Médico Especialista en Psiquiatría ULA Comité científico internacional. Psiquiatria.com España Journal of AIDS/HIV ResearchUSA Columnista de Reeditor.com Autor Escritor Twitter: @Dra_TeraizaMesa Facebook: Dra Teraiza Mesa Email: dra.teraizamesa@gmail.com Información: Tlf: 0414-7232244 Centro Profesional General Masini, Piso 1 Ofic. 16 Av. 4 Bolívar, entre calles 18 y 19 consulta online y presencial
24 de julio de 2020
Cómo criar a un delincuente?
La psicopatía es un trastorno antisocial de la personalidad y la característica más destacable de estas personas es la carencia del sentimiento de afecto o culpa. Son personas que se mueven por su propio interés, no sienten empatía, ni compasión, ternura, amistad o solidaridad. Suelen manifestar toda su patología en el seno de la familia. No todos los psicópatas son criminales, pero sí encontramos algunos de los más famosos criminales que fueron psicópatas: Josef Mengele, Charles Manson o el asesino del Zodíaco.
Hay algunos signos que indican que el niño puede ser un psicópata cuando llegue a la adultez:
1. Crueldad animal: es uno de los signos descritos por J.M. Macdonald que definen a un psicópata. Son niños que muestran una forma cruel de interactuar con los animales pese a que saben que no está bien tirar piedras a los pájaros, tirar de la cola al gato o sacudir la correa del perro hasta hacerle daño. Se comportan de forma violenta con los animales e incluso llegan a matarlos y, durante el proceso disfrutan de ello. Si un niño hace esta barrabasada una vez, le explicas que no está bien y no vuelve a repetirlo, no hay nada que temer. Sin embargo, si persiste en su actitud de causar daño a animales indefensos deberías intervenir y explicarle el caso a un psicólogo.
2. Piromanía: es una forma que tienen algunos niños de expresar su ira o de desafiar a sus adultos de referencia. Para que un niño sea diagnosticado como pirómano ha de haber incendiado de forma deliberada algo en repetidas ocasiones. Su atracción por el fuego ha de quedar demostrada e incluso su satisfacción y ausencia de preocupación tras provocarlo.
3. Saltarse las reglas: cuando somos pequeños todos nos hemos saltado las reglas en algún momento, en definitiva la infancia es una época de descubrimiento y de ponerse a uno mismo a prueba. Sin embargo, la diferencia entre un niño sin rasgos psicópatas y el que sí los tiene, es que este último obtiene alegría y satisfacción al saltarse las normas. Recibe un subidón de adrenalina y esto le lleva a persistir en esta violación constante de las reglas.
4. Falta de empatía: el psicópata infantil es incapaz de sentir lo que sienten los demás niños, no mostrará pena si ve a otro niño caer, ni sentirá compasión por ese niño al que insultan, no torcerá el gesto si ve que estás estresada, ni parece ponerse jamás en el lugar del otro.
5. Mentir sin remordimiento: hay muchos niños que mienten por miedo a ser castigados y esto, es totalmente normal. Pero, cuando un niño miente simplemente por el placer de mentir y no siente remordimiento por las consecuencias que tienen las mentiras que cuenta, es una razón para preocuparse. Podrás observar también qué va a mentir mirándote a los ojos, que realizará pequeños robos en tu casa sin el menor remordimiento, que al corregirlo te mirará y se burlara de ti, presentará conductas de acecho vigilar a todos y cada uno de tus pasos, y respetar a cualquier Norma impuesta.
6. Gran poder de manipulación: el niño que puede ser un psicópata de adulto es capaz de saber cómo ha de tratar con las personas para que éstas hagan lo que él quiere, sabe manipular y es gran conocedor de las técnicas a emplear para hacer creer lo que sea necesario a quien sea para obtener un beneficio personal. Es más, de nuevo volviendo a la empatía, no le importa en absoluto el impacto que esto tenga en los sentimientos de la otra persona.
7. Insensibilidad: son niños que, pase lo que pase, parecen estar ajenos a las emociones. El miedo, la preocupación o la compasión no forman parte de su repertorio emocional.
8. Bullying: no todos los abusones son futuros psicópatas, faltaría más. Pero si el niño, es capaz de humillar a otro niño sólo por disfrutar viendo a otra persona sufrir; si es capaz de mandar a otros niños a pegar o insultar a un tercero para evitar el castigo y, si una vez detectada esta actitud, hablamos con él y persiste en ella como un patrón de conducta, debemos ponernos alerta.
9. Narcisismo: son niños que se ven a sí mismos con más habilidades, más poderosos, por supuesto, más inteligentes y mucho más capaces que cualquier otro niño. Son niños que creen que el mundo gira en torno a ellos.
Lo primero que debemos hacer es no mirar hacia otro lado y no negar la posibilidad de que el niño sufra un trastorno de la personalidad. Los psicópatas no surge sin más, de un día para otro.
A continuación os regalamos el “Decálogo para formar a un delincuente” que utiliza el juez de menores de Granada, Emilio Calatayud, muy conocido por sus sentencias rehabilitadoras y ejemplares a delincuentes juveniles.
1. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que le pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.
2. No se preocupe de su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
3. Cuando diga palabrotas, ríase. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas.
4. No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.
5. Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.
6. Déjele leer o ver todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.
7. Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.
8. Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.
9. Satisfaga todos sus deseos, caprichos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.
10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.
