4 de noviembre de 2021

Síndrome post Covid: manifestaciones neuropsiquiatricas


 

Los síntomas neurológicos persistentes son frecuentes en la COVID-19, aunque no siempre son debidos al coronavirus, y hasta el momento no se evidencian alteraciones funcionales o estructurales. Por otro lado, cabe esperar en los próximos meses/años un repunte de alteraciones psiquiátricas, como ansiedad, depresión, trastornos del sueño y estrés postraumático.

El síndrome post-COVID-19 se define por la persistencia de signos y síntomas clínicos que surgen durante o después de padecer la COVID-19, permanecen más de 12 semanas y no se explican por un diagnóstico alternativo. Los síntomas pueden fluctuar o causar brotes. Es una entidad heterogénea que incluye el síndrome de fatiga crónica posvírica, la secuela de múltiples órganos y los efectos de la hospitalización grave/síndrome poscuidados intensivos. Se ha descrito en pacientes con COVID-19 leve o grave y con independencia de la gravedad de los síntomas en la fase aguda. Un 10-65% de los supervivientes que padeció COVID-19 leve/moderada presenta síntomas de síndrome post-COVID-19 durante 12 semanas o más. A los seis meses, los sujetos relatan un promedio de 14 síntomas persistentes. Los síntomas más frecuentes son fatiga, disnea, alteración de la atención, de la concentración, de la memoria y del sueño, ansiedad y depresión. Se desconocen los mecanismos biológicos que subyacen, aunque una respuesta autoinmunitaria e inflamatoria anómala o excesiva puede tener un papel importante.

Estos síntomas inespecíficos que no se clasifican como depresión, como ansiedad o estrés postraumático en personas recuperadas por Covid-19 reciben  un nombre de niebla mental, que es lo que en medicina se conoce como síndrome de fatiga crónica. Una condición discapacitante muy compleja. La persona se queja de una fatiga abrumadora que gobierna su vida y no le permite realizar actividades cotidianas, puede asociarse al estrés propio de la infección, de la cuarentena, del miedo a contagiar a los demás y el efecto directo del propio virus porque el Sars-Cov-2 que produce el Covid-19 afecta a las neuronas de manera directa, es un virus neurotrópico y estas son las consecuencias de afectación que se ve y por la tormenta de citocinas que se ven por el estado inflamatorio.