Antes de iniciar este artículo deseo aclarar que no soy creyente en este tipo de cultos que se realiza, sin embargo como psiquiatra debo conocer los diferentes tipos de rituales que se encuentra alrededor, en Venezuela desde hace un tiempo ha aparecido rituales de tipo afrodescendientes, los cuales se han mezclado con los diferentes ritos de nuestra cultura. Un día me ví envuelta, sin querer, en un ritual místico religioso de un conocido, después de salir de la mezcla de asombro y consternación que me causo al inicio, me dedique a observar, tratando de que mi juicio católico y médico no interfirierá, por respeto a los dolientes.
Vi que el ritual tenía algunas características, al investigar sobre el asunto en Internet, descubrí que el entierro era un funeral con características cubanas. En este culto solo se presentaron aquellas personas que estaban en relación con el culto (aún me pregunto que estaba yo haciendo en ese lugar, supongo que para brindar contención emocional), hay una parte del ritual en que le colocan al muerto objetos de otras personas a las que desean ... ¿enterrar? de manera mágico religiosa, esto tiene el significado de que el muerto los libere de ellos y les causen males. No se realmente que sucede, si se consiguen al supuesto "muerto" por la calle... Pensará que están ¿"alucinando"?... Que extraño.... Si el "muerto" les envía un mensaje..... creerán que se volvieron ¿locos?. ¡Todo esto es digno de un estudio antropológico!
En este punto, los pobres vivos, "enterrados", desaparecer mágicamente, son olvidados e ignorados. En este momento comienza una especie de fiesta, con cantos, en el cual celebrar que el difunto se mezcla con los vivos y comienza, en su condición de alma a realizarle favores, protegerlos y cumplir sus deseos.... cómo es una cultura negrofílica, uno de los pasos es el canibalismo... Algo que poco se habla y se publica.... En el verdadero ritual ingieren un trozo del muerto.... En las actuales condiciones, matan a un animal en representación.
Cómo todo esto era desconocido para mí, les dejo a continuación el artículo encontrado por internet sobre el tema. Al final está la fuente del mismo.
La muerte ha habitado en el folclor cubano desde los primeros pobladores, de quienes se tiene registro, moraban en la isla. Primero los cultos ancestrales del areíto en el batey aborigen, luego las liturgias afro-cubanas amalgamadas con la religión católica y con el espiritismo evidencian la presencia en la isla de una tradición de reverencia a los espíritus de antepasados muertos que colocan a la muerte misma dentro de las cosmovisiones de los creyentes –y también de los ateos–, como elemento simbólico de gran peso y múltiples significados.
Los aborígenes, primeros pobladores de Cuba, especialmente taínos y siboneyes tenían costumbres propias de cada etnia respecto al culto de la muerte. Algunos de ellos acostumbraban a realizar dos tipos de Entierros: los primarios, donde habitualmente junto al cuerpo inerte iban instrumentos de trabajo y adornos personales como ofrenda al fallecido y los secundarios caracterizados por una rutina de exhumación de los restos de la primera sepultura que luego eran trasladados a otra morada eterna.
Hoy este cortejo constituye parte de la ceremonia habitual que se realiza después del velatorio llevado a cabo por algunas horas y de acuerdo al estado del cuerpo del fallecido y a los deseos expresados por la familia. Como parte de la tradición, algunos lloran al difunto en la casa donde vivía, otros optan por celebrar sus hazañas en vida con una especie de banquete funerario que va desde la preparación de la cabeza completa del cerdo, conocida como “Cochola” hasta pan de maíz recién cocido, sardinas o bacalao con arroz, entre otros platos.
Igualmente, Cuba ha tenido una fuerte influencia de la santería, que funde creencias católicas con la cultura tradicional yoruba. De aquí surgen muchas ceremonias tradicionales, como el culto a los ancestros muertos donde resulta prioritario hacerlo por medio de altares y ofrendas y el culto fúnebre que solo es para los iniciados en la religión llamado “El Ituto”; en el cual entre sus reglas definidas se encuentra que el muerto no debe llevarse a la tumba ninguna de sus pertenencias en vida y el destino de estos elementos lo dictan oráculos y predicciones.
En la santería cada santo tiene sus propios colores, rituales, caminos y atributos, pueden describirse como personalidades con características tan humanas como divinas y se aprecia un gran respeto por la muerte. Existen deidades asociadas a este fenómeno, en alusión a los espíritus de los difuntos, tienen un papel esencial en todas sus ceremonias mágico-religiosas. En la santería cubana, “Oyá” –que tiene relación con la virgen de la Candelaria y con Santa Teresa de Jesús– domina las puertas de los cementerios. Con Yewá y Obba, conforma la trilogía de las orishas que habitan el cementerio, y son conocidas también como “las muerteras”. Además, está Ikú, que es tanto la muerte misma como el momento de morir.
Oyá
Ikú es la representación clásica de la muerte y Eggún es el nombre que se da a los antepasados difuntos. En este sentido, Ikú representa la muerte desde una forma concreta, es esa figura que se conoce como el esqueleto óseo con su capa negra, mientras que Eggún es el espíritu del muerto, del fallecido conocido, madre, padre, amigos, ancestros en general.
No obstante, esta práctica religiosa no rinde un culto directo a la muerte, como sí lo hace el culto a la Santa Muerte, por ejemplo en México y en otros países de América Latina. Pero de varias maneras los muertos forman parte integrante de los procesos litúrgicos de la santería, y la muerte, por tanto, tiene una importante presencia en los fundamentos de este país.
Fuente: https://gaviriafuneraria.com/cuba-costumbres-ancestrales-al-culto-de-la-muerte/
