos, y poseen un estilo personal que las hace agradables"
(Millón, 1991 p. 51). Disfrutan participando en actividades sociales y les
agrada hacerse de nuevas relaciones y enterarse de sus circunstancias. Las
características de este estilo son coherentes con la forma como las mujeres de
la muestra se presentan en público, ya que asumen la importancia que le dan a
la parte física, como belleza y vestuario, relacionando esto con la popularidad
ante los demás, "si eres bonita y estás bien vestida, tienes mejor
autoestima y eso se trasmite en lo que dices y cómo lo dices, eso
cautiva". Esto, sumado a que escojan carreras como comunicación social,
modelaje o actuación son una muestra clara de su necesidad de reconocimiento y
contacto interpersonal.
En la bipolaridad Vacilación - Firmeza, la cual contempla
las diferencias en el aplomo o serenidad en situaciones sociales, el
autodominio, la ecuanimidad y la estabilidad, está presente el estilo
psicológico firmeza, siendo característica la osadía que ponen de manifiesto en
el trato interpersonal, basada en su fe en sí mismas y en su talento. Son
"competitivas, ambiciosas y seguras de sí mismas, asumen con naturalidad
posiciones de liderazgo, actúan con decisión y esperan que los demás reconozcan
sus cualidades especiales y se esfuercen por complacerlas" (Millón, 1991
p. 52). Aparece aquí, una estrecha relación con lo que se conoce popularmente
acerca de la prostitución "prepago", como que son mujeres
"aparentemente" muy seguras de sí mismas y talentosas, lo que les
favorece un desenvolvimiento adecuado en los eventos sociales en los que
aparecen contratadas como "damas de compañía" por sus clientes.
En la bipolaridad Discrepancia - Conformidad, la cual se
relaciona con el grado en que las personas desestiman o respetan la tradición,
la muestra está en el extremo más elevado de la polaridad "no
convencional" (discrepancia) presentando cierta semejanza con la
personalidad antisocial descrita por el DSMIV, es decir, son poco
convencionales, a menudo procuran hacer las cosas a su modo y están dispuestas
a aceptar las consecuencias de esta forma de proceder. "Actúan como lo
creen conveniente, sin importarles la opinión de los demás. Propensas a adornar
u ocultar la verdad, como también a obrar en el límite de la legalidad, no son
escrupulosas, es decir, no asumen las responsabilidades habituales"
(Millón, 1991 p. 53). Como puede verse, no es difícil deducir que de este
estilo se deriva la posición, antes referida, que la muestra asume frente a la
prostitución "prepago".
En Sometimiento - Control, bipolaridad que "es
considerada en la bibliografía como una de las más importantes del estilo
interpersonal" (Millón, 1991 p. 58). Hay una marcada tendencia a ser
dominadoras, voluntariosas, enérgicas y ambiciosas de poder. Así, el estilo
psicológico que poseen es el de control. Les agrada dirigir y amilanar a los
demás, así como ser obedecidas y respetadas. "No suelen ser sentimentales
y disfrutan manipulando la vida de los demás. Aunque muchas de ellas subliman su
sed de poder asumiendo roles y ejerciendo profesiones que gozan de aceptación
pública, sus inclinaciones se ponen de manifiesto a través de actitudes
intransigentes y tercasy de conductas coercitivas" (Millón, 1991 p. 58).
Sin embargo, a pesar de estas expresiones negativas acerca de las personas
controladoras, también se puede resaltar que son habitualmente dirigentes
eficaces y tienen aptitud para supervisar a otros y obtener que trabajen para
lograr fines comunes. Al relacionar este estilo con los anteriores, puede
notarse cómo hay cierta coherencia con las características de los estilos:
individualismo, extraversión, comunicatividad y firmeza, notándose en la
ambición de reconocimiento y de poder, por los cuales pueden llegar a ser
demandantes e inmiscuirse en actividades que les otorguen en gran medida
popularidad; así, la prostitución "prepago", siendo un oficio
lucrativo para ellas, les ofrece la posibilidad de realizar estudios, viajes y
compras, que de alguna manera les permite adquirir distinciones que les
facilitan "superioridad" frente a las personas que las contratan y
con quienes se relacionan.
El quinto y último estilo interpersonal Insatisfacción -
Concordancia, comprende el negativismo social o descontento característico del
predominio de la Insatisfacción. El negativismo social que les gobierna les
hace creer que lo bueno no dura y que sus oportunidades no obtienen buenos
resultados. "Resentidas por considerar que se les imponen exigencias
injustas, a veces se sienten inclinadas a no afrontar sus responsabilidades tan
bien como podrían. Ambivalentes en lo que respecta a su vida y a sus
relaciones, pueden verse envueltas en altercados y sufrir desilusiones mientras
oscilan entre la aceptación y la resistencia" (Millón, 1991 p. 55). Este
estilo es predominante en un 86,4% de la muestra, lo cual abre la posibilidad
de pensar que pueden llegar a tener estilos de personalidad desviados,
similares a lo que se ha descrito como una persona emocionalmente inestable.
"La polaridad Insatisfacción muestra semejanza con la personalidad
negativista (pasivo - agresiva) del DSM" (Millón, 1991 p. 55).
Fuente:
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