21 de julio de 2019

Trastorno Negativista Desafiante




El trastorno negativista desafiante (TND) es un trastorno del comportamiento, normalmente diagnosticado en la niñez, que se caracteriza por comportamientos no cooperativos, desafiantes, negativos, irritables y de enfado hacia los padres, compañeros, profesores y otras personas en posición de autoridad. La angustia y la preocupación que los niños y adolescentes que tienen TNG provocan en los demás son mayores que las que ellos mismos experimentan.
La causa precisa del TND se desconoce, pero se aventuran dos teorías primarias para explicar su desarrollo. Una teoría del desarrollo sugiere que los problemas comienzan cuando los niños tienen entre uno y dos años y medio de edad. Los niños y adolescentes que desarrollan TND pueden haber tenido dificultades para aprender a separarse de su figura de apego primaria y desarrollar habilidades autónomas. Las malas actitudes características del TND se consideran una continuación de las cuestiones normales durante el desarrollo que no fueron resueltas adecuadamente en los primeros años de vida.
La teoría del aprendizaje sugiere, sin embargo, que las características negativas del TND son actitudes aprendidas que reflejan los efectos de las técnicas de refuerzo negativo empleadas por los padres y personas en posición de autoridad. Se considera que el empleo de refuerzos negativos por parte de los padres incrementa la frecuencia e intensidad de los comportamientos opositores en el niño que de este modo logra la atención, el tiempo, la preocupación y la interacción deseados con los padres o personas en posición de autoridad.
Los trastornos del comportamiento, como categoría, son sin duda la causa mas común de remisión a los servicios de salud mental para niños y adolescentes. Las estadísticas indican que el trastorno negativista desafiante afecta a 20 por ciento de la población en edad escolar. El TND es más común en los niños que en las niñas.
La mayoría de los síntomas observados en niños y adolescentes que tienen el trastorno negativista desafiante también se observa a veces en niños que no lo padecen, especialmente alrededor de los 2 ó 3 años de edad o durante la adolescencia. Muchos niños, especialmente cuando están cansados, con hambre o disgustados, tienden a desobedecer, discutir con sus padres y desafiar la autoridad. Sin embargo, en los niños y adolescentes que tienen el trastorno negativista desafiante, estos síntomas ocurren de forma más frecuente e interfieren con el aprendizaje, la escuela y, algunas veces, con las relaciones del niño (o adolescente) con los demás.
Según la Asociación Americana de Psiquiatría en el DSM-V describe los siguientes criterios diagnósticos para el trastorno:
A. Un patrón de enfado/ irritabilidad, discusiones/actitud desafiante o vengativa que dura por lo menos seis meses, que se manifiesta por lo menos con cuatro síntomas de cualquiera de las categorías siguientes y que se exhibe durante la interacción por lo menos con un individuo que no sea un hermano.
Enfado/irritabilidad
1. A menudo pierde la calma.
2. A menudo está susceptible o se molesta con facilidad.
3. A menudo está enfadado y resentido.
Discusiones/actitud desafiante
4. Discute a menudo con la autoridad o con los adultos, en el caso de los niños y los adolescentes.
5. A menudo desafía activamente o rechaza satisfacer la petición por parte de figuras de autoridad o normas.
6. A menudo molesta a los demás deliberadamente.
7. A menudo culpa a los demás por sus errores o su mal comportamiento
Vengativo
8. Ha sido rencoroso o vengativo por lo menos dos veces en los últimos seis meses.
Nota: Se debe considerar la persistencia y la frecuencia de estos comportamientos para distinguir los que se consideren dentro de los límites normales, de los sintomáticos. En los niños de conducta menos de cinco años el comportamiento debe aparecer casi todos los días durante un periodo de seis meses por lo menos, a menos que se observe otra cosa (Criterio A8). En los niños de cinco años o más, el comportamiento debe aparecer por lo menos una vez por semana durante al menos seis meses, a menos que se observe otra cosa (Criterio A8). Si bien estos criterios de frecuencia se consideran el grado mínimo orientativo para definir los síntomas, también se deben tener en cuenta otros factores, por ejemplo, si la frecuencia y la intensidad de los comportamientos rebasan los límites de lo normal para el grado de desarrollo del individuo, su sexo y su cultura.
B. Este trastorno del comportamiento va asociado a un malestar en el individuo o en otras personas de su entorno social inmediato (es decir, familia, grupo de amigos, compañeros de trabajo) o tiene un impacto negativo en las áreas social, educativa, profesional u otras importantes.
C. Los comportamientos no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno psicótico, un trastorno por consumo de sustancias, un trastorno depresivo o uno bipolar. Además, no se cumplen los criterios de un trastorno de desregulación perturbador del estado de ánimo.
Especificar la gravedad actual:
Leve: Los síntomas se limitan a un entorno (p. ej., en casa, en la escuela, en el trabajo, con los compañeros).
Moderado: Algunos síntomas aparecen en dos entornos por lo menos.
Grave: Algunos síntomas aparecen en tres o más entornos.
Causas
No se conoce una causa precisa del trastorno negativista desafiante. Las causas contribuyentes pueden ser una combinación de factores hereditarios o del entorno, por ejemplo:

Genética: la disposición o el temperamento natural de un niño y las posibles diferencias neurobiológicas en la forma en que funcionan los nervios y el cerebro
Entorno: los problemas de crianza que pueden involucrar la falta de control parental, una disciplina grave y contradictoria, o el abuso o el descuido
Factores de riesgo
El trastorno negativista desafiante es un problema complejo. A continuación, se enumeran algunos de los posibles factores de riesgo del trastorno negativista desafiante:
Temperamento: un niño que tiene temperamento significa que tiene problemas para controlar sus emociones, como tener fuertes reacciones emocionales en ciertas situaciones o tener problemas para tolerar la frustración
Problemas de crianza: un niño que sufre de abuso o descuido, que tiene una disciplina grave y contradictoria o que no tiene control parental
Otros problemas familiares: un niño que vive con un solo progenitor o en medio de un conflicto familiar o que tiene un progenitor con un trastorno de salud mental o de consumo de sustancias
Entorno: los comportamientos oposicionales y desafiantes pueden verse reforzados a través de la atención de los pares y de una disciplina contradictoria de otras figuras de autoridad, como los maestros
Complicaciones
Los niños y adolescentes con trastorno negativista desafiante pueden tener problemas en el hogar con sus padres y hermanos, en la escuela con los profesores y en el ambiente laboral con los supervisores y otras figuras de autoridad. Es posible que los niños que padecen trastorno negativista desafiante tengan que esforzarse por tener y mantener amigos, así como otras relaciones.
El trastorno negativista desafiante puede causar problemas como los siguientes:
Bajo desempeño escolar y laboral
Conducta antisocial
Problemas con el control de los impulsos
Trastorno de consumo de sustancias
Suicidio
Muchos niños y adolescentes con trastorno negativista desafiante también padecen otros trastornos de salud mental, como los siguientes:
Trastorno por déficit de atención e hiperactividad
Trastorno de la conducta
Depresión
Ansiedad
Trastornos del aprendizaje y de la comunicación
El tratamiento de estos otros trastornos de salud mental puede ayudar a mejorar los síntomas del trastorno negativista desafiante. Además, si estos trastornos no se evalúan y no se tratan adecuadamente, puede ser difícil tratar el trastorno negativista desafiante